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| Irak y los desajustes del presupuesto fueron los temas que más preocuparon a los estadounidenses en el verano septentrional que termina, pero no fueron los únicos. También hubo un problema con los Diez Mandamientos. |
| Irak y los desajustes del presupuesto fueron los temas que más preocuparon a los estadounidenses en el verano septentrional que termina, pero no fueron los únicos. También hubo un problema con los Diez Mandamientos.
Roy Moore, presidente de la Corte Suprema de Alabama, está sin trabajo ahora debido a que, puesto a elegir entre la obediencia de la ley y a la de su conciencia prefirió a esta última y se negó a echar por tierra el monumento que representa las tablas recibidas por Moisés que se hallaba en el hall del edificio judicial. Pero no fue tan sólo su terquedad lo que le valió la sanción, sino una presión de miles de norteamericanos "políticamente correctos" en todo el país.
¿Qué es eso de "políticamente correctos? me pregunta desde Lima César Arias Quincot, y le respondo con una anécdota:
-¿Quiénes son más proclives a creer en estereotipos? ¿Los liberales o los conservadores?
Se lo pregunté a uno de mis alumnos de Berkeley, hace unos años, sin más intención que probar su castellano oral. Contrariamente a lo que puede suponerse, la respuesta que dio no fue la más obvia.
-Ambos creen en estereotipos- respondió. Pero los liberales son más peligrosos porque no creen que creen en estereotipos
Este diálogo describe a unos liberales terriblemente intolerantes que tratan de imponer tiránicamente sus puntos de vista. Se autodenominan "políticamente correctos" (PC) y suponen ser la izquierda norteamericana, aunque no tengan mucho en común con la izquierda de cualquier otro país del mundo.
¿Qué hacen ellos?... En Portland, Oregon, la poderosa Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU) litigó hace poco para que se impidiera a los Boy Scouts la entrada y el reclutamiento de miembros en las escuelas del estado en represalia por el hecho de que la creencia en Dios es la piedra angular de esa asociación infantil.
Felizmente, la ACLU, que conociera jornadas mejores en su lucha contra la discriminación racial, perdió el caso debido a que el juez, con tanta sabiduría como sentido común, declaró que si bien es inconstitucional obligar a alguien a creer en Dios, también lo es obligarlo a que no crea.
Anteriormente, la ACLU había logrado en este mismo estado un fallo judicial un fallo judicial que prohíbe al Ejército de los Estados Unidos hacer reclutamiento en las escuelas públicas de Portland en castigo por lo que los liberales califican de política discriminatoria contra los homosexuales.
Como se sabe, hace un lustro, los militares norteamericanos fueron obligados a permitir "gays" en los cuarteles, pero se les permitió que usaran la fórmula conciliatoria "No preguntes. No lo digas" que consiste en que ellos no indagan por las preferencias sexuales del aspirante a soldado, ni éste tiene por qué confesarlas en público. Sin embargo, los PC no se contentan con eso y exigen que las Fuerzas Armadas de su país den una bienvenida más calurosa a los reclutas que no pertenecen a ninguno de los dos géneros "tradicionales".Vale decir que su intolerante liberalismo quiere obligar a otros a asumir con entusiasmo convicciones que no son necesariamente las suyas.
La libertad intolerante no es nueva ni extraña en los Estados Unidos. Es histórica. Los puritanos se veían a sí mismos como víctimas de la persecución y enviados para fundar un estado teocrático cuyas virtudes transcenderían la perversidad del Viejo Mundo y redimirían al hombre de su caída en el pecado original. En uno y en otro bando hoy, los liberales y conservadores son sus descendientes modernos y sienten que cargan todavía esa misión sobre sus hombros, pero también los viejos métodos.
Los detractores de los Diez Mandamientos dijeron que la escultura ofendía a los creyentes de otros evangelios, aunque el Decálogo sea la fundación del judaísmo, el Islam y el cristianismo. Temo que ahora los PC obliguen a derruir a la diosa de la Justicia, presente con su balanza en todos los locales judiciales. Y por fin, la estatua de la Libertad también corre peligro porque su altivez ofende a algunos insospechados pero implacables enemigos suyos.
Correo de Salem 321 Por Eduardo González Viaña (*)
(*) Se le puede escribir al e-mail: { HYPERLINK "mailto:Gonzale@wou.edu" }Gonzale@wou.edu Su más reciente libro "Los sueños de América" (Alfaguara 2000, 2001 y 2002) puede ser adquirido en: www.Barnesandnoble.com { HYPERLINK "http://www.amazon.com/" }www.Amazon.com Alfaguara USA: 1-800-245-8584 extensión 127 Por Eduardo González Viaña mailto:Gonzale@wou.edu Publicado Domingo, Septiembre 28, 2003 Escribe artículos en esta revista, si deseas publicar algún texto acorde con los temas de esta web envíalo que con gusto le publicaremos. Si deseas convertirte en editor o co-autor de esta revista infórmate aquí. |