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| Siempre se recordará a Ingmar Bergman como uno de los más ricos y esenciales capítulos de la historia del cine mundial. Su lenguaje fue único y la obra integral del gran maestro puede considerarse una experiencia cinematográfica trascendente que apunta hacia lo universal del ser humano y de la vida. El deseo, la muerte, lo religioso, la pareja, todos temas intrínsecos a la naturaleza humana, brotaron desde el corazón de Bergman y rompieron las barreras locales apropiándose de lo universal. |
| La relación de Bergman con el cine es anterior a su trabajo como profesional porque antes de llegar a las pantallas había descubierto en el séptimo arte algo así como una forma de expresión y hasta de sobrevivencia. A los 9 años, en la Navidad de 1927, intercambió su regalo: le cedió su ejército de soldaditos a su hermano por el proyector que aquél había recibido.
Hijo de un pastor luterano, tuvo una educación autoritaria, basada en conceptos relacionados con el pecado, la confesión, el castigo, el perdón y la indulgencia. En su autobiografía Bergman hace relatos impresionantes al respecto. Por ejemplo: siempre que decía una mentira recibía castigos corporales y avergonzantes, como tener que estar vestido de niña o ser encerrado en un armario. Es en esa época que sus vivencias de vergüenza o humillación fueron moldeando su espíritu y las mismas vuelven a salir en sus películas al cabo de los años, o sea que pudo exorcizar su infancia traumática por medio de obras maestras del cine que exploraron la ansiedad sexual, la soledad y la búsqueda de un sentido a la vida.
La iniciación profesional del director se dio a través de un par de patriarcas del cine sueco. Uno de ellos fue Victor Sjostrom, homenajeado en “Cuando huye el día”, en el cual Sjostrom interpreta al protagonista que pierde la memoria frente a la inminencia de la muerte. De ese maestro, Bergman heredó la comprensión de la naturaleza como elemento de sustentación dramática (es lo que ocurre, por ejemplo, en “Un verano con Mónica”, donde el verano inunda de sensualidad a la trama). Y fue esa película específicamente, que despertó el interés de Woody Allen por el director sueco.
Aunque Bergman sea casi siempre recordado por sus obsesiones más frecuentes, como el pasar del tiempo, la muerte y la imposibilidad de comunicarse, temas tan presentes en películas como “Luz de invierno”, “El séptimo sello”, “El silencio”, “Persona” y muchos más, el conocimiento más profundo de su obra revela un autor de talentos múltiples. “El ojo del diablo”, “Sonrisas de una noche de verano” y “Ni hablar de esas mujeres” son películas de un humor sorprendente, sobre todo cuando se sabe que son películas del mismo director de “Vergüenza”, “Cara a cara” y “De la vida de las marionetas”.
Bergman tuvo una larga experiencia teatral (fue director del Teatro Municipal de Goteborg y del Teatro de Malmoe) y trabajó en sus películas con un equipo que prácticamente no se alteró en mucho tiempo. Harriet Anderson, Erland Josephson, Max Von Sydow, Ingrid Thulin, Liv Ullman y el insuperable Gunnar Bjornstrand son sólo algunos nombres inmortalizados por su cinematografía.
Sin ellos, no hubiera existido esa obra hecha a base de rostros, gritos, silencios y susurros. A pesar de su fama mundial, Bergman nunca usufructuó ni sacó partido de ello en Suecia. Acusado de burlar al fisco, a mediados de la década del 70, cayó en desgracia. Se exilió en Alemania y luego volvió a su país. Desde esa época vivió recluido en la isla de Faaro, en el Mar Báltico, de donde sólo salía para escenificar sus piezas teatrales o realizar especiales para la televisión. Hizo entonces la más ambiciosa producción de su carrera, algo así como una enciclopedia bergmaniana: “Fanny y Alexander”, que ganó el Oscar a la mejor película extranjera en 1982. A partir de ese filme dio por terminada su carrera cinematográfica, decidiendo trabajar en el teatro. Pero, si nada hizo para el cine en lo sucesivo, dirigió filmes para la televisión que fueron sí exhibidos en el cine.
Tal vez el mejor comentario sobre Bergman haya partido de Jean-Luc Godard, cuando en “Les cahiers de cinéma” de julio de 1958, escribió: “El cine no es un oficio. Es un arte. El cine no es un trabajo de equipo. El director está solo delante de una página en blanco. Para Bergman estar solo es hacerse preguntas, filmar es encontrar las respuestas. Nada podría ser más clásicamente romántico”.
En oportunidad de conocer la noticia, el cineasta italiano Bernardo Bertolucci afirmó: “Ingmar Bergman fue el director sueco que llevó al cine hacia los territorios de la literatura. Junto con Antonioni, al final de los años 50, Bergman me parece haber llevado al cine por un camino inexplorado, rumbo a territorios hasta entonces reservados y exclusivos de la literatura: aquello de la profundidad del espíritu humano entre hombres y mujeres, con un blanco y negro que tornaba fantasmas a sus personajes y personajes a sus fantasmas”.
FILMOGRAFIA DE INGMAR BERGMAN COMO DIRECTOR Crisis (1946) Llueve sobre nuestro amor (1946) Barco a la India (1947) Música en la noche (1948) Puerto (1948) El demonio nos gobierna (1949) La sed (1949) Hacia la felicidad (1950) High tension (1950) Juventud divino tesoro (1951) Secretos de mujeres (1952) Un verano con Mónika (1953) Noche de circo (1953) Una lección de amor (1954) Confesión de pecadores (1955) Sonrisas de una noche de verano (1955) El séptimo sello (1957) Mr. Sleeman Is Coming (TV) (1957) Cuando huye el día (1957) The Venetian (TV) (1958) Tres almas desnudas (1958) Rabies (TV) (1958) El mago (1958) Storm weather (TV) (1960) La fuente de la doncella (1960) El ojo del diablo (1960) Detrás de un vidrio oscuro (1961) Luz de invierno (1962) A dream play (TV) (1963) El silencio (1963) ¡Ni hablar de esas mujeres! (1964) Don Juan (TV) (1965) Persona (1966) Stimulantia (1967) episodio Daniel La hora del lobo (1968) Vergüenza (1968) El rito prohibido (TV) (1969) La pasión de Anna (1969) Faro document (TV) (1970) El toque (1971) Gritos y susurros (1972) Escenas de la vida conyugal (1973) The misanthrope (TV) (1974) La flauta mágica (TV) (1975) Cara a cara (1976) El huevo de la serpiente (1977) Sonata otoñal (1978) Faro document 1979 (TV) (1979) De la vida de las marionetas (1980) Fanny y Alexander (1982) Hustruskolan (TV) (1983) Karin´s Face (1984) Después del ensayo (TV) (1984) Diario de una filmación – Document Fanny y Alexander (1986) Los dos bienaventurados (TV) (1986) La marquesa de Sade (TV) (1992) Las bacantes (TV) (1993) The last gasp (TV) (1995) En presencia del payaso (TV) (1997) Los hacedores de imágenes (TV) (2000) Saraband (TV) (2003)
Por Alberto Peyrano albertopeyrano@gmail.com Publicado Martes 31 de Julio de 2007 Escribe artículos en esta revista, si deseas publicar algún texto acorde con los temas de esta web envíalo que con gusto le publicaremos. Si deseas convertirte en editor o co-autor de esta revista infórmate aquí. |