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|  El maestro de la guitarra portuguesa Carlos Paredes murió e la madrugada de este viernes, en Lisboa, víctima de insuficiencia renal. Tenía 79 anos de edad y deja al mundo un legado único de excelencia en la composición e interpretación de un instrumento que creció con él mismo.
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| «Ya me ha sucedido hacer llorar a la gente cuando toco... Y yo no comprendía esto, pero después percibí que es la sonoridad de la guitarra, más que la música que se toca o cómo se toca, lo que emociona». Quien así decía esto era el maestro de la guitarra portuguesa Carlos Paredes, quien “murió con la tranquilidad de quien sabía que ha cumplido su misión", tal como lo dijo hoy su compañera desde hace 20 años, Luisa Amaro, a la agencia LUSA. "Portugal tuvo en Carlos Paredes la genialidad, sensibilidad, poder de composición, una bellísima técnica, e interpretación. Él cumplió los puntos que tenía que cumplir en este pasaje por la tierra", dijo Luísa Amaro.
En cierta oportunidad, Carlos Paredes había declarado: «La música que hago es un producto de las circunstancias inmediatas del tiempo en que estoy viviendo, y pasará a ser encarada de otra forma cuando estas circunstancias desaparezcan. Es algo que, si perdurara gracias a los discos, quedará apenas como valor de documento, como acontece con toda la pequeña música, desde los Beatles a Manuel Freire. Y estaré muy orgulloso si, de aquí a muchos años, pudiera ser entendido como un compositor que se integraba bien a los acontecimientos de su época...».
Padre de seis hijos, Carlos Paredes padecía de mielopatía, una dolencia degenerativa de la estructura ósea que lo dejó postrado durante 11 anos y lo apartó de la guitarra y de la vida, muriendo a las 5:45 de hoy, dos días después que uno de sus riñones había dejado de funcionar. "Llegó al punto en que su organismo no daba más”, afirmó la compañera de Paredes, “era un hombre muy bueno y muy simple, que dio una contribución muy grande a la cultura portuguesa” y afirmó que “quien oye la música de Carlos Paredes la reconoce de inmediato”.
Carlos Paredes nació en Coimbra el 16 de Febrero de 1925, hijo y nieto respectivamente de Artur y Gonçalo Paredes, dos grandes nombres de la guitarra portuguesa. La influencia familiar lo llevó a abarcar el estudio de la guitarra portuguesa, como lo contó él mismo: “fue con mi padre que yo aprendí a expresar de la guitarra su violencia, como reacción al sentimentalismo lánguido al cual generalmente la guitarra portuguesa estaba ligada”. Vendría a imponer un nuevo estilo en la interpretación de este instrumento, lo que lo convertiría, si no en un símbolo de su propio país, sí en un digno representante del instrumento nacional portugués.
A los nueve años va a vivir a Lisboa. Terminado el Liceo, ingresa en el Instituto Superior Técnico, pero no llega a terminar el curso. En 1957, edita su primer disco y tres años después la música es utilizada como banda sonora en la película “Rendas de Metais Preciosos” de Cândido da Costa Pinto. En 1962 compone uno de sus más bellos temas, “Verdes Anos”, por un encargo de Paulo Rocha para el film del mismo nombre. En la década del sesenta, compone para cineastas como Pierre Kast y Jacques Doniol-Valcroze, Jorge Brun do Canto, Manoel de Oliveira, António de Macedo, José Fonseca e Costa, Manuel Guimarães e Augusto Cabrita. En 1967, edita “Guitarra Portuguesa”, su primer disco de 33 rpm con Fernando Alvim en la guitarra. Cuatro años después crea “Movimento Perpétuo”.
A pesar de ser un maestro de la Música, Carlos Paredes era una persona de una simplicidad extrema, un hombre conocido por la música pero que nunca vivió de ella, manteniendo su empleo como archivista de radiografías en el Hospital San José de Lisboa hasta la reforma. También era comunista, pero ni eso le hizo perder el reconocimiento. Su música se sobrepuso a la vida. Como él mismo lo dijo en un reportaje, en 1990: “A la gente le gusta oírme tocar la guitarra, eso le gusta y ella se adhiere. No hay otra cosa”.
Luchador por la libertad y por la democracia, el genio de la música portuguesa fue preso por la PIDE, que lo mantuvo en prisión durante dos años. Entregándose a la revolución de 1974, tocando en diversos puntos del país, sólo en 1988 vuelve a editar un disco: “Espelho de Sons”. “Durante diez años dejó de producir obras, pero a lo largo de este período su música ayudó a caminar para adelante a la nueva generación de músicos, que le dedicó mucho de sí misma, dijo Luísa Amaro.
La capilla ardiente de Carlos Paredes está en la Basílica da Estrela de Lisboa, desconociéndose la hora del sepelio.
DISCOGRAFIA DE CARLOS PAREDES 1957 - «Carlos Paredes» 1962 - «Verdes Anos» 1968 - «Romance nº2» 1968 - «Fantasia» 1968 - «Porto Santo» 1968 - «Guitarra Portuguesa» 1971 - «Balada de Coimbra» 1971 - «Movimento Perpétuo» 1972 - «Movimento Perpétuo» 1972 - «António Marinheiro» 1975 - «É Preciso Um País», con Manuel Alegre 1983 - «Concerto em Frankfurt» 1986 - «Invenções Livres», con António Vitorino d'Almeida 1988 - «Espelho de Sons» 1990 - «Dialogues», con Charlie Haden 1992 - «Asas Sobre o Mundo» 1996 - «Na Corrente» 1998 - «O Melhor de C. Paredes»
Por Alberto Peyrano http://www.albertopeyrano.com.ar Publicado Viernes 23 de Julio de 2004 Escribe artículos en esta revista, si deseas publicar algún texto acorde con los temas de esta web envíalo que con gusto le publicaremos. Si deseas convertirte en editor o co-autor de esta revista infórmate aquí. |