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| Alguna vez se ha preguntado que clase de país le queremos heredar a nuestros hijos…?. La calidad en los servicios y productos que se producen en nuestro país, no son del todo los mejores, ni los más baratos, así como tampoco son los mayormente confiables. |
| Alguna vez se ha preguntado que clase de país le queremos heredar a nuestros hijos…?
La calidad en los servicios y productos que se producen en nuestro país, no son del todo los mejores, ni los más baratos, así como tampoco son los mayormente confiables.
Pero todo esto es mejorable en un mil por ciento.
Y es mejorable cuando las empresas se plantean un solo objetivo: ser entes de calidad.
En el proceso de calidad que debe de tener toda empresa, participamos todos; la competitividad no es obligación solo de unos, si no de todos aquellos que están ligados al proceso de producción o prestación de determinado servicio.
Ahora, la calidad no sólo juega en las empresas de la iniciativa privada, también debe de ser una filosofía de vida del las propias instituciones del Estado, tales como aquellas que prestan servicios médicos, vivienda o de cualquier otro tipo.
Debe de iniciar este proceso cambiando nuestra forma de pensar, esto es, desde que nos levantamos a primeras horas del día, hasta para nuestras horas de ocio y de convivencia familiar, deben de ser todas ellas con total calidad de vida, dicho de otra manera: tiempo de calidad, calidad de vida, vida plena.
Cuando nosotros tomamos conciencia de la importancia que tiene en nuestra vida diaria, transformar nuestros pensamientos y convertirlos dentro de cualquier proceso buscando siempre la calidad, nos convertimos en mejores seres, en mejores personas y por supuesto en una mejor sociedad.
La calidad no es filosofía de vida (ni debe de ser) de unos cuantos.
La calidad debe de formar parte de la cultura empresarial como un valor más, como un distintivo extraordinario que muestre el interés de toda organización de generar mayor productividad.
Si estamos definiendo que la calidad no debe de ser elemento de cierta elite o jugar en altos estatus del mundo de los negocios, el planteamiento es muy sencillo: la calidad debe de existir desde la micro hasta la gran empresa; no importando ni el nivel de ingresos, ni el nombre de la organización, nivel de facturación o posicionamiento de mercado.
Que gusto daría que habláramos igual del changarro de la esquina que de la gran tienda departamental.
Es indispensable que tomemos dentro de la aventura de la vida, la responsabilidad de hacer las cosas bien hechas desde el principio y además con total calidad.
Nuestro desempeño en la organización a la que pertenezcamos, siempre invariablemente se verá incrementado cuando tomemos el camino adecuado para que vinculemos la parte tecnológica en nuestra empresa y la enfoquemos vinculada a la calidad de las acciones que emprendo.
El cambio o la evolución en las empresas, hacia ser mejores, debe de alimentarse desde los niveles de la organización con menor proyección hasta aquellos funcionarios de empresa que tengan la responsabilidad de sacar a flote y hacer rentable el negocio.
He encontrado que en ocasiones en ciertas áreas que componen las empresas, existen algunas áreas como las de producción, que no ven con buenos ojos los cambios y las acciones que conlleven tener como resultado una empresa que mayor calidad en sus productos y servicios, así como son renuentes al cambio.
Cuantas veces no ha sucedido que cambiamos la forma de hacer las cosas en la organización y más de uno no está de acuerdo, ya sea por que no comprende por que cambiar si las cosas habían resultado bien como las habían venido haciendo o ya sea por que no quiere actualizarse e innovar y tener mayores conocimientos.
Otra de las problemáticas ligadas a la calidad en las empresas, es desgraciadamente: la tecnología y la apertura de las fronteras de todos los países hacia el mundo de los negocios.
Aquí vale la pena hacer el siguiente comentario: debemos de adelantarnos en nuestras políticas de calidad en la empresa, para que cuando el futuro nos alcance no veamos en riesgo la supervivencia de nuestro negocio, ya sea por la falta de adaptabilidad a los cambios empresariales que se suscitan día con día y a la evolución tecnológica que rige estos.
Cuando una empresa logra políticas de calidad adecuadas y que estás tengan la flexibilidad de embonar con los diverso embates que le presenta el mercado día a día, convertimos a nuestra organización en un ente de negocios que contará con mayor ventaja sobre la competencia, al tener la adaptabilidad necesaria para enfrentar los cambios constantes del mercado.
La calidad en las empresas, no debe de ser tomada a la ligera, en razón que de ello depende la subsistencia, crecimiento y posicionamiento en los mercados en los que tenga injerencia.
La filosofía de calidad empresarial, debe de dispersarse en todos los niveles de la organización, sobre todo en aquellos más difíciles de adaptación al cambio o aquellos que sean más renuentes a admitir la tecnología.
Si nosotros implementamos la calidad como sistema de vida, estaremos contribuyendo al desarrollo propio, el de mi entorno, el de mi empresa y por supuesto el de mi familia; lo cual llevará al final del día a que se genere un mejor país, una mejor sociedad, una mejor calidad de vida en todos los sentidos y el incremento de oportunidades. Las empresas hoy día deben de establecer estrictos programas de calidad, de permanencia de estos y de monitoreo de los mismos, convirtámonos en entes de calidad total.
OSWALDO REYES ES UN RECONOCIDO ASESOR DE NEGOCIOS QUE DESTACA POR BUSCAR SIEMPRE NUEVAS ALTERNATIVAS EMPRESARIALES QUE INCREMENTEN EL BIENESTAR DE SUS CLIENTES. Por Oswaldo Reyes Corona mailto:marcereyes@att.net.mx Publicado Jueves, Diciembre 15, 2005 Escribe artículos en esta revista, si deseas publicar algún texto acorde con los temas de esta web envíalo que con gusto le publicaremos. Si deseas convertirte en editor o co-autor de esta revista infórmate aquí. |