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| Se presentan las principales notas del tema resiliencia: crítica al modelo del déficit y al determinismo, destaque de la experiencia relacional, y énfasis en la prevención y promoción humana. |
| Se presentan las principales notas del tema resiliencia: crítica al modelo del déficit y al determinismo, destaque de la experiencia relacional, y énfasis en la prevención y promoción humana.
El enfoque tradicional, se traducía en una percepción del individuo a partir del déficit, olvidando las otras dimensiones de su personalidad, aquellas cualidades y fortalezas que han permitido a las personas enfrentar positivamente sus experiencias vitales. Estimular un comportamiento resiliente implica potenciar estos atributos involucrando a todos los miembros de la comunidad en el desarrollo, la implementación y la evaluación de los programas de intervención.
Ciertamente lo biológico y lo psicológico son estructuras de cualquier ser humano, pero lo que