Los perros y los gatos no son las únicas mascotas, hay quienes tienen peces,
aves y hamster. Otros, más exóticos, conviven con iguanas en sus hogares.
Las iguanas son originarias de Centroamérica, y si bien existen diversas
variedades de su especie, estos consejos sirven por igual para todas las
especies de iguana.
Temperatura. Las iguanas deben estar en ambientos cálidos y debemos cuidarlas
del frío. No obstante cabe señalarse que las iguanas que suelen venderse en
tiendas de animales, son iguanas nacidas en cautiverio, ya adaptadas a
temperaturas no tan húmedas y tropicales.
Pero igualmente todos los reptiles son muy propensos a enfermarse con los
cambios bruscos de temperatura. Una ráfaga de frío puede ocasionarle una
infección pulmonar.
Terrario. La temperatura ideal es entre 25º y 30ºC. En tiendas de mascotas
puedes encontrar piedras calóricas que ayudarán a mantener su ambiente cálido.
El terrario donde la ubiquemos debe ser de aproximadamente 60 x 40 cm. para un
ejemplar pequeño de unos 20 cm. Pero a medida que crezca deberemos extenderle su
espacio. Es ideal colocar el terrario cerca de una ventana donde le de la luz
del sol la mayor parte del día. Los rayos del sol son imprescindibles para todos
los reptiles y por supuesto para las iguanas.
Además debemos asegurarnos que su hábitat esté húmedo.
Alimentación. Las iguanas son herbívoras y es aconsejable darle una dieta
equilibrada de distintas verduras y frutas. No conviene alimentarla sólo con
lechuga, ya que ésta no posee todos los nutrientes que la iguana necesita, y
darle muy de vez en cuando banana, porque le puede producir ingestión
intestinal.
Además, en veterinarias se consigue un suplemento alimentario para iguanas que
le otorgan calcio y otras vitaminas. Es conveniente mezclar este suplemento con
los vegetales y frutas que le demos.
Por otro lado también es importante tener cuidado al manipularlas, hay que ser
muy cuidadoso. Cuando muden de piel, no hay que sacarles la piel vieja que les
queda colgando, a lo sumo ayudarles con extremo cuidado de no lastimarlas,
retirándoles suavemente la piel vieja de la cara, alrededor de los ojos y la
boca.
Por último, si le queremos dar un baño, el agua debe estar templada, nunca fría,
ni mucho menos hirviendo. Y en lo posible debe ser agua libre de cloro.