LOS CHATS


Por : Diego Cruz
diegocruz1@mi.madritel.es


¿Se imaginan ustedes que un buen día nos levantáramos los usuarios de la red, mayormente, con la intención de subir la calidad de los chats y quitarles ese tufo de frivolidad que algunas veces sale de virtualidad tan novedosa?. Tan sólo tendríamos que tener un talante medianamente cívico y bien comprometido, cuyo fin enfocara nuestras miras a una sociedad más solidaria y democrática. Se trataría, pues, de abordar temas de interés; de gran calado social, cuyos resultados luego se pudieran llevar a la práctica. Porque hoy por hoy, a grandes rasgos, y siempre con algunas salvedades, no aprovechamos con todo rigor, ya digo, lo que pudiera ser un gran utensilio. Desde los nicks más soeces, pasando por los mensajes más insulsos, hasta las proposiciones de sexo y verborrea, el tiempo nos transcurre injusto si no somos capaces de abordar; o de intentarlo al menos, un proyecto para enmendar ciertas cosas, las más urgentes, que pasan por la penuria del continente africano, hasta la vergonzosa desigualdad, y terminando por la vil opresión del pensamiento único. Un ejercicio neuronal, en suma, promovido por cada cual, que sin duda redundaría en beneficio de esta sociedad, hoy por hoy tremendamente egocentrista, adormilada en la anestesia cruel del conformismo. A no ser que queramos autoliquidarnos inmersos en un mar de indiferencia proclive al hastío. ¡ Imagínenselo, sí, cada cual con su coraje!...