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| Cuando se percibe que los niños no tienen ni libertad ni derechos, y que los jóvenes solo desean una oportunidad no vigilada para violar las normas, estamos saliendo al frente de una fantasmidad, con el delirio paranoide de una sociedad que además de ser indiferente a las historias personales de los menores de edad, carece de la comprensión del valor humano, social y cultural de las oportunidades que brindan la imaginación..... |
| "(.) el pensamiento empieza a ser de América... La salvación está en crear. Crear es la palabra de pase de esta generación (.)" José Martí
"(.)¿Dónde está la Vida que hemos perdido viviendo? ¿Dónde está la sabiduría que hemos perdido en conocimiento? ¿Dónde está el conocimiento que hemos perdido en información y comunicación?(.)" T.S. Eliot
"No tengo hijos, porque los hijos de los grandes hombres, suelen ser grandes sirvenguenzas. Yo me considero ser un gran hombre" Jean Paul Sartre
".Santiago es vida/. un corazón que late/ .contemplar su historia / quinientos años en el horizonte/ de un paisaje / pintado de gloria y de grandeza"
Dionisio López de Cabral
"El amor de la patria nos hizo contraer compromisos sagrados para con la generación venidera; necesario es cumplirlos, o renunciar a la idea de aparecer ante el tribunal de la Historia con el honor de hombres libres, fieles y perseverantes". Juan Pablo Duarte y Diez
"(.) La imaginación es más importante que el conocimiento (.) formular preguntas y posibilidades nuevas, ver problemas antiguos desde un ángulo nuevo, requiere imaginación creativa y es lo que identifica el verdadero avance en la ciencia (.)". Albert Einstein
A: Armando Villamil; Eligio Pérez; Silvano Lora; Leo Núñez; Humberto Frías; Juan Bosch Gaviño; Narciso González; Nelson Minaya; Picky Lora; Federico Izquierdo; Wellington Trejo, In Memoriam.
0. Abstracts / Sinopsis.
Cuando se percibe que los niños no tienen ni libertad ni derechos, y que los jóvenes solo desean una oportunidad no vigilada para violar las normas, estamos saliendo al frente de una fantasmidad, con el delirio paranoide de una sociedad que además de ser indiferente a las historias personales de los menores de edad, carece de la comprensión del valor humano, social y cultural de las oportunidades que brindan la imaginación, la vida asociativa, la educación y el enriquecimiento del ocio, dentro del repertorio del control social y prevención de la conducta socialmente indeseable.
Tanto hemos vivido en la cultura autoritaria en el siglo XX, que creemos que los grandes hombres y mujeres que fundaron las naciones del subcontinente latinoamericano, no estaban construidos de la misma fibra histórica, que los miles que jamás vieron su nombre estampados en un libro de historia. Desmitificar esa posición, sin negar el talento de cada cual, es una gran motivación positiva, para las familias de medianos y escasos ingresos, puesto que si se analiza la infancia y la adolescencia, de cada uno de ellos, encontraremos un factor común: la oportunidad de desarrollarse, y posteriormente servir a su país, desde lo s quehaceres tanto patrióticos, como humanísticos.
El autor discurre en la relación entre ocio instruccional, los desafíos de la llamada sociedad del conocimiento o la comunicación para las culturas locales de América Latina y el Caribe, a principios de S. XXI, junto a los problemas relacionados a la familia de menores ingresos para ejercer el acceso efectivo al derecho a la educación, y de manera muy particular, a las estrategias, métodos y técnicas para el desarrollo de la creatividad, en las audiencias de distintos grupos de edad y niveles de discapacidad.
Concluye esbozando una visión integradora de los sectores mas fuertemente desafiados por el impacto globalizador en sus patrones de consumo, valores, aspiraciones y estilos de vida, reivindicando la apropiación de las NTICs, la comunicación y la concertación de consorcios, redes colaborativas, en el marco local-local-regional, teniendo como telón de fondo el valor de la inteligencia, la imaginación y el pensamiento independiente, dentro del marco de necesidades estratégicas, como: 1.generar una masa critica de conocimiento codificado; 2. desarrollar las condiciones para el capital intelectual; 3. Complejizar o diversificar los acercamientos intrarregionales, capaces de impulsar el el comercio, la visibilidad y la integración regionales, en y desde para la cultura, en y desde la democratización de las perspectivas de los y las comunidades, las familias y los individuos, actualmente confinados a la invisibilidad y a la marginalidad. ____________________________________________________________________
CCIAV. Santiago de los Caballeros. Al pensar en los niños y niñas de la escuela musical "El hogar de la Armonía", junto a la recuperación de la poesía coreada como estrategia de divulgación de la literatura en comunidades iletradas -en el transcurso del acto de reconocimiento y premiación a: José Enrique García, Carmen Pérez Valerio y Ramón Peralta- y releer el epígrafe de Duarte, no puede uno menos que sorprenderse de la forma en que alguien que nunca leyó u oyó, nada sobre el concepto de desarrollo sostenible -dado que no existía un corpus sistemático de referencia, en tal sentido para su época- podía visualizar el derecho de niños y jóvenes, aun no nacidos a heredar, continuar y enriquecer un legado material, ecológico y espiritual, motivados por el compromiso con una convicción moral como el amor a la patria, en pleno siglo XIX.
