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| Ayer vi casi en sesión doble La pasión según M. Gibson y La mala educación según Almodóvar. No tenían nada en común pero... |
| La Pasión según Mel trataba de cómo hicieron sufrir al hijo de Dios.
De modo pervertidamente brutal e innecesario, la pasión se convierte así en una sucesión salvaje, sádica y en algunos momentos, porque no decirlo, masoquista, orillando el sentido de enseñanza de bondad y de salvación que tiene la pasión, quedando solo el escarnio y la maldad humana como elemento preponderante. Mel nos dibuja un superhéroe que es llevado al sacrificio y que como tal, resucita como Superman en sus comics. Solo queda una mala enseñanza de masacre torticera, donde el hombre queda relegado al sufrimiento más vil, en aras de un no sé que catolicismo sangrante de temor. El hijo de Dios es utilizado como símbolo mesiánico de odio a sus verdugos, saltándose a la torera todas las enseñanzas de Cristo en su "perdónales porque no saben lo que hacen"(al igual creo que Jesús tendría que decir lo mismo de la película de Mel). De esta manera se desvía la atención del mensaje de paz y perdón, quedando solo! el resquemor y el odio a esos pequeños y ridículamente malísimos verdugos, que al final, como en superman, no se podrán quedar( con la kriptonita y)con la suya. Se trata pues, de una mala enseñanza llena de odio al malvado que solo seria creíble si el protagonista en vez de resucitar, volara por encima de Manhattan.
La mala educación según Almodóvar, trataba de cómo sufre unos hijos de Dios en un mundo donde los buenos son malos y los malos acaban también siendo malos. A pesar de esto, la película no esta planteada tan puerilmente, como la de Mel. Aquí caben los gozos y las sombras por un lado y las pasiones y las luces por otro. Esta mala educación, en principio mas de andar por casa, se transforma en una buena enseñanza, discurriendo entre las luces y las sombras, sin querer salvar a nadie de su destino y donde todos son pecadores en sus gozos y sus pasiones sin ningún tipo de moralidad altisonante. Almodóvar pone su espejo e intenta no intervenir a favor ni en contra de nadie, quizá pueda resultar un tanto anticlerical, pero en el fondo paradójicamente se convierte en una especie de "asuntos internos" de la iglesia que seria muy beneficiosa para esta, exorcizando todos esos infames casos de pedofilia. Al final la película, dentro de este mundo imperfecto donde nada es malo ni es b! ueno "per se" y donde los seres humanos no son superhéroes, nos carga con nuestras pequeñas-grandes pasiones: unas son calvarios otras son Tablas de salvación. Por Mascaro Bergamasco mailto:rtezanos@yahoo.com Publicado Jueves, Abril 22, 2004 Escribe artículos en esta revista, si deseas publicar algún texto acorde con los temas de esta web envíalo que con gusto le publicaremos. Si deseas convertirte en editor o co-autor de esta revista infórmate aquí. |