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| El radioaficionado, es aquella persona autorizada para emitir y recibir mensajes radiados, usando bandas de frecuencia jurídicamente establecidas. Es un tema de muchísima importancia que en este tiempo más de un caso de vida o muerte se ha resuelto por estos incansables trabajadores anónimos dispuestos permanentemente a ejercer la solidaridad y la fraternidad sólo con un objetivo: el amor al prójimo.
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| El radioaficionado, es la persona debidamente autorizada que se interesa en la radiotecnia con carácter exclusivamente individual, sin fines de lucro y que realiza con su estación actividades de instrucción, de intercomunicación y estudios técnicos. Para llegar a ser radioaficionado, se debe realizar el curso correspondiente en los RADIO CLUBES habilitados y reconocidos en el país que sea. Este curso consta de técnica, reglamentación, telegrafía y se deben realizar las prácticas operativas correspondientes en la estación del Radio Club. Una vez finalizado y aprobado el curso correspondiente, el Radio Club presenta ante la autoridad competente la tramitación correspondiente para la obtención de la Licencia. Vista y certificada la misma, se le asigna la señal distintiva que identificará a la estación.
Para aclararnos este panorama poco conocido del mundo de los radioaficionados, hemos convocado a una profesional de la radiocomunicación, la Señorita Marilena Trujillo, residente en São Paulo, Brasil, quien telefónicamente respondió gentilmente a nuestras inquietudes.
- Qué significa el radioaficionado en el mundo actual de las comunicaciones, Marilena? - La radioafición se constituye en una de las más fascinantes, versátiles e instructivas actividades sin fines lucrativos, pero con ingredientes científicos, y tuvo origen en la construcción y utilización de transmisores y receptores de telegrafía de ondas cortas.
- Desde sus orígenes hasta la fecha ha avanzado muchísimo esta actividad ¿verdad? - Efectivamente, avanzó tanto que actualmente ya incorpora todos los aspectos de alta tecnología envueltos en la construcción, lanzamiento, rastreo y operación de satélites, teniendo, así, acceso a sistemas para comunicación digital.
- ¿Cuánto tiempo tiene este desarrollo? - Aproximadamente ocho décadas de actuación, y en ese tiempo ha sido frecuente la contribución del radioaficionado y su disciplina al desarrollo tecnológico del mundo.
- ¿Podrías nombrar algunas de estos aportes tan valiosos? - Sí, con todo gusto. Por ejemplo, la utilización del efecto Doppler para localización mundial por el SARSAT, concebida por los radioaficionados durante la operación de sus satélites OSCAR-6 y OSCAR-7.
- Ahora bien, también tengo entendido que ustedes los radioaficionados tienen una intensa labor de solidaridad. - Sí, así es. Destaco especialmente la prestación de servicios en casos de calamidad pública y puedo agregarte que por este tipo de actividades, la comunidad de los radioaficionados conquistó el respeto de los gobiernos y la admiración de la población en general.
- ¿Podrías, concretamente, definir al radioaficionado? - Por definición consagrada oficialmente, es la persona que utiliza ondas electromagnéticas por interés personal en experiencias científicas y tecnológicas en comunicaciones de ámbito mundial, con otras personas de intereses similares, sin finalidades lucrativas.
- Esto lo despoja, entonces, de intereses personales de algún tipo... - Para el radioaficionado no existe política, raza, religión o negocio en la práctica de su función, y además tiene contactos en tiempo real. Cada uno de nosotros está uniendo su vocación solidaria con todos los colegas en el planeta, inclusive con los más solitarios y alejados de las regiones ártica y antártica, con aquéllos que están a bordo de balones transoceánicos, así como con los que se encuentran fuera del planeta, o sea, los que tripulan las estaciones espaciales en órbita alrededor de la Tierra.
- Si hay tanta variedad de nacionalidades, idiomas, entre ustedes, cómo hacen para comunicarse? - Nos está facultado transmitir en cualquier idioma vivo, de acuerdo con nuestros conocimientos de lenguas y con los de nuestro interlocutor. No hay ninguna restricción para que los radioaficionados de un país se comuniquen entre sí en un idioma de otro país. Inclusive está prohibida la utilización de cualquier lenguaje cifrado, a no ser que sean los códigos autorizados por la autoridad gubernamental fiscalizadora. Y, como ejemplo, doy el más destacado: el "Código Q".
- Es realmente fascinante este mundo de la comunicación, me imagino que codificado y estructurado por organismos internacionales - En la legislación de los países participantes de las convenciones internacionales (y hoy día casi la totalidad de ellos comparece a esos cónclaves) la radioafición ("Servicio de Radioaficionados") es una modalidad del servicio de las radiocomunicaciones destinada al entrenamiento propio, a la intercomunicación y a la investigación técnica, llevada a efecto por amateurs debidamente autorizados, interesados en la radiotécnica a título personal, que no persiguen ningún objetivo pecuniario o comercial ligado a la explotación del servicio, inclusive utilizando estaciones espaciales situadas en satélites de la Tierra.
- Sí, en eso ustedes son famosos, en el desinterés total por lo material... - Efectivamente, los radioaficionados somos muy conocidos por el servicio gratuito que prestamos cuando ocurren calamidades públicas, desastres naturales, busca y adquisición de remedios difíciles, ayuda en la localización de personas, de vehículos robados, etc. En verdad, contribuímos significativamente tanto en el plan social cuanto tecnológico, para las naciones que lo apoyan y aprueban.
- Y esto conlleva un trabajo de permanente perfeccionamiento y asimilación de nueva tecnología... - Te puedo decir que la radioafición es la actividad de las personas entrenadas en el sector de las intercomunicaciones amateurs, que se van perfeccionando en la medida en que operan sus estaciones de radio, así como se lanzan a la investigación técnica, al intercambio social con cambio de mensajes de carácter personal, pero donde no hay intereses comerciales, políticos o raciales, y que aún fomentan el concierto de los pueblos del mundo.
- Debe ser fascinante conectarse y comenzar a escuchar otras voces quién sabe de dónde... - Al prender su equipo, el radioaficionado hace ingresar en su hogar la voz de personas distantes, que residen en países lejanos y con quienes mantendrá conversaciones como si fuesen una visita, abordando asuntos distintos que sean permitidos por la legislación y, además, haciendo nuevas amistades o renovando las ya adquiridas.
- ¿Pueden ustedes prestar servicios militares también? - Muchos países aún mantienen en su legislación disposiciones que consideran a los radioaficionados como "reservas especiales" de las Fuerzas Armadas. Ellos podrán ser llamados a prestar servicios de carácter público, en caso de emergencia, tales como catástrofes o calamidades públicas, y están a prueba con sus conocimientos y habilidades de operación, cualidades que son adquiridas en el día-a-día, y también participando de concursos y eventos nacionales e internacionales, ocasión en que el raciocinio y la presteza de decisión del profesional son probados en una verdadera cadena de acciones en el aire.
- ¿Tienen descanso los radioaficionados? - Es ésta una actividad incesante. A cualquier hora del día o de la noche, en todas las partes del mundo, existen siempre muchos de nosotros con sus equipos encendidos y hablando con otros en las frecuencias de radio a ellos destinadas oficialmente, en un intenso hormiguear de estaciones por el aire, intercambiando informaciones, aproximando almas distantes y desconocidas, salvando vidas en peligro, aminorando sufrimientos de corazones angustiados por la falta de noticias de parientes y amigos, providenciando y enviando remedios que podrán salvar personas.
- No sólo una labor solidaria sino de confraternización también... - Así es. El radioaficionado es, realmente, todo eso y mucho más. Pertenece a aquella confraternización eterna y espontánea entre los hombres, que los aproxima aún más, los une y los torna más humanos, pues en su mayoría, no nos conocemos personalmente entre nosotros, pero nos tenemos un profundo y sincero afecto de unos hacia otros.
- Pero en el caso de que se diera una amistad entre personas de distinto idioma ¿cómo hacen para sostener los lazos afectivos que los unen? - El propósito de avanzar en las búsquedas, de perfeccionarnos en la actividad y, en especial, de servir al prójimo logró que el radioaficionado venciera numerosas barreras, inclusive la del idioma. Es común que se contacte un brasileño con un canadiense, un argentino con un ruso, un chileno con sueco. Y eso se tornó posible gracias a la telegrafia y su Código Morse y al ya referido "Código Q", que permite la comunicación hablada, usando letras (siempre tres; la letra "Q" y dos más) en sustitución de palabras y expresiones usuales en los diálogos a la distancia.
- Hay mucho elemento femenino o está repartido entre los dos sexos esta actividad? - Inicialmente fue practicada sólo por hombres, pero a partir de los años 50 y 60 comenzó a ganar la adhesión femenina y hoy son innumerables las mujeres radioaficionadas en el mundo. Hay casos de colegas como la "PY2DHP", "Elzinha", que a los 84 años aún "comanda" diariamente dos importantes "Rondas" desde la ciudad litoraleña de Itanhaém, en el Estado de São Paulo aquí en Brasil.
- ¿Y este hermoso mundo de la comunicación va ganando en alcance y extensión continuamente? - Vale resaltar que, aun con el advenimiento de la computadora y la Internet, la radioafición prosigue desempeñando firmemente su papel. No perdió sus funciones de auxilio voluntario en las catástrofes, de presteza en los movimientos de solidaridad humana, como en las campañas de hospedaje, protección y abrigo, o en las de vacunación masiva, y de otros eventos de caridad y efecto social. A veces sucede que antes que las autoridades constituidas tomen acciones concretas sobre una situación cualquiera, los radioaficionados solemos llegar inmediatamente, tomando iniciativas prácticas de ayuda a los más necesitados en particular, y a la población de una manera general. Y, aun sin el estatus de un internauta moderno, el viejo radioaficionado continúa, a su manera, navegando por el mundo. Dando ejemplos, uniendo las personas, haciendo la Historia.
- Tu experiencia personal e individual en esta actividad? - Fue en este mundo del radioaficionado que aprendí con los compañeros y amigos colegas muchísima más experiencia y llevada por sus incentivos, estudié, hice mi prueba, comandé rondas cuyo número de personas era enorme, siendo recibida con los brazos abiertos por todos. Especialmente en un mundo donde la gran mayoría aún es del sexo masculino.
- Podrías definir, desde tu óptica individual, qué significa humanamente la radioafición? - Radioafición para mí es amistad, amor fraterno, no importando en que lugar ese amigo esté, pero sentir que en él hay un hermano.
Muchas gracias Marilena Trujillo.
Para conectarse con esta profesional de las comunicaciones: marytru@terra.com.br
Por Alberto Peyrano albertopeyrano@hotmail.com Publicado Martes 14 de Octubre de 2003 Escribe artículos en esta revista, si deseas publicar algún texto acorde con los temas de esta web envíalo que con gusto le publicaremos. Si deseas convertirte en editor o co-autor de esta revista infórmate aquí. |