| | | |
| Un día a la edad de 8 años éste que escribe estaba leyendo algunas historias sobre la época de los famosos piratas y corsarios. Desde aquel momento quedé cautivado sobre estas leyendas para el resto de mi vida, les explicaré por qué. |
| Un día a la edad de 8 años éste que escribe estaba leyendo algunas historias sobre la época de los famosos piratas y corsarios. Desde aquel momento quedé cautivado sobre estas leyendas para el resto de mi vida, les explicaré por qué.
Mi abuelo llamado Ramón Sánchez iba todas las noches a mi casa a hablarme un rato sobre cualquier tema. Era un hombre con una sabiduría excepcional que siempre vivió humildemente arropado por la pobreza de aquel tiempo.
Una de esas noches aproveché la ocasión para que me abuelo me explicara alguito acerca de los piratas. Hacían unos días me habían regalado unos "paquines" con historietas de diferentes corsarios y tenía algunas dudas.
Corría el año 1967, viviamos en el "Viejo San Juan", en la calle Luna cerquita del Castillo San Cristobal. No eramos ricos pero se vivíamos humildemente en nuestro aposento. Aquella noche me acuerdo como ahora, mi abuelo llegó a la hora de siempre, mi madre le sirvió un poco de café con el sabor aromático que siempre lo caracterizaba.
Estabamos preparados para la conversación cuando súbitamente tome la delantera y le pregunté que si sabía algo sobre el tema de piratas y los corsarios de la mar. Me miró fijamente y me dijo: " Edwin kako", te voy a contar una historia que sucedió en Puerto Rico que tiene referencia directa con los piratas, corsarios y los mares.
Con una voz cortante y pausada comenzó a tejer la historia más interesante que había oído en mi corta vida hasta ese momento. Y ahora en estos momentos quiero compartirla contigo amigo lector, acomodate bien que allá vamos.
Mi abuelo replicó: Oye, "Edwin Kako" Puerto Rico tuvo un pirata muy valiente en el tiempo de España llamado Roberto Cofresí. Este caballero residía en Cabo Rojo un pueblo en la costa occidenatal de nuestra isla. Nació el 12 de junio de 1971, fue bautizado en la parroquia de San Miguel Arcangel de manos del párroco José de Rojas. Sus padres fueron Francisco Cofresí, natural de Trieste, y doña María Germana Ramiréz, natural de Cabo Rojo.
Antes de continuar "Edwin Kako" quiero hacerte una aclaración bien importante sobre el apellido de Cofresí para que puedas entender mejor la historia, dijo mi abuelo. Ok, escucha, resulta que ese apellido sufrió una gran transformación con el decorrer del tiempo puesto que el padre de Roberto era de origen austriaco. Su apellido original era Coupherseing aunque muchos historiadores de la época señalaban que se escribía , Couppersing y hasta Koffresi.
Una vez vez me prestaron un libro sobre historia de Puerto Rico donde decía que según las actas el apellido se fue españolizando hasta convertirse en Confercin o Confersin. Mi abuelo para un momento y se bebe un "buche" de café, me sigues Edwinnnn, si señor le conteste. Edwin aquella época fue dura para la población de Puerto Rico que sufrió los embates de la pobreza y sintió el látigo sociológico del infortunio de los españoles.
Vamos a hablar ahora sobre los primeros años de aquel muchacho desinquieto y audaz, ok. Roberto creció en la zona marítima de Cabo Rojo, en un lugar conocido como Guaniquilla en el barrio de Pedernales, desde niño su piel se curtió de sol y de sal. No tuvo una educación escolar meritoria, sino que aprendió desde muy pequeño a bregar con enseres de pesca, cordeles, nasas y atarrayas, así como los remos y las velas, los instrumentos con los cuales forjó su vida.