Muchos y muchas de nosotros tenemos varios lustros hablando -u oyendo hablar- de "desarrollo humano", "desarrollo integral" y otras categorías analíticas conectadas con la nociones de "sostenibilidad", "calidad de vida" o "autogestion cultural", pero se nos hace bastante difícil, dar el salto hacia el cambio cualitativo, en algunos aspectos de dicha nueva agenda, para la vida y la construcción de alternativas comunitarias, particularmente en lo tocante a sacrificar de nuestro tiempo en la gestión o promoción de políticas para la difusión de nuevas metodologías para el desarrollo de competencias o aprendizajes significativos, relacionados con la habilitación, de la infancia y la juventud, para el trabajo cultural a nivel aficionado o profesional, o sencillamente para enriquecer la capacidad de disfrute de las audiencias o públicos, en las redes solidarias y las comunidades diaspóricas alrededor del mundo, arrojados al éxodo, el llamado exilio económico, o la búsqueda de oportunidades educativas; en los barrios, zonas rurales o comunidades apartadas o de difícil acceso. Allí, ejem donde no hay luminarias, ni "gigolos", ni "megadivas", ni alfombras rojas, ni medios de comunicación, sólo necesidades recreacionales y personalidades en gestación, sobreviniendo en la línea de la pobreza, o muy por debajo de ella. Son los territorios donde "la mano invisible" del mercado no llegara a cambiar las rutinas del ocio.
En una lluviosa noche de octubre, se encontraron la reflexión y la vocación por la creatividad, por la poesía, en la centenaria Sociedad Cultural Alianza Cibaeña, Inc, entidad para la promoción de los valores y quehaceres humanísticos, fruto de la visión de futuro de otro escritor: Eugenio Deschamps, en el transcurso del siglo XIX.
1. Contexto y Lecciones Aprendidas en los Henríquez Ureña: el mundo infanto-juvenil, el valor de la oportunidad y la familia, en la elección vocacional.
Pensando en Salomé Ureña y su partida antes de los cincuenta años, cabe en este día especial una reflexión nueva vez, sobre las condiciones en que viven y mueren, los artistas y escritores en América Latina y el Caribe.
Podría imaginarse esta mujer cruzando -con su vitalidad y capacidad organizativa, en términos de creación de proyectos fundacionales- el umbral del siglo XX, y existiendo digamos que en las primeras décadas del mismo, hasta poco antes o poco después del ascenso de la dictadura de Trujillo? Cuánto perdió? y qué perdió Republica Dominicana, el Caribe y el mundo, con su precoz desaparición?
Probablemente en términos estratégicos, la existencia de ocho o diez, promociones de egresadas, del "Instituto de Señoritas", capaces de erigirse en ciudadanas y continuadoras del positivismo hostosiano, prolongar con su resistencia decidida, los intentos del pensamiento autoritario, para conculcar el desarrollo de vías para el pensar y crear con libertad, ejerciendo soberanamente el derecho a la educación.
Lo que pudo esperar la naciente Republica Dominicana, en treinta o cuarenta años más de existencia, de esta mujer y de su colectivo de mas cercanas y cercanos colaboradores, probablemente, sean valores, realizaciones, que no pueden ponerse en las cuentas nacionales, en las estadísticas para la comprensión del PIB o pavimentar una relación con el comercio Internacional, pero, el factor educación y el papel protagónico de la familia, en la creación y definición de hábitos de estudio, áreas de intereses temáticos, y el placer del cultivo de los mismos como recursos de auto expresión, se pueden aquilatar precisamente si se examinan dos vidas: la suya propia y el discurrir, formativo de sus hijos desde la temprana infancia hasta la adolescencia.
Pedro Henríquez Ureña
Camila Henríquez Ureña
Max Henríquez Ureña
Definitivamente hoy podemos llorar o no, por lo que pudo haber sido y no fue, pero de lo que no podemos librarnos es de la responsabilidad histórica de vivir, actuar y decidir en el tiempo presente, independientemente de dónde se haya nacido, dentro de los retazos de las oportunidades, en una sociedad como la de un país no industrializado, a principios del siglo XXI.
1.1. Se puede aportar desde posiciones de bajo perfil, desde la simple voluntad e individualidad, para ello no hacen falta presupuestos millonarios, sino imaginación y ganas de hacerlo.
