Por : Francisco Arias Solis
aarias@arrakis.es
Para la libertad sangro, lucho, pervivo.
Para la libertad, mis ojos y mis manos,
como un árbol carnal, generoso y cautivo,
doy a los cirujanos.”
Miguel Hernández.
ESTAMOS OBLIGADOS A SER LIBRES
Ortega y Gasset había escrito ya, en 1930, que, siendo la vida humana algo que hay que hacer
-un “quehacer”-, no hay más remedio que decidir en cada momento lo que se va a hacer, esto es,
lo que “voy” a hacer. Como lo que hay que hacer es la propia vida, intransferible e insobornable,
cada uno decide a cada momento lo que va a hacer, y con ello lo va a ser, inclusive cuando
decide no decidirlo. No hay, pues, más remedio que “inventarse” de continuo a sí mismo,
decidiendo a cada momento qué “sí mismo” se va a causar. La libertad no es algo que tenemos,
sino algo que somos -o tal vez que vamos siendo-: estamos obligados a ser libres.
Este último pronunciamiento podría servir de lema para gran parte de El Ser y la Nada, de
Sartre. Para empezar, la relación entre la existencia y la esencia no es en el hombre lo que es en
las cosas. “La libertad humana -escribía Sartre- precede la esencia del hombre y la hace posible;
la esencia del ser se halla en suspenso en su libertad. Lo que llamamos libertad no puede
distinguirse, pues, del ser de la “realidad-humana”. El hombre no es primeramente para ser
luego libre, sino que no hay diferencia entre el ser del hombre y su ser libre”.
Se ha puesto de relieve en ocasiones que hay una diferencia notoria a este respecto entre el
“primer Sartre” y el “último” (o el “segundo”) Sartre; entre El Ser y la Nada y la Crítica de la
razón dialéctica. En muchos sentidos la diferencia es grande. Pero la cuestión de la libertad
sigue siendo central en la última obra citada.
Sartre estima que las limitaciones de la libertad son servidumbres que el hombre mismo se forja.
Es cierto que, en tanto que condicionado por la “escasez” en el reino de lo que Sartre llama
“práctico-inerte”, el hombre no nace libre, sino esclavo. Pero la esclavitud no es “natural”, esto
es, no es el resultado de un proceso de la Naturaleza, el propio hombre, al constituirse como
hombre, se encadena a sí mismo, ya que “internaliza” la “escasez”. Por otro lado, en el curso de
la existencia social del hombre da -bien que no “necesariamente”- una serie de pasos, que son
otras tantas “totalizaciones” dialécticas, por medio de las cuales se va liberando de sus propias
servidumbres.
“Los hombres hacen su historia a base de condiciones reales anteriores (entre las cuales figuran
los caracteres adquiridos, las deformaciones impuestas por el modo de trabajo y de la vida, la
alienación, etc.), pero los hombres mismos y no las condiciones anteriores hacen la historia. De
lo contrario, los hombres se convertirían en meros vehículos de fuerzas inhumanas que, por
medio de ellos, regirían el mundo social. Cierto que estas condiciones existen, y ellas, y sólo
ellas, pueden proporcionar una dirección y una realidad material a los cambios que se preparan.
Pero el movimiento de la praxis humana las supera conservándolas”, escribía Sartre. Mediante
esta superación podrá, por así decirlo, “irse haciendo” la libertad, pues ésta está tan por hacer
como la filosofía de la libertad.
“Nunca he creído -decía otro filósofo francés- que la libertad del hombre consiste en poder hacer
lo que quiere, sino en no tener que hacer lo que no quiere”. A esta libertad la fueron a enterrar
un día, como a la popular Petenera, y la letra más exacta y conmovedora que recuerdo con este
ritmo, a este compás, es aquella que dice: “:La libertad se ha muerto / la llevan a enterrar / los
frailes van cantando: / ¡Viva la libertad!”
Francisco Arias Solis
e-mail: aarias@arrakis.es
e-mail: pazylibertad@arrakis.es
URL: http://www.arrakis.es/~aarias
Siempre podemos hacer algo por la Paz y la Libertad
Aviso: Se ruega a los poetas que participen en el IV Festival Poético por la Paz y la
Libertad, cuya convocatoria figura en la URL: http://www.arrakis.es/~aarias/poemaIV.htm
Invitación que se hace extensiva a los colegios para que también todos los escolares del mundo
pongan en el corazón de los valores universales la paz y la libertad.
Gracias