Escucha esto Edwin, se dice que en muchas ocasiones salía de la casa de una tía que lo crió en el barrio de Joyuda y se iba a cruzar el canal de la Mona y navegar por las aguas vecinas curtiendo su piel y adquiriendo conocimientos de viejos lobos de mar residentes y visitantes de este sector occidental de Puerto Rico. En otras palabras Roberto empezaba a sentirse libre en aquella gran alfombra llamada mar que lo transportaba a sus más mínimos caprichos de niño.
Waoooo, cada vez que mi abuelo entraba más en detalles sentía dentro mi una gran admiración sobre Roberto Cofresí. Sabes, cerca de donde vivía Cofresí se encontraba Puerto Real, donde hacían escala veleros de variados tamaños, tripulados por marineros de todos los confines. Era una procesión salina decorada por la belleza de aquellos navíos que representaban en aquel momento su única aportación de la vida.
El primer velero que construyó Roberto se llamó "El Mosquito", cuyo diseño le hacía veloz y marinero, con el cual se dedicó a la pesca dentro de un clima de armonía y paz. Escucha bien, muchas fueron las versiones en cuanto a cuáles fueron las razones que indujeron a Cofresí a convertirse en pirata.
La primera versión resulta ser que siendo Roberto un adolecente subió a un buque azucarero de tripulación norteamericana. Mientras daba una vuelta por la nave alcanzó a ver un terrón de azúcar que se sobresalía de un saco y lo tomo. Un marinero que se encontraba por los alredores le propinó tremenda bofetada la cual despertó en Cofresí el deseo de venganza.
Me estas entendiendo Edwin, susurró mi abuelo, sigueeee le dije, pues vamos a la otra versión, esperateee dile a tu mama que me traiga nuevamente café, salí como un bólido a buscar y regrese. Bueno, mira la segunda versión nos relata como Roberto trataba de vender un pescado y unas frutas a un bergantín de matrícula extranjera que estaba anclado en la bahía. Al existir diferencias en el lenguaje, los marinos se burlaron de Cofresí y lo hicieron bajar a la mala, lo que motivo que éste cayera al agua.
En otro caso cuenta que mientras navegaba en su velero "El Mosquito" un bergantín norteamericano lo embistió a pesar de los gritos y las señales que hizo nuestro futuro corsario, la nave se partió en dos a considerable distancia de la playa, por lo que tuvo que hacer un extraordinario esfuerzo para llegar a tierra mientras la tripulación se burlaba y reía.
Se dice también que Roberto en una ocasión se dirigía a Ponce, ciudad principal de la costa meridional de Puerto Rico, al pasar por la cubierta de la goleta "Delia", cuyo capitán era el español Eligio Vázquez, unos pescadores dejaron caer sus pescados en la embarcación de Vázquez, quien les insultó y a la vez golpeó en el rostro a Cofresí.
Como puedes escuchar "Edwin Kako" existieron una serie de versiones por diferentes historiadores de la época, pero la verdadera realidad para mi entender fue la presión que ejercían en aquel tiempo los extranjeros norteamericanos, españoles e ingleses a la población y a Roberto Cofresí en especial. Esto lo condujo a convertirse en un temible pirata para vengarse de todos ellos.
Despierta que ahora viene lo bueno, tu también amigo lector, quieren café, ahíii les va un poco. Se dice que el incidente en que perdió "El Mosquito", Cofresí regresó a su casa y liquidó la parte de las propiedades que le dejara su padre al morrir en enero de 1815, dinero con el cual compró una goleta la cual fue bautizada con el nombre de "Relampago".
Otra crónica que pude repasar comenta que Roberto regreso a su ciudad natal a bordo del "Ana" un navió blanco, el cual construyó en Fajardo, fue adquirido de Toribio Centeno en 1822. Mira esto Edwin, el "Ana" tenía una tripulación de hombres valientes decididos a todo, algunos de ellos eran: Galache (timonel) de Yauco, Piliche (grumete), Agustín "Titi" Soto de San Germán, José Manuel "Venado", Fuentes de Cuba, Vicente "Pinto" Jimenéz de Venezuela, Carlos Torres de Fajardo, Antonio Delgado de Humacao, Carlos Díaz de Trinidad, Vicente Saldivar de Juncos, Vicente del Valle Carvajal (se desconoce su origen), Campechano Balines y Cartagena de Cabo Rojo y el Portuguéz de Portugal. Waooo que clase de tripulación abuelo, y eso nos es nada Edwin Kako, estos individuos tenían antecedentes delictivos a granel y por esa razón se tiraban a la mar a buscar más aventuras.
