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| El término "amigo" ha sido, a lo largo de los siglos, inevitablemente desgastado por su frecuente uso, y, a consecuencia de ésto, esta palabra ha perdido su verdadera acepción y su auténtica esencia. |
| El término "amigo" ha sido, a lo largo de los siglos, inevitablemente desgastado por su frecuente uso, y, a consecuencia de ésto, esta palabra ha perdido su verdadera acepción y su auténtica esencia.
Este bello sentimiento, que une a las personas virtuosas, no ha sido ni es tratado como se merece, permaneciendo siempre en un segundo plano por culpa de otro sentimiento que la humanidad aprecia en mayor medida: el amor. Los hombres y mujeres se sienten mucho más ensimismados y dichosos si lo poseen, dedicándole poemas, cartas y rosas en abundancia; dejando injustamente olvidada a la amistad, arrinconándola, relegándola. Digo injustamente porque no hay motivo alguno para otorgarle mucho más valor al amor que a la amistad, ya que es tan difícil encontrar un amor verdadero como un amigo verdadero.
Puede parecer una afirmación demasiado tajante, por ello me dispondré a analizarla. Existirá la amistad verdadera cuando los dos sujetos compartan gran cantidad de parecidos y cuando ambos se correspondan por igual, es decir, habrá reciprocidad cuando haya equivalencia.
Obviamente las cualidades y las características mentales del amigo tienen que ser similares a las nuestras, es imposible que este sentimiento se produzca entre personas de mentalidades opuestas o distanciadas, ya que la identificación y la unión sería sensiblemente menor que la de dos sujetos que compartan muchas semejanzas. Ello es lógico partiendo de la base que uno es el mejor amigo de sí mismo; es evidente que se anhelen en los demás las virtudes propias.
La anteriormente descrita conexión de equivalencia sería perfecta en el caso de que cada individuo quiera al amigo como a sí mismo. Esto supone que el amigo verdadero ha de sentir como propias las alegrías y desgracias del otro, y ha de disfrutarlas o sufrirlas tanto como el otro. Llegados a este punto, la amistad sería inmejorable.
Aristóteles lo expresó con menos palabras: "Un amigo es otro yo". Efectivamente, si se cumple esta sentencia, la comprensión y compenetración entre ambos sujetos sería total y absoluta; querríamos a nuestro amigo tanto como nosotros porque realmente estaríamos amando a otro ser semejante a nosotros. Evidentemente, las amistades de este tipo, las perfectas, son rarísimas y escasísimas. Porque, en estos tiempos que corren, bien difícil es hallar un amigo verdadero, que no se encuentre motivado por ningún tipo de interés personal o para extraer beneficio propio a costa de sus hipotéticas amistades. A causa de esa dificultad, es normal que los que poseen amigos verdaderos, tengan pocos, ya que requieren tiempo y dedicación.
Porque, el que dice tener muchos amigos, en realidad no cuenta con ninguno; el que es amigo de todo el mundo, verdaderamente no es amigo de nadie. Además, las amistades nunca se romperán. Aquellos que dejan de ser amigos, es porque nunca lo fueron. Algunos dicen que la amistad es un invento que ha ideado el hombre para remediar su soledad y para hacer amena su existencia. Piensan que un amigo no sería más que una proyección de nuestros deseos, esto es, una óptica defectuosa mediante la que pretendemos ubicar sobre el presunto amigo ciertas cualidades, las cuales realmente no posee, para suplir nuestras propias carencias. En bosquejo, se idealiza a la persona.
La amistad verdadera, bajo mi punto de vista, es improbable, pero no imposible. Un amigo manifiesta nuestra personalidad, es un reflejo de nuestros pensamientos y sentimientos, es aquel que nos comprende a la perfección, es parte de nosotros. Para que exista proyección son necesarios dos sujetos diferentes, y un amigo es otro ser prácticamente idéntico a nosotros. "Un hermano puede no ser un amigo, pero un amigo será siempre un hermano." (Benjamín Franklin)
Por Aitor Pindado mailto:aitor_pindado@hotmail.com Publicado Domingo, Septiembre 4, 2005 Escribe artículos en esta revista, si deseas publicar algún texto acorde con los temas de esta web envíalo que con gusto le publicaremos. Si deseas convertirte en editor o co-autor de esta revista infórmate aquí. |