OPINE - Astrolabio.Net

Coloque su publicidad en este sitio web


Opine : Inicio | Indice | Atrás | Envíenos su Artículo | Archivo | Buscar | Portada Astrolabio.Net


   

Secciones

Pensamientos

Literatura

Reflexionar

Poesía

Actualidad

Mundo

Crónicas desde Lima

Tiempo Mental

Diversos


Ud. no requiere ser un escritor o literato para publicar sus artículos en Opine, ya que aquí toda opinión es valorada. Por ello le invitamos a enviarnos sus artículos sobre los temas que Ud. quiera.

Envíanos tus textos


Boletín

Inscríbete en el boletín de este sitio web y recibe las novedades de esta página en tu email.


La comunidad de Opine esta compuesta por personas de diferentes países y direntes opiniones. Nuestro deseo es ofrecer un espacio abierto de opinión y expresión.


Importante

Opine mantiene un archivo y una opción de búsqueda de los artículos publicados. Sin embargo, los artículos publicados con fecha anterior a la implementación del nuevo sistema de la revista se encuentran aquí.

Ver Archivo Anterior

 

LA BUENA MUERTE
Por Francisco Arias Solis

Es este cantar español, constantemente repetido en la poesía del siglo XVII, un extraordinario, asombroso disparate, que llega a su colmo cuando se nos habla del placer del morir. Pues más aún, este disparate del placer del morir tiene su por qué -naturalmente, disparatado-, y este por qué es el que viene a decirnos, disparatadamente; Lope de Vega.


"Ven muerte tan escondida

que no te sienta venir,

porque el placer del morir

no me vuelva a dar la vida."

Cantar anónimo del siglo XVII:



EL PLACER DE MORIR

Es este cantar español, constantemente repetido en la poesía del siglo XVII, un extraordinario, asombroso disparate, que llega a su colmo cuando se nos habla del placer del morir. Pues más aún, este disparate del placer del morir tiene su por qué -naturalmente, disparatado-, y este por qué es el que viene a decirnos, disparatadamente; Lope de Vega. Veamos como: Muerte, si mi esposo muerto, / no eres muerte sino muerta".



Disparate estupendo: La muerte muerta. La muerte de la muerte, este sublime disparate, le hará

glosar a Lope el cantar popular diciendo: "Si hay en mí para morir / algo natural, ¡oh muerte!, /

difícil de dividir: / entra por mí amor de suerte / que no te sienta venir".



Luego es el amor, el que disparado y disparatado por la palabra divina, lo único que hará entrar a

la muerte en nosotros de suerte que no la sintamos; haciéndonosla tan leve, rápida, ligera, como

la pedía Santa Teresa. La buena muerte. Porque la otra, la mala muerte es perezosa y larga; y a

ella se dirige Lope diciéndole: ... ven presto, que con venir / el por qué podrás saber, / y vendrá

a ser, al partir, / pues el morir es placer / por qué el placer del morir.



Este por qué es el que le demandó a Lope su público impaciente y ávido de disparates. Este es el

por qué de la cólera española; de la impaciencia de un español del XVII cuando se sentaba para

esperar; cuando quería esperar sentado; el disparatado por qué de la cólera de un español

sentado; que motivó, como sabemos, la comedia de Lope. Este es el por qué de la invención

disparatada del teatro lopista: la esperanza que nace y se mantiene de la desesperación, de la

cólera de quien, para esperar, se sienta y desespera: la impaciencia del que espera sentado, del

que espera desesperado. Teatro que es un disparadero poético de la razón -de la pasión, del

pensamiento, de la vida- tan extremado, que logra las formas, las expresiones, las verdaderas

maravillas disparatadas que todos conocemos. Un teatro, que es un maravilloso disparate, único

en el mundo.



La impaciencia, la cólera, del que espera sentado, del que espera desesperado, es esa paradójica,

disparatada, dramática inquietud del que está quieto. Y esa disparatada inquietud es la que

transmite el teatro lopista, al maravilloso retablo poético inventado por Lope, su movilidad

extraordinaria, su dinamicidad creadora. Una movilidad hecha de quietud, todo lo contrario que

el muro legendario de Victor Hugo, es lo que representa en este disparadero teatral inventado

por Lope, una pasajera inquietud reveladora de la quietud, de la permanencia divina de nuestro

ser, al parecer mudable. Un asidero, en definitiva, para el pensamiento, para el alma: un

disparatado asirse de Dios, que no se muda como el que quería la santa de Avila.



Y esta es la paz que el español buscaba siempre con tanta guerra, con tantas y disparatadas

guerras, la paz de Dios. El divino asidero del que quiere, disparatadamente, que Dios le asista,

que no le deje de su mano. La voluntad guerrera del que deja todo en manos de Dios para

combatir consigo mismo. Y ésta es la más disparatada guerra: la que tiene en la paz su razón de

ser y su sentido. La guerra invisible y secreta del hombre interior que se encuentra en él mismo

su enemigo. Enorme disparate sintetizado de esta forma en labios de Lope: En la guerra que

peleo / siendo mi ser contra sí, / pues yo mismo me guerreo: / defiéndame Dios de mí.



Francisco Arias Solis

e-mail: aarias@arrakis.es

URL: http://www.arrakis.es/~aarias



Siempre podemos hacer algo por la Paz y la Libertad



Aviso: Se ruega a los internautas que pongan en sus páginas el logotipo o banner de

Internautas por la Paz y la Libertad que figura en la URL:

http://www.arrakis.es/~aarias/internau.htm

Gracias

Por Francisco Arias Solis
mailto:aarias@arrakis.es
Publicado Miércoles, Diciembre 5, 2001


Escribe artículos en esta revista, si deseas publicar algún texto acorde con los temas de esta web envíalo que con gusto le publicaremos. Si deseas convertirte en editor o co-autor de esta revista infórmate aquí.