Las compañías japonesas Honda y Shimadzu han presentado sus últimos avances
en la tecnología de Interfaz Cerebro-Máquina, conocida como BMI, con la que por
vez primera el usuario puede dar órdenes a un robot sólo con el pensamiento.
De momento, la mente sólo puede transmitir cuatro movimientos diferentes: mover
la mano derecha, la izquierda, los dos pies o la boca, pero los promotores de
esa tecnología esperan que en el futuro puedan ampliarse las aplicaciones.
Los ingenieros responsables de esta revolucionaria tecnología aseguran que las
órdenes cerebrales eran interpretadas en el 90,6% de los casos con precisión por
Asimo, el robot humanoide más avanzado del mundo. Es la primera vez en la
historia que esta tecnología BMI alcanza una tasa de éxito tan alta, según los
ingenieros del fabricante japonés, que recuerdan que hasta ahora lo máximo que
se había registrado era un 66 por ciento de acierto. Con ese dispositivo además
no es necesario implantar ningún tipo de sensor en la cabeza del sujeto que da
las órdenes, afirman. Esto puede revolucionar el mundo de la neurociencia.
La tecnología tiene dos puntos clave: un dispositivo de extracción de la
información del cerebro y, lo que según los ingenieros es la parte más
complicada, la identificación de las diferentes órdenes cerebrales. Para este
segundo paso, Honda ha utilizado por primera vez una combinación de la
tecnología EEG (Electroencefalograma), que mide las variaciones de los impulsos
eléctricos del cerebro, y la NIRS (Espectroscopia Cercana de Infrarrojo), con la
que calibra los cambios en el flujo sanguíneo.
La tecnología presentada supera en avances a la desarrollada por Honda en mayo
del año 2006, cuando el fabricante alcanzó su primer hito con el BMI. Ahora ya
no es necesario que el sujeto se mueva ni que reciba un entrenamiento especial.
El dispositivo es además portátil y el robot con el que se está experimentando
es Asimo, la niña bonita de los humanoides de Honda.
El fabricante japonés no ha desvelado cuánto dinero le ha costado el desarrollo
de esta tecnología, con la que se espera, por ejemplo, que en el futuro se pueda
encender el aire acondicionado o abrir la puerta del maletero cuando una persona
se acerque a su coche con la compra. "Estamos en un nivel muy básico. Me temo
que aún tendremos que esperar mucho tiempo para que un robot limpie la casa con
tan sólo pensarlo", concluyen.