Por : Diego Cruz
diegocruz1@mi.madritel.es
Hoy está usted de buena suerte. Puede venir a
visitarme a la calle de la inspiración, en el barrio de los sueños,
donde hay un aroma de idealidad y de utopía. Aquí pasearemos por el
perfil de las palabras, siempre rodeado de metáforas, mientras una luz
mermelada puede que nos envuelva de bellos proyectos los sentidos. Para
ello hemos habilitado una ruta que pone, no, a los solipsistas y eogcéntricos,
puesto que consideramos que, en vez de un comportamiento trillado,
abogamos por uno que lleve implícita alguna novedad. Se trata de
reflexionar un poco, o acordarnos, que el centro está en todas partes,
con lo cual nuestro perfil de individuo al que mimamos tanto, se nos queda
un poco más o meos que en una ameba prepotente dentro de un universo tan
bellisimo. Anímese, por ende, a mirar más allá de cuanto lo ha hecho
hasta la fecha, y así encontrará junto a los pliegues del instante todo
un mundo sencillo que antes le habrá pasado desapercibido. Incluso podría
aligerarse un poco de materia, diluirse entre la arena de un verso
interminable, y de esta forma conseguir que el cerebro se le vaya licuando
entre los vértices de un lirismo aconsejable.
Hoy está usted de buena suerte. Puedo invitarle a un soneto
amenizado con un olor de algas, a la vez que estasiamos los ojos en
una estampa de mar que pasa directa a la memoria. El caso es, de alguna
forma, hacerle viajar por la liana de estos párrafos...