REQUIEM POR LA NATURALEZA


Por: Ana Maria Fuster
lolita_lavin@hotmail.com


El mar  suspira

un grito agónico

estrangulado,  

años de indiferencia.



Putrefacción, cicuta nauseabunda

el aire que respiramos

Aspirado por nuestros hijos,

hermanos solidarios

todos envenenados.



La demoníaca contaminación humana

canta un amenazante  réquiem.

Riquezas, poder, globalización:

la divina trinidad.



Tríptico de nuestro destino,

que podemos transmutar.



® Ana Maria Fuster Lavín, 2000