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| Entre los que fuimos universitarios en los años 60 o S70 en el Perú, no hay quien pueda olvidarlo. Fue nuestro héroe. Dirigió la Federación universitaria de Trujillo y luego la Federación de Estudiantes del Perú. |
| Entre los que fuimos universitarios en los años 60 o 70 en el Perú, no hay quien pueda olvidarlo. Fue nuestro héroe. Dirigió la Federación Universitaria de Trujillo y luego la Federación de Estudiantes del Perú. Su voz de tenor, que acompañaba a una reflexión valiente pero serena, resonó en los claustros y rebotó en las plazuelas llamando a los jóvenes a la lucha por la vigencia de la reforma universitaria y al trabajo permanente por la justicia social, única manera de ser de veras joven porque juventud sin rebeldía es servidumbre precoz.
Recuerdo a otros muchachos de esa época con quienes luchó Wálter brazo a brazo por una causa en la que todos coincidían. Max Hernández, ahora uno de los psiquiatras más importantes del mundo; Guillermo Guerra, rector de la Universidad Privada Antenor Orrego, Valentín Paniagua, el presidente que devolvió la democracia al Perú y no quiso quedarse ni cinco minutos más en Palacio después de cumplir con su tarea. Fue y es una generación decente.
Antes de que lo conociéramos en la universidad de Trujillo, lo conoció Mario Vargas Llosa en el colegio secundario de Piura. Nuestro novelista, entonces un adolescente, escribió allí su primera obra de teatro, una pieza basada en los últimos días del inca Atahualpa y le pidió a Walter que representara al trágico emperador con quien se desplomó el Tahuantinsuyo. Tan patética fue la personificación que tal vez Mario mismo se sintió como espantado, como ocurre cuando de súbito sabes de niño que estás obligado a ser para siempre un autor genial.
Sin embargo, lo primero que me viene a la memoria es la envidia que sentimos, contra Walter, Juan Morillo Ganoza y yo cuando, recién llegados a la universidad, escuchamos su programa de radio -"La hora de Walter"- en el que, apoyado en música clásica, leía lentamente poesía, cincelaba indolentes acrósticos y respondía a las llamadas (todas femeninas) que le hacían directamente a la radio. En el patio universitario, las chicas, en ese entonces con enaguas y cola de caballo, como en las películas de James Dean- cargaban una radio portátil y miraban hacia el cielo, o sencillamente no miraban. (¡No nos miraban!)
Esas son las primeras imágenes que me trajo el recuerdo esta tarde cuando leí el mensaje de Ximena Palacios, su hija, ximena_palacios@hotmail.com> quien solicita a los magistrados encargados de juzgarlo que cumplan con los plazos y términos legales para no prolongar su injusto encarcelamiento.
"¿Juzgar a Wálter?¿y por qué?,"se preguntarán ustedes como lo hicieron varios amigos del mundo a quienes reenvié la carta de Ximena.... Porque Walter Palacios está acusado de terrorismo, una acusación tan infame y carente de todo fundamento como aquellas que en su momento empujaron al cautiverio a Yehude Simmons, actual presidente del gobierno regional de Lambayeque y a Nelson Mandela, el héroe de Sudáfrica. Los que, en congresos de filosofía en Buenos Aires, Barcelona y Roma, escuchamos su posición pacifista y más bien próxima a la teología de la liberación sabemos que nada puede ser más absurdo ni tirado de los pelos.
La dictadura de Fujimori, a través de sus medios de propaganda y de sus iletrados jueces castrenses, identificó toda ideología de izquierda con el terrorismo que Walter siempre estuvo dispuesto a condenar, y decretó de forma brutal y terrible la más criminal guerra sucia que se haya dado en América. Y ese fue el pretexto para que sus rábulas condenaran a Simmons y a centenares de ciudadanos de izquierda y para que sus sicarios degollaran a los dirigentes sindicales o quemaran vivos a los estudiantes de la universidad de La Cantuta.
En México durante la tiranía, Palacios sin embargo, decide regresar al Perú y presentarse ante la justicia seguro de que la democracia pondría su caso ante magistrados de verdad. Y ha sido así porque llegó en setiembre del 2002 y ese mismo diciembre, un juzgado lo absolvió de todos los cargos y decretó su libertad. Sin embargo, la trama kafkiana de este caso hace que ahora, al cabo de un año de prisión indebida, tenga que afrontar dos juicios más por -prácticamente- las mismas acusaciones.
La magistratura de un país democrático obedece el imperio de la ley, y no a los mandatos ni a las cobardías de los regímenes de turno. Estamos seguros de que, como lo pide Ximena, los jueces no prorrogarán más el padecimiento de este peruano ilustre Acaso la mejor prueba de su inocencia -si la inocencia debe probarse- estriba en el hecho de que su nombre no es bandera de ningún grupo terrorista. A Walter Palacios no lo están defendiendo aquellos, ni tampoco la izquierda legalista y citadina. Lo defienden sus hijas y sus amigos como algunos que menciono y recuerdo. Lo defiende el paso firme con el que retorna al Perú a ponerse a derecho. Lo defiende su trayectoria de intelectual honesto. Lo defendemos los que, junto a él, leímos en el Evangelio que hay una hora del martirio y del sufrimiento, pero que también hay una hora de la justicia.
Correo de Salem 320 Por Eduardo González Viaña Escritor y profesor universitario. Su e-mail: Gonzale@wou.edu
Amigos del "Correo de Salem": Los invito a escribirle a Ximena Palacios ximena_palacios@hotmail.com> para apoyar con su firma la carta que sigue:
Los abajo firmantes abogamos por Walter Palacios Vinces quien desde hace un año se encuentra detenido en el Penal de Máxima Seguridad Miguel Castro Castro en Canto Grande acusado y procesado de los delitos de traición a la patria y terrorismo, en juicios penales abiertos en tribunales militares durante la dictadura de Fujimori y Montesinos.
Puesto que la práctica política de Walter Palacios Vinces es contraria a la violencia terrorista, solicitamos a los magistrados encargados de juzgarlo que cumplan con los plazos y términos legales para no prolongar su injusto encarcelamiento. ___________________________________________________ Yahoo! Messenger - Nueva versión GRATIS Super Webcam, voz, caritas animadas, y más... http://messenger.yahoo.es
-------------------------------------------------- Eduardo González Viaña [gonzale@wou.edu] -------------------------------------------------- Si no quieres seguir recibiendo el CORREO DE SALEM, sólo tienes que enviar un correo en blanco a: salem-baja@eListas.net -------------------------------------------------- Si alguien que conoces quiere recibir el CORREO DE SALEM, dile que envíe un mensaje en blanco a: salem-alta@eListas.net Por Eduardo González Viaña mailto:Gonzale@wou.edu Publicado Miércoles, Septiembre 24, 2003 Escribe artículos en esta revista, si deseas publicar algún texto acorde con los temas de esta web envíalo que con gusto le publicaremos. Si deseas convertirte en editor o co-autor de esta revista infórmate aquí. |