CONFUSO ENSAYO DE POSIBILIDADES
Por : I. Gray Milsztain
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1. ¿Cómo comprender algo sin ser eso mismo?
Me encuentro al azar entre esas lecturas que inquietan la siguiente frase de Aristóteles: ...esto mismo ocurre en cierto modo con los nombres respecto de su definición, pues un nombre significa un todo sin distinción de partes, como por ejemplo circulo, mientras que su definición lo analiza en sus partes constitutivas...(Pag. 16 Física).
Bien, pensemos que en vez de un circulo estemos hablando de un cuadrado. El cuadrado es un recorte de a lo sumo cuatro diagonales en el espacio, que, vistas desde diferentes puntos serán infinitos cuadrados. Ese era el mundo perfecto científico hasta hace varias décadas atrás. Luego, con la irrupción de las teorías del caos todo cambia, política y científicamente. Por incontables e inabarcables posibilidades, las teorías del caos están siendo sepultadas. El espíritu de verdad en ellas se ha ido velando nuevamente, como será siempre en el funcionar perfecto de lo circular y último del tiempo. Así, la historia será cíclica siempre o hasta donde nuestra razón lo permita.
Y siendo que la historia es cíclica, a partir de este jamas esbozado (antes, ni después) análisis, podremos afirmar, no sin margen de duda, pues la duda es pura posibilidad, que, las teorías del caos ya estaban en la ciencia antigua. ¿Qué fue ,entonces, lo que hizo que se olvidaran, y de alguna forma se recortaran y limitaran?. No es algo que aclararemos ahora, pero sí tenemos sospechas de que existieron.
Analizaremos otro fragmento de la cita de Aristóteles: ...mientras que su definición lo analiza en sus partes constitutivas...(Pag. 16 Física). El lenguaje es, ya desde el tiempo de Aristóteles, la posibilidad única y básica de toda representación. Ya que la representación es siempre para otro la comunicación exige forzosamente un lenguaje que agrupe en cada uno de sus elementos una extensa serie de pensamientos preconcebidos para que puedan ser emitidos, haciéndolos así potencia bajo la forma de definición.
Paradójicamente, un principio rector del caos es la impredicibilidad, de lo cual debe deducirse en consecuencia la infinita multiplicidad de posibilidades, y por lo tanto infinitos elementos en un sistema cualquiera.
Debe tenerse en cuenta que, a pesar de las teorías medicas acerca de la finitud de combinaciones en el ADN (sobre las cuales ya se ha admitido que los factores sociales hacen al reactivo de las posibilidades), junto con toda cantidad de análisis acerca de lo caótico y azaroso, hacen que la ciencia se deba ver obligada a aceptar el caos como Paradigma necesario. De esta forma la cita de Aristóteles ya nos estaba diciendo que lo uno en ciencias es imposible, nos advertía que en ese sistema de representación perfecto en el que vivimos (desde el momento en que todo los que nos llega es -gracias- a la ciencia) lo múltiple, caótico e impredecible, dentro de nuestro campo de representaciones, es el principio rector.
La paradoja de la razón es que, como bien se ve en este caso, de ella misma nace un sistema en el cual los métodos de verdad se erigen desde un principio como inabarcables por ella misma. La razón entonces se contradice, y entra en un juego especular, donde la representación de mundo es el signo contrario a si misma. Pero esto es razonable si se comprende que todo signo tiene en si mismo a sus referentes, el problema es que los referentes siempre y necesariamente deben ser diferentes al signo madre para ser ellos mismos, sino serian iguales y no tendrían posibilidades de existir. Por lo tanto todo signo y objeto para ser algo debe poseer características opuestas, o puntos oscuros, que le permitan ser otro. Desde el momento en que la ciencia se levanta como paradigma olvidando que necesariamente debe ser diferente al objeto que intenta aprehender, se contradice a sí misma. ¿Como comprender un universo entonces sin poder SER el universo mismo?. No parece, es, decididamente un absurdo. La Razón lucharía contra si misma si se propusiera comprender el universo desde cualquier perspectiva posible. De hecho, la perspectiva misma no existe. Y si existe, no será en definitiva modo de comprensión alguna del Todo.
Nota: Toda idea, o intento de esta, en el caso en que se halle alguna, esbozada en el análisis precedente, es hija legitima e indiscutible del azar.
I. Gray Milsztain