Desde ese momento Cofresí se convirtió en el azote de los mares asolando a su paso y atacando cuanta embarcación encontraba a su paso. En un principio se desquitó de las naves cuya tripulación era común a la de los hombres que lo maltrataron y lo injuriaron. Los saqueos era incontrolables y las naves eran hundidas, los productos de las conquistas traídas a tierra fueron repartidos en Cabo Rojp y enterradas en lugares cercanos donde nació Roberto.
Hay una anécdota que cuenta que mientras en una ocasión caminaban a esconder el botín, fueron emboscados, murrieron en la reyerta el Portuguéz y Cartagena. Balines y Cofresí lograron escapar y se internaron en un monte para luego escapar hacia Santo Domingo en una frágil embarcación que pudo hacerle frente a una tormenta tropical, la que les llevó contra las costas dominicanas, ahí fueron apresados. Seis años después lograron escapar y se dirigieron al puerto de Lima, al este de Puerto Rico y de allí a la Isla de Vieques, donde se unieron a Manuel Aponte, alias Monteverde. Oyeeee, Edwin Kako te estas durmiendo, no abuelo, continua, ok. Montenegro amigos lectores para que despierten también era otro prófugo, quien se había sumado al resto de la tripulación que había mantenido hasta ese mmento a la goleta "Ana" en sitio seguro, para luego volver a sus andadas por el Caribe y el Atlantico.
Ahora la cosa se ponía mala puesto que había precio por la cabeza de Cofresí, lo buscanban por tierra y mar al igual que a otros corsarios de la época. Era tal la situación prevaleciente por el azote de los piratas que se empezaron a tomar medidas más drásticas para frenar los saqueos a principio del siglo XIX. Uyyyyy, atiende ahora, muchacho, dime abuelo, Estados Unidos y su Congreso autorizó el 3 de marzo de 1819, al presidente James Monroe a usar la marina de guerra para proteger el comercio y para que acabara con cualquier barco pirata que se encontraran al paso.
El gallinero se albortó de tal manera que el comodoro Perry fue asignado a cargo de una flota de tres buques, cuyo objetivo era limpiar las costas caribeñas, en especial las de Cuba y Puerto Rico. Edwin Kako, era una cacería de brujas en el mar, posteriormente se asiganaron 60 mil dólares para la construcción de cinco navíos, los cuales fueron echados a la mar en mayo de 1920 con los nombres de "Grampus", "Alligator", "Shark", "Dolphin" y "Porpoise'.
El Golfo de México era patrullado exhautivamente, uffff, mi gente la mar estaba infectaba por busques de todas clases, tres fragatas, tres corbetas, cuatro goletas, integradas por una tripulación total de 1,600 hombres y 202 cañones, uyyyyyy, cuidate Roberto Cofresí. No obstante, la necesidad de apresar a los piratas hizo que se llegara a un acuerdo entre la marina de los Estados Unidos y las autoridades de Puerto Rico.
Entre tanto Cofresí se mantenía un poco al margen debido a que su cabeza tenía valor y muchas personas que no tenían nada que ver con las auroridades también le estaban echando el ojo a Cofresí. Edwin esta parte no te va a gustar, finalmente el 4 de marzo de 1825, se le tendió una trampa a Roberto Cofresí. El gobernador de Puerto Rico en ese entonces don Miguel de la Torre, junto con el comandante del Destacamento Sur de la isla, don José de Torres, en cooperación con el comadante norteamericano John D. Sloat a cargo de la goleta "Grampus", unieron sus esfuerzos para capturar a Roberto utilizando el balandro "San José" y las Animas". La embarcación armada encontró tres días más tarde, el 5 de marzo, a Cofresí fondeando en la Boca del Infierno. Creyendo que era un buque mercante, el navío pirata se fue tras él a darle caza. A esto, los tripulantes se tendieron en la cubierta y cuando los piratas estuvieron a ojo de tiro, la emprendieron c on disparos de fusiles y de cañones, obligando a que Cofresí varara su barco y huyera a tierra, sufriendo la baja de cinco hombres.
