Los hámsters son animales más delicados de lo que parecen y pueden sufrir
varias enfermedades causada por el ambiente que lo rodea como con los ácaros,
estos son parásitos externos que pueden causar problemas en la piel de la
mascota, como comezón, enrojecimiento, secreciones en el oído, perdida de pelo.
También les puede traer alopecia la micosis y el acicalamiento excesivo.
Algo tan simple como un resfriado puede causar una neumonía en un hámster, si no
es complicada la neumonía, durara menos de una semana y presentara síntomas como
fiebre, otitis, estornudos, y abundante flujo nasal. Esta enfermedad puede tener
complicaciones a causa de infecciones por bacterias, en un caso así se debe
llevar a la mascota a una consulta veterinaria.
Estas mascotas son muy vulnerables a los problemas de dientes, ya que pueden
sufrir caries y sobrecrecimiento de los incisivos. Si sufren esto, se debe
extirpar el diente porque las caries traen problemas de alimentación al causar
perdida de apetito y excesiva salivación. También se pueden infectar las bolsas
de los carillos en las que el animal almacena comida, se pueden compactar e
infectar. En este caso se necesita llevar a la mascota al veterinario para que
limpie y desinfecte el contenido.
Los hámsters también tienen un sistema urinario muy sensible ya que la mayoría
cuando son mayores de un año, suelen tener una enfermedad llamada amiloidosis
que puede provocar edemas en el cuerpo y retención del líquido en el abdomen. La
diarrea también es algo muy grave en este animal. Si tienen esto cuando son
menores a los dos meses de edad es muy probable que muestren síntomas como falta
de apetito, deshidratación, postura encorvada, piel reseca y se pueden observar
manchas de excremento en el ano y en el abdomen. Luego de presentar estos signos
clínicos, la mascota muere.