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| Algo de historia del Festival de Música Popular Argentina, donde se encontraron por primera vez en un mismo escenario el tango y el folclore. De allí a Baradero se la denominó la Ciudad del Encuentro. |
| El Festival de Baradero nació en plena década del sesenta - más precisamente en 1965 - cuando la música folclórica causaba furor y florecían por doquier los cantores, conjuntos, peñas. Cuando los vendedores de instrumentos se vieron obligados a importar guitarras. Por aquellos tiempos un grupo de jóvenes (21 años de edad promedio) tuvo la locura de crear un festival, que a la postre sería uno de los hchos más trascendentes de la ciudad, en sus tres siglos y medio de historia. En el momento de su nacimiento, ya existían el Festival de Folclore de Cosquín y el Festival de Tango de la Falda (ambos de Córdoba), por lo que se les ocurrió juntar en un mismo escenario a las dos grandes vertientes musicales del país. A la hora de inventar un nombre que expresara esta integración se eligió el de Festival de Música Popular Argentina, sin saber que esta denominación se impondría como una categoría, hasta el momento inexistente, para definir de allí en más a la música creada por los cultores populares. El nacimiento no pudo ser más exitoso. Para ello se escogió el estadio de la Plaza Colón, el cual se adecuaba año a año para poder albergar a las miles de personas que llegaban al encuentro. El Festival llegó a la cúspide en su 3ra. edición, en 1967, donde desfilaron 100 artistas profesionales durante nueve noches: desde Atahualpa Yupanqui a Astor Piazzolla, desde Aníbal Troilo a Los Chalchaleros. Los tiempos felices se acabarían abruptamente cuando llegó al país la dictadura militar y lo llamó a silencio. Fue el único de los grandes festivales que se suspendió, quizás por su fama de festival pluralista, contestatario y alternativo. Con el advenimiento de la democracia, en los 80, volvió por sus viejos laureles, pagando el alto precio de más de una decada de silencio. La ciudad recuperó gran parte de su identidad escamoteada. Hace pocos días, como todos los febreros, culminó una nueva edición, la número 28, ya en su nueva casa, el Anfiteatro Municipal, dotado de todo lo necesario para un festival de esta envergadura y con capacidad para más de 10.000 espectadores. En plena crísis, nuevamente volvió a constituirse en un valuarte de la música argentina. Un éxito desbordante de público y difusión (varios canales televisivos llevaron su imagen al mundo y la cobertura de Radio Nacional) le auguran un futuro relevante, en el concierto de los grandes festivales de Argentina, sitial que nunca debió abandonar.
Por Jorge Romero http://www.baradero.com/festival/ Publicado Miércoles 6 de Marzo de 2002 Escribe artículos en esta revista, si deseas publicar algún texto acorde con los temas de esta web envíalo que con gusto le publicaremos. Si deseas convertirte en editor o co-autor de esta revista infórmate aquí. |