Es bien sabido que los padres de Juan Pablo Duarte, ni los de Matías Ramón Mella o Francisco del Rosario Sánchez, no se habían sacado el loto, ni que eran miembros de las veinte o treinta familias (Rosario, 1994), que desde los tiempos de la colonia, hasta mediados del siglo XX, han detentado el predominio en el control de los medios de producción de riqueza, en Republica Dominicana. Mas ellos, como ciudadanos, haciendo abstracción de quienes eran o desde donde procedían, dieron una muestra del poder de la voluntad, la fuerza impulsora de un sueño de dignidad y participación, en la construcción de una nueva República, basada en la aristocracia del talento, como sostuviera el propio Duarte.
Derribar los mitos en torno a las personas que dentro de un proceso de incertidumbre y cambio, tomaron la decisión correcta: es la mejor de las opciones, para que los ciudadanos de la presente y futuras generaciones puedan emularles e internalicen el valor de la capacidad de interrogación, cuando las brújulas tradicionales fallan y no hay mas camino, ni dibujo en las líneas de puntos, para avanzar un paso mas en la vida institucional. Digamos que la ocasión para repensarse como sujeto o protagonista del quehacer histórico-social, de la interrogación obstinada, para superar el pesimismo, la exclusión o el atropello vil de la ciudadanía, en sus nuevos escenarios o situaciones límite.
De la presente crisis no saldrá República Dominicana, sino es con el concurso y el sudor de todas y todos, los que entienden que "la patria es el único lugar del mundo, donde no somos extranjeros", tal y como sostenía Juan Luis Guerra en una campana mediática, hace unos años. Y esa sola sensación, ese transpirar colectivo, pasa en nuestros días, por los caminos donde creatividad, laboriosidad y sostenibilidad, se trenzan para pensar mas allá de nuestras rabias y apetitos personales, para contribuir a exorcizarnos. Es la demanda del tiempo presente.
"Pero y.exorcizarnos de qué?" De lo aprendido y que no corre a la par con el cambio permanente. De nuestras fidelidades, cobardías, mezquindades, fundamentalismos o excentricidades. De todo cuanto nos distancie -congelándonos o quebrando los canales de la receptividad hacia lo nuevo- o nos lance hacia el pasado, y nos impida ver, participar, comprender o planear presentes y futuros inclusivos. Del extravío entre los árboles, la coyuntura, para perder de vista el bosque...el mundo en red, la proyección e integración regionales. No solo a nivel comercial, sino en sus impactos culturales o no económicos.
1.2. Proponer visiones inclusivas para comprender y transformar el presente y el futuro, aún cuando vamos a contracorriente, nos encontramos en minoría, o en absoluta soledad.
Vencer la adversidad, la naturaleza díscola y bravía de la incomprensión epocal. Nunca sentarnos a esperar por las vacas gordas, ni que "se den las condiciones" o las creamos o no las tendremos, ideales para hacer nuestro aporte. "Cuando se toca fondo, sólo nos queda ir mejorando", sostiene al respecto, el cantautor Serrat.
Hemos ya tocado fondo, o nos quedan algunos metros de descenso pendientes en el aquelarre, de los últimos veinte y cinco años, de empobrecimiento progresivo metaterritorial y transocupacional, y pérdida del norte en la vida institucional, en términos de involucramiento de la totalidad de las y los ciudadanos (as) en la definición de los planes, metas y objetivos del desarrollo humano, en América Latina y el Caribe?
Hoy, participar en la construcción y desarrollo de planes individuales, grupales o institucionales de carrera, a nivel local y regional, requiere exorcizarnos de la miopía y el miedo al fracaso o al ridículo.un afinar propuestas y alianzas colaborativas en calidad de ciudadanos y ciudadanas, simplemente.
Hace falta encontrar o identificar qué puede ayudarnos, a sumar, proactividad, sensibilidad, velocidad o calidad en los procesos de reorganización y cambio. Saber quiénes pueden ( y quieren ) asumir y quienes no, los compromisos con la celeridad, completud y diversidad que la sociedad espera, en estas materias. Ayudándonos a mirar mas allá de nuestras propias narices, para variar.
Afortunadamente, se han terminado en la última cosecha los caudillos, y las varitas mágicas. El siglo comienza con el desconcierto de las grandes epifanías. Nuevas necesidades y desafíos esperan a los pueblos no industrializados, para satisfacer mínimamente la agenda del milenio, aunque sin planear opciones para la infancia y la juventud, será bien poca la cancha y el trecho para jugar en manos de la presente generación.
