Por: Ana Maria Fuster
lolita_lavin@hotmail.com
Corrimos por los valles de nuestras vidas,
nadamos por nuestros anhelos y aventuras,
brincamos para alcanzar un sueño.
Así soñamos, puros y libres,
como esa estrella que se niega a tener dueño.
Amigo te vi tras las rejas, a través de los cristales y barrotes,
convirtiendo nuestros deseos infantiles en pesadillas,
manando amarguras de esa seca tierra frente a la cárcel.
Te miramos y admiramos
amigos, colegas, familiares
todos unidos en una mirada, en un deseo.
En la lontananza, tu silueta pura, sin pesares,
nos llenó de esperanza y sueños.
Así algún día correremos hacia nuestro destino
nadaremos hacia los sueños...
Seremos puros y libres
como esa estrella que se niega a tener dueño.
® Ana María Fuster Lavín, 2000 ©