| | | |
| Chabás dedica poemas a la calle larga, a la ciudad llovida en invierno, al balcón, al jardín. “Las aceras calcaban / la desnudez mojada de las cosas”. Porque las cosas tienen vida, palpitan, sugieren. “Estaba la emoción en cada cosa; / luz de domingo, / verso evocado, / calle de los niños”. Para su libro poético un título muy expresivo Espejos (1919 -Versos- 1920). |
| JUAN CHABAS (1898-1954)
“Siento crecer profunda y dulcemente hacia dentro del tronco de mi vida una raíz de savia renacida que en ti tan sólo encuentra tierra y fuente.” Juan Chabás.
POETA POR CULPA DE LAS COSAS.
Chabás dedica poemas a la calle larga, a la ciudad llovida en invierno, al balcón, al jardín. “Las aceras calcaban / la desnudez mojada de las cosas”. Porque las cosas tienen vida, palpitan, sugieren. “Estaba la emoción en cada cosa; / luz de domingo, / verso evocado, / calle de los niños”. Para su libro poético un título muy expresivo Espejos (1919 -Versos- 1920). En la ciudad son los grandes espejos que entonces se ponen de moda en los cafés y los cristales de los escaparates que reflejan la imagen, como en un espejo. A renglón seguido de los poemas publicados por Chabás, se incluye un texto en prosa de Adolfo Salazar bajo el título “Kodak en Andalucía”. Es el arte mágico de la época: el arte fotográfico. Chabás pertenece a la primera generación que va por la tarde al cine.
Por un sólo libro de versos y un racimo de colaboraciones en revistas, un escritor preferentemente prosista es recordado hoy y no caprichosamente. Su obra poética es pieza que completa un momento brillantísimo de nuestras letras.
Juan Chabás nace en Denia, provincia de Alicante, en 1898. Estudió Filosofía y Letras y Derecho. Tras enseñar literatura española en Génova, se hizo más popular entre los estudiantes americanos de lengua española que entre los de España, pues aquellos estudiaban a Berceo, a Calderón o a Valle-Inclán en el manual que Chabás publicó en Barcelona en 1932, reeditado varias veces en Cuba, en donde explicaba los mismos cursos que hizo en Génova, sólo que entonces ya había publicado un libro sobre Italia fascista y varias novelas, con resonancias de Gabriel Miró, como Sin velas, desvelada (1923), Puerto de Sombra (1926), Tornaluz de Sevilla (1927), Agor sin fin (1930), y un conjunto de narraciones bajo el título de Peregrino sentado. Por otra parte, el crítico literario edita un primer volumen de ensayos Vuelo y estilo. Y traduce, entre otras cosas, la novela Tercetos, de Luis Pirandello. Juan Chabás fue también colaborador del Centro de Estudios Históricos, de los periódicos La Libertad y El Sol y de revistas como La Gaceta Literaria, Alfar, Revista de Occidente, Litoral, Verso y Prosa, aparte de las ultraístas Grecia, Parábola, Vltra, Indice y Horizonte. “Comenzamos dirigiendo Horizonte, Juan Chabás, Rivas Paneda y yo -escribe Pedro Garfias en El Heraldo de Madrid-. Más tarde nos abandonó Chabás, y en su último número yo me encargué sólo de su dirección” Su producción en verso del exilio se recogió, póstumamente, en Arbol de ti nacido”. También en el exilio escribió su utilísimo libro, que sería buena idea transterrar: Literatura Española Contemporánea, 1898-1950.
Juan Chabás fue en el pórtico de los años veinte, poeta seducido por la lectura de Juan Ramón Jiménez. En sus poemas hay ecos de Juan Ramón, pero ¿pero de qué Juan Ramón? Desde luego hay mucho de Platero y yo.
Juan Chabás murió exiliado, en la Habana en 1954. En Cuba fue profesor de la Universidad de Oriente, allí sembró inquietudes teatrales y poéticas, divulgó a Cervantes y a Unamuno, fundó departamentos de español: hizo patria en el sentido más noble de la tarea.
El toro fue con frecuencia el símbolo idóneo para plasmar sus angustias y las sinrazones de la vida española: “Oigo bramar tus iras por las tierras / de robles y nogales y encinares; / donde los hombres son arcilla y roca: / ¡Oh toro de reyertas y de guerras! / Toro de gloria y cumbres, entre mares: / ¡oír tu sangre hirviéndome en la boca!”
Mirando esta “tarde barroca”, por culpa de las cosas, recordamos al poeta alicantino, porque las cosas rompen la estructura del tiempo: “...y mi alma cayendo como un rocío / en las cosas / y las cosas en mi alma”.
Francisco Arias Solis e-mail: aarias@arrakis.es URL: http://www.arrakis.es/~aarias Será vano el intento de humanizar las guerras. Lo humano es evitarlas.
Aviso: Se ruega a los internautas que pongan en sus páginas el logotipo o banner de Internautas por la Paz y la Libertad que figura en la URL: http://www.arrakis.es/~aarias/internau.htm
Gracias.
Por FRANCISCO ARIAS SOLIS http://www.arrakis.es/~aarias Publicado Domingo, Enero 4, 2004 Escribe artículos en esta revista, si deseas publicar algún texto acorde con los temas de esta web envíalo que con gusto le publicaremos. Si deseas convertirte en editor o co-autor de esta revista infórmate aquí. |