Es decir, llegara el día en que la mejor manera de mantener la objetividad, la ecuanimidad, la justicia en la valoración de propuestas o recomendaciones, será olvidarnos de los grandes nombres, pedirle a la secretaria, que guarde sin ver los remitentes de nuestra correspondencia y consagrarnos a observar, analizar, visualizar: si un argumento es consistente o no; si se aviene al interés de cada comunidad o país, o no; si resulta novedoso o de interés o no; antes que volver la vista al lado contrario, cuando la fuente del argumento, no es quien creíamos, quien queríamos o quien soñábamos.
Entonces quizás será más fácil para el liderazgo social y la clase política, en nuestros paises encontrar un rumbo libre de prejuicio, de alianzas clientelares, o del sesgo ideológico. Sólo que ese día no puede esperar a los aplazamientos de siempre, si efectivamente creemos en la epifanía de B. Gates, quien hace ya varios lustros esta anunciando un nuevo mundo, mas allá de los activos tangibles del capital - edificaciones, la tierra, las cuentas de banco, las maquinas o los transportes- insustituible, como recurso para hacer fortuna, negocios y generar propuestas de adaptación, individuales y colectivas: "a la velocidad del pensamiento".
Es posible cristalizar esa transición ocupacional, axiológica y societal, sin contar con los trabajadores y trabajadores del conocimiento, aún en el Tercer y Cuarto mundos?
Será posible encontrar un espacio a la cultura, su diversidad y contradictoriedad, en el mundo descrito por Touraine, mas allá del 2% de producir, manufacturar y movilizar mercancías, dentro del restante 98% de las transacciones globales, que agregan valor a partir del capital intelectual y las transacciones financieras?
De ser afirmativa la respuesta a las cuestionantes anteriores, entonces: Qué estamos haciendo para que el conjunto de la sociedad, se despierte, espabile, alerte y participe en dicho proceso de nueva construcción o fundación de nuestras respectivas naciones? Qué estas haciendo tú, por ti mismo y por tu familia, en el referido escenario? Cómo impactarán estos cambios veloces, la idea, las previsiones y las prioridades del modelo de desarrollo, de una isla en el Caribe, de una pueblo indígena, en el Amazonas, o en el África, en términos pragmáticos?
Cómo participar y obtener beneficios sociales y económicos en el marco local, regional y nacional de los paises no industrializados, de los flujos diarios de capital en la globalización? Estamos listos hoy, para que no sean la riqueza, diversidad y complejidad de culturas locales las primeras de las victimas de dichos cambios? Será posible que los 'grafiteros' entiendan que "el progreso" en cualquier nación, se activara con la disolución del Congreso Nacional? A qué intereses oscuros, beneficia este revival neofascista? Desde qué perspectiva le tenemos "buscada la vuelta", le "encontraremos el bajadero" a este nuevo tipo de dilemas del existir en sociedad en el siglo XXI? Podremos hacerlo desde la lógica del "sálvese quien pueda", cada quien como un emperador o emperatriz en su propio laberinto, con sus recursos, y nada mas?
De lo anterior se desprende que la ola del cambio, la modernización o la reforma, no siempre se levanta de quienes mas confortablemente están mirando el discurrir de la crisis en una nación; aunque tampoco, de quienes, han reducido sus funciones a la persecución desesperada de los medios de subsistencia biológica.
Cada cual aporta en realidad lo que le apetece, si posee la conciencia, retroalimentación y nivel de interés, adecuados para la construcción o actualización de la memoria, para el replanteo del desarrollo humano y las implicaciones económicas y no económicas, del mismo. El o ella estarán -mediante el dialogo, la observación, el seguimiento, la introspección y la problematización de los contextos locales- empoderados (as), frente a la agenda y necesidades de transformaciones o mejoras continuas. En capacidad y disposición de proporcionar al conjunto de la sociedad o a sus conciudadanos (as), para definir nuevas cuotas del desarrollo democrático, cultural, social, tecnológico y económico en nuestros paises.
1.3. No espere que multitudes comprendan, sus propuestas de readecuación o adaptación a los desafíos presentes. tal reacción puede aparecer o no. más tarde. si usted las presenta en formatos comprensibles o atractivos: juegue su rol. Nadie puede leer la mente, invierta, comuníquese.
Una opinión, una visión integradora, de un individuo o un grupo de individuos, puede hacer la diferencia, en la percepción, adopción o asimilación de un paradigma, para regresar nueva vez a Khun (1962). Visiones ilustradas que en ocasiones de la ruptura o readecuación paradigmal, comparten los honores con un refrán popular que reza: "los locos, abren los caminos, que después recorren los sabios".
Luego de seguir el presente texto hasta este punto, pocos son los que dudaran de lo bien merecida que estuvo la decisión del pueblo y el Estado Dominicano, para que los restos mortales de los Ureña, reposen en el Panteón Nacional, sin ser soldados, generales, gobernantes o políticos militantes.
Todo lo anterior nos puede conducir a otras preguntas, sobre el papel de la cotidianidad, en la conformación de la personalidad creadora, entendida operacionalmente como la que es capaz de proponer alternativas a la domesticación o conformidad del sujeto consigo mismo y del entorno, donde sobrevive, insatisfecho, contra su voluntad; por lo cual canaliza vías, propuestas de reforma o impugnación - en grado variable- del status quo existente, si este no genera satisfactores a las nuevas visiones y abordajes del pensamiento, el diálogo con la naturaleza y la sociedad, en función de estándares de calidad y estilo de vida, tanto individuales como sociales.
Aún cuando tal contexto, para la circulación de las propuestas, sea un entorno tan minúsculo, como los vínculos o red de contactos o relaciones -internos y externos- con los miembros de una familia, la gente que frecuenta un hogar, los tipos de ocios o actividades que motivan y estimulan en sus hijos e hijas, y cómo estos andando el tiempo, pueden hacer posible que: en una época y comunidad, sin Ministerio de Cultura, -y un maltrecho Ministerio de Educación o Instrucción Publicas- en medio de una situación de indefinición del proyecto nacional, viviendo rodeados en una nación de campesinos y jornaleros, iletrados y preocupados -como prioridad existencial- por comprometerse en las guerras intestinas, alzamientos y rebeliones, bajo el comando de caciques y gamonales, regionales y locales, tuvieron la visión y la capacidad de sustraerse, relativamente de su hoy-aquí y ahora, para mirar y ayudar a construir, otras alternativas de percepción del ser nacional y su relación con el Caribe y America Latina.
1.4. Peores condiciones epocales que las que vivieron las y los ciudadanos del siglo XIX y la primera mitad del XX, es muy difícil que alguien en la breve vida de esta nación, pueda decir que ha atravesado o esta atravesando, en Republica Dominicana, actualmente.
No obstante, aún en situaciones de gran precariedad económica, tanto Pedro Henríquez Ureña, sus hermanos como su madre, lograron no sacrificar lo importante, para salvar o reaccionar solamente en procura de lo urgente, auto-motivándose, auto-generándose una "coraza" para la defensa de sus sueños, en un entorno hostil al cambio, y dándose su propia agenda de oportunidades para tal relacionamiento, con la comunidad de intereses vinculada a la enseñanza, la creatividad y la investigación. Hoy y mañana, los niños y jóvenes, al igual que los adultos y envejecientes, interesados en seguir de algún modo sus pasos, solo tienen que demandar (se) el coraje, la persistencia, para expresarse.y luchar con sus capacidades, por hacer la diferencia, no sólo en las artes y la cultura, sino en cualquier actividad de la vida social, efectuada en solitario, entre equipos, grupos o comunidades.
1.5. Las flores del desierto.
Salome Ureña y sus hijos no fueron flores de invernadero, sino flores en un desierto, en una sociedad heteróclita, a caballo, entre: la recuperación y sumisión al pensar/hacer colonialista y la identificación del ser nacional propio, dialogante y flexible, hijo de la influencia de una minoría cobijada, bajo la sombrilla del pensamiento liberal -y su contextualización criolla, híbrida, mestiza, Americana- enfrentada al descreimiento y la falta de fe en las capacidades propias de nuestra gente, por parte de un liderazgo tradicional, conformado por ganaderos y contrabandistas perpetuamente genuflexos ante quien les garantizara sus intereses, auque estos fueran la continuación de instituciones como la esclavitud ab infinitum, en su lógica de acumulación de poder y capitales.
Salome Ureña e hijos, también tuvieron que hacer su aporte en medio de la sordera,, indiferencia o intolerancia, sobre la importancia de lo que hacían, aunque a diferencia de muchos de nosotros que vivimos comprando boletas para el circo pesimista a cada rato, y dándonos las dudas como alimento, ellas y ellos, continuaron impasibles con su labor, por convicción: escribiendo en sociedades ágrafas, donde el corto plazo devoraba cualquier previsión para hacer posible la reflexión estratégica y el aporte ciudadano por vías no violentas, en la definición de la nacionalidad y la postcolonialidad, recién conquistadas. No midieron.
No calcularon la trascendencia transepocal y metaterritorial de su hacer en la discursividad. Sencilla y calladamente hicieron, lo que sus respectivas conciencias les dictaban, al margen de cualquier plan ulterior de "pasar facturas", a organización, poder o país alguno.
Actuaron por y con placer de "gozarse" en y para el proceso creativo, con generosidad, libertad y sin poses, a riesgo de su propia vida o salud, sin interpósitas personas. Esos atributos en los perfiles de buena parte del liderazgo en las instancias de poder y contrapoderes culturales, en el siglo XX es la generosidad y apertura mentales que ha faltado en mas de un ámbito, dando lugar al capillismo, a los celos profesionales, el vanguardismo, el infantilismo, la calumnia o la descalificación del otro, para que "no haga sombra". En fin, los errores de los cuales se arrepiente la gente, cada vez que da una vueltecita por la net, y no se puede liberar de la presencia aterradora de la verdad y el desarrollo ajenos.como una mano silente, con el índice levantado, acusador. En esos casos la conclusión mejor es la del artista del lente, Teddy Ureña: "subD.".
Penoso es cuando el tiempo hace recoger los infundíos, reconocer los excesos, como una bofetada en el rostro y regresa el boomerang, con la verdad, sin sombras, ni macula: es por lo general, cuando comienza el gimoteo, la plañidera y el crujir de dientes. Porque ya el otro sabe ser "bloff", un antifaz, un grupúsculo más de simuladores y simuladoras, con saco y corbata, que faltan a la ética que dicen pregonar. Máxime, si se tiene que volver a beber, lastimeramente de la misma fuente inagotable de interrogaciones y novedades, del agua enturbiada de forma pueril y sin concepto, por amanuenses y "corre-ve-y-diles" al tiempo que el sujeto riente -victima en muchos casos de su vocación libertaria, y autonomía conceptual, en el complejo tinglado de los odios, las envidias o la intolerancia, como el caso de Roque Dalton- socarrón, no tiene otro camino que perdonar, sin olvidos. Sin olvidos, para no llenar su corazón de veneno y lograr seguir adelante con su vida, labor creativa o de sensibilización social.
El mundo ciclópeo, que sólo mira en una sola dirección, con su solo ojo y destinatario: el festival, el congreso, la muestra, la conferencia, la comunidad de creadores y creadoras. o peor aun, los creadores y creadoras, de "mi religión", de "mi partido", "mis búsquedas y preocupaciones estéticas", "mi espacio privado de experimentación", "lo que no controlamos, ni dirigimos, no sirve", de "mi país". todos resabios de un largo aprendizaje autoritario y de una hidalguía, hija de épocas en que con la mesa de las aristocracias, el bufón, el farandulero devorando las sobras de las cortes, se sentía como el esclavo del campo -en la recuperación del alienado tío Tom- en un discurso de Malcolm X.
No obstante, es mucho lo que debería aprender la comunidad de creadores del mundo de los principiantes y aficionados a las practicas deportivas, a sus afectos, nivel de admiración y colaboración en equipos, disciplinados, flexibles, imaginativos en la rotación de sus roles y temas, alejados por completo de la psicorigidez y el narcisismo, de muchas y muchos de nosotros.
Un mirarse siempre evocando pasados felices y mejores, desde el atalaya del rol de incomprendido, olvidando que existe un proverbio sudamericano que zumba en los oídos de nuestra generación: "Cuando ronca el tigre, no hay burros con reumatismos".
El ronquido del tigre, es la realidad que se nos viene encima, el mundo que gira, el pasado que no se puede frenar en su partida de los puertos del alma. El reumatismo son todas nuestras predisposiciones, para no entrar en accion en la construcción de un mundo mas plural, menos burocrático, mas comprometido con el derecho y la calidad de vida, como respuesta a los nuevos desafíos y aprendizajes, vigentes, lo queramos o no, en el planeta, a lo largo de los últimos quince años.
Historizar y dialectizar son mucho más que consignas tomadas de una clase de introducción a la filosofía, implican necesariamente entender como "aterrizar" en el hoy-aquí y ahora, los ejercicios, experiencias, oportunidades que hemos tenido de desarrollarnos, desde la muerte de Trujillo hasta la fecha, para servir a nuestra comunidad y al conjunto de sectores que demandan respuestas, para reelaborar sus propias percepciones, interrogaciones y caminar, hacia algún lado, en medio de la nebulosa del presente y el futuro. Es la hora, ahora de que no haya ni burros, ni reumatismos, para tomar con el velamen desplegado a tope, los vientos del cambio.
Predicando siempre entre conversos, sin pensar en quienes miramos como extranjeros, outsiders, "no tocados o ungidos por nuestra maravillosa sapientia", el y la otra, un poco de la autosuficiencia pequeño-burguesa, llevada a la enésima potencia, la misma que dio lugar en su momento al nazi-fascismo europeo del periodo entre guerras, no a la democracia del ágora, en la Hélade. "Los demás" que son por cierto, cien mil veces más, en número y tienen mil veces menos prejuicios, además de urgencias inaplazables, de auto expresión y retroalimentación: las audiencias.
Mas no es solo esa nuestra vana pretensión, cuando maquinamos y actuamos de tal modo, sino que deseamos que del presupuesto de cada nación, "nos entreguen para la cultura", en detrimento de todas las demás áreas y ámbitos de la actividad social y de las obligaciones del Estado con los y las ciudadanas, "todo cuando se puede", en detrimento de la calidad, estilo y nivel de vida de poblaciones enteras, del plan nacional, municipal o regional de desarrollo, de la satisfacción de la salud, las carreteras, los servicios públicos, de la totalidad de los y las ciudadanas, que pagan sus impuestos, votan en las elecciones y tienen la cultura, como una actividad de minorías, que no se explican como contribuye al desarrollo de la riqueza nacionales.
1.6. Para exigir hay que darse a entender con claridad. Asumir los beneficios y formas de articulación en Programa o Modelo Nacional de Desarrollo: valorar los ejes trasversales.
Quién ha tendido el puente para conversar con las comunidades y las naciones enteras sobre el valor de la cultura, antes y ahora? Hablamos del valor de la cultura desde la tribuna del candidato o desde la perspectiva de los beneficios nuevos y viejos, al desarrollo de las personas, los grupos sociales y las comunidades, de ciudadanos en sus múltiples aprendizajes? O de su papel estratégico, en la configuración del mundo y la ciudadanía, en el orbe de la llamada sociedad del conocimiento y la comunicación?
Entonces, cómo queremos que nuestro trabajo sea percibido, apreciado, estimulado, financiado, promovido, por las mismas personas, sectores o comunidades que olvidamos como co-protagonistas, y que según cualquier constitución republicana vigente en el mundo, representan la soberanía de la nación, además del grueso de los contribuyentes?
Creemos que no es responsable, imaginarse una libertad y soporte material, económico, espacial y tecnologico para la cultura - al menos en el ámbito municipal y del presupuesto del Estado- si nuestros productos, procesos y servicios, no retornan al pueblo llano, en el barrio, la zona rural, el paraje o la sección, que en el momento actual, esta "quitándose el pan de los labios", para apostar a que no solo de pan vive el hombre y esa es la necesidad precisamente, que justifica la creación, ejecución, retroalimentación de planes, de canales de distribución y circulación, supervisión, gestión y la animación socio-culturales, como estimulo a la producción, circulación y consumo de calidad, independientemente de que ya existiera incluso ya en Barthes, la identificación de la clase intelectual, como un lujo de las sociedades, "alimentada por la comunidad como el bonzo"... No tenemos dinero para esos lujos, así que tendremos que repensar la actividad, para que ni muera la cultura, ni se convierta la misma en una patente de corso, en las políticas publicas del siglo XXI.
Ciertamente la canibalización como la intolerancia, cuando se plantean en términos de la accion o la gestión cultural, es no solo torpe, sino muy primitiva de interpretar, vivir o planear el presente de una cultura, de una humanidad, sedienta de respuestas inclusivas. Operación de resta, cuando mas se necesita sumar, no solo para vivenciar el ideario ético de las generaciones pasadas, sino para alcanzar a sobrevivir, vadear, cribar, al pensamiento único, como naciones no poseedoras de minerales estratégicos, ni importancia alguna en las prioridades de las potencias, en términos de cooperación, asistencia técnica o transferencia de tecnología punta. Precisamente la que necesitamos para salir del retraso o arritmia histórica, para mover las agujas del reloj, hasta el presente y poder comprender y transformar el futuro.
Con tales enanismos del espíritu, se ha hecho un daño casi irreparable, para construcción de consensos, las coproducciones y proyectos de alianzas estratégicas, en el marco de las disponibilidades de cada quien: no perdieron de vista la meta, desbordante de la brevedad y vulnerabilidad de una simple vida, la autorrealización y el prístino valor de la opinión, sin aspirar para si mismos la gloria del opinante tuerto en "el país de los ciegos".
1.7. Una vida, ilimitadas propuestas y la cooperación Sur-Sur por y en la visibilidad.
En tal escenario vigente en América Latina, lo mismo que en el Tercer y Cuarto mundos, de los últimos quince años, no tenemos si queremos vivir con dignidad, ningún otro sueño, ni posibilidad, que mirar a la participación y el compromiso con nuestros iguales, como una bandada de náufragos: el espacio de diálogo y cooperación Sur-Sur.
Si algo encantador existe en la relación, vida-libertad-opinión-responsabilidad social, es que la vida no tiene reversa. Tenemos ciertamente como sostiene Maturana, el soberano derecho de equivocarnos y cambiar de opinión, lo que no podemos hacer es regresar al instante del error y modificar los hechos. Ese riesgo, como el de la sobrecomunicación, no puede congelarnos y dejarnos como simples contempladores del mundo que se deshace, en nuestro propio perjuicio y el de la comunidad.
El "perro prieto", para los que conviven con el miedo, no es solo un talismán, es la expresión corporal en si de sus vacilaciones o ambigüedades, de su inventario de mascaras y simulaciones. De las poses de erudición, en suma.
El error es una fuente continua de aprendizajes, aunque sólo a futuro, no tiene carácter retroactivo. Nadie puede comprar una garrocha o una maquina del tiempo, para volver a tener cinco anos de edad o quince, según su gusto, y de la muerte es poco lo que se puede decir, es como el punto y aparte. Solo ocurre, con o sin dolor, una sola vez.
Por todo lo anterior, más de un autor o autora conviven con y celebran la frase: "Toda vida es suficientemente larga, si se sabe vivir", lo mismo que la ocurrencia pushkiniana de que solo en la taberna y en la biblioteca, se forman los buenos autores. Los eunucos, tienen siempre poco que contar, o poco vivido, que merezca el valor a precios de mercado de la hoja y la tinta, emborronadas. O quizás, sea suficiente una reflexión luminosa de Sebastián Lara: "Hay vida antes de la muerte?"(2001)
A diferencia de muchos los autores y autoras actuales en nuestros paises, Salome Ureña y su brevísima familia -para los esquemas y tamaños de familia de su época- optaron por el legado escrito, en y para una sociedad carente de audiencias lectoras masivas en, desde y para la subalteridad -gracias al lastre del analfabetismo y/o a la diversidad y riqueza etno-lingüística, en el caso de América Central y del Sur, en tiempos coloniales- en el erial de la asintonía con sus preocupaciones, relativas a la supervivencia, material y espiritual de nuestra cultura en sus ilimitados rostros, percepciones e interpretaciones.
Muchos de nosotros y nosotras, por nuestra parte, no escribimos en sociedades sin audiencias, porque el analfabetismo, ha ido reculando, gracias a la inversión publica y al compromiso de toda la sociedad, en hacer posible que ciudadanos y ciudadanas, de la ciudad y las zonas rurales, no pierdan el contacto con la realidad y su latir en la segunda mitad del siglo XX, hasta nuestros días; sin embargo, escribimos como si solo una casta de shamanes, brahmanes o sacerdotes, estuviera esperando por nuestras propuestas, dejando, consciente o inconscientemente, fuera de nuestros abordajes temáticos: las preocupaciones para la comprensión del hoy y del mañana, de aquellos que -como dijera Gransci: 'todo hombre es un intelectual, aunque no ocupe tal lugar en una sociedad determinada'- serán el pilar de una estrategia nacional y municipal de desarrollo, fundamentada en el paradigma de la especialización flexible, de las nuevas modalidades de ciudadanía y la integración regional.
Son ellos y ellas, el hombre y mujer simples de la calle quienes, si se suman críticamente al proceso, con la totalidad de sus facultades, viejas y nuevas, podrán hacer posible que la escuela, la comunidad, el centro de trabajo, las organizaciones sociales y su propia familia, adquieran nuevas vías de retroalimentación y calidad propositiva, en un mundo de nuevos paradigmas, incertidumbres, oportunidades y esperanzas. Imaginarnos que las clases letradas, que los hombres y mujeres de fortuna, pueden ocupar todas la posiciones en el mercado de trabajo, es una ilusión, que en nada empalma con el ideal de una sociedad participativa y pluralista.
Son ellos y ellas -el hombre y mujer simples de la calle- quienes tienen que ejercer soberanamente el derecho a demandar calidad de vida, y calidad del ocio, no solo mendrugos de pan, porque en su reciclaje apostamos la participación en las oportunidades de visibilidad, exportación y predistribución de bienes, procesos y servicios, en la competitividad impuesta en nuestro modo de vida, a principios del siglo XXI y es por ello, que la inversión en la actividad recreativa, cultural, científica, educativa, tiene que salir de las poltronas, de las claques y las camarillas de los especialistas y los profesionales, de los contubernios a que nos acostumbró el sector en cada país, durante el siglo XX y volcarse, mediante una red, hacia la conquista de la capilaridad, sin excepciones, habidas cuentas que en el Parnaso Nacional y Continental de las humanidades y las ciencias sociales, cada uno de sus exponentes, en algún momento fue un simple niño, niña, o un adolescente, confundido en los caminos de su tiempo y las tentaciones de la memoria. De oportunidades sistemáticas y detalladamente previstas,en el marco de la regionalización y la descentralización, en la trama urbana y en cada comunidad, no de loterías, hablamos.
Ver trabajo completo en: http://www.ilustrados.com/documentos/salomeurena.doc
Por Yoe F. Santos mailto:yoefsantos@consultant.com Publicado Miércoles 3 de Noviembre de 2004 Escribe artículos en esta revista, si deseas publicar algún texto acorde con los temas de esta web envíalo que con gusto le publicaremos. Si deseas convertirte en editor o co-autor de esta revista infórmate aquí. |