La cacería amigos lectores continuó y, en las cercanías de Patilla, una población al sureste, Cofresí es capturado junto con tres de sus compañeros, no sin antes presentar una dura pelea en la cual resultó herido gravemente. Luego de ser apresados, los piratas fueron conducidos a la capital y encarcelados para detreminar los cargos.
Roberto Cofresí confesó haber apresado en Vieques una balandra francesa, una goleta de tipo danesa, un bergantín y una goleta dominicana, en Boca del Infierno. Cofresí no dijo lo que había hecho con todas las embarcaciones que había apresado y sus tripulantes, asegurando que no había dado muerte a nadie a cuyas declaraciones se unieron sus compañeros.
Los diez reos compañeros de Roberto Cofresí eran los siguientes: Manuel Aponte (alias) Monteverde, natural de Añasco, hijo legítimo de Miguel y María Josefa Bolegna, soltero de 30 años. Vicente del Valle Carvajal, nacido en el mar, entre Punta de la Espada y Tiburón y bautizado en la Catedral de Santiago de Cuba, hijo legítimo de Vicente y de Catalina Carvajal, soltero de 23 años de edad. Vicente Jiménez, natural de Cumaná, hijo legítimo de Juan José David y de Agueda González, soltero de 19 años de edad. Antonio Delgado, natural de Humacao, hijo legítimo de Lino y Marcelina Saldaña Figueroa, soltero de 27 años. Victoriano Saldaña, natural de Juncos, hijo legítimo de Juan y de Juana de Sierra, casado con María del Carmen Garay, 30 años de edad. Agustín soto, natural de la Villa de San Germán, hijo legítimo de Bernardo y Ana González, soltero de 27 años. Carlos Diáz, natural de la isla de Trinidad, esclavo de don Juan Francisco, hijo de José Jorge y de María de la Concepción, soltero de 23 años. Carlos de Torres, natural de Fajardo, hijo de Teodoro Ascencio y de Juana Francisca de Torres, soltero de 26 años de edad. José Manuel Fuentes (alias) Venado, natural de la ciudad de La Habana, hijo legtímo de Juan y Josefa Rodríguez, soltero de 26 años. José Rodríguez natural de Curazao, hijo de José María y de Juana María Soto, soltero de 25 años de edad.
Edwin kako, se acercaba el final de estos diez hombres junto Roberto Cofresí, en la mañana del 29 de marzo de 1825, la sentencia se complió, fueron fusilados por un destacamento del regimiento de infantera de Granada. Amigos los diez hombres partieron a la eternidad mediante una señal que culminó con la fatal descarga.
Roberto Cofresí amigos vive en mi pensamiento, fue un valiente hombre que trato de ser quien quiso y luchó por lo que el creía justo. Cofresí murió en público patíbulo recalcando en su pensamiento su más divino don de ser el segundo pirata puertorriqueño en la historia de Puerto Rico que abogaba por la libertad que un hombre puede encontrar en el mar. A mi abuelo, gracias y que en paz descansen todos."SAYONARA AMIGOS LECTORES".
EDWIN KAKO VAZQUEZ HISTORIADOR Por Edwin Vazquez mailto:edwinvazquezpr@yahoo.com Publicado Lunes, Octubre 13, 2003 Escribe artículos en esta revista, si deseas publicar algún texto acorde con los temas de esta web envíalo que con gusto le publicaremos. Si deseas convertirte en editor o co-autor de esta revista infórmate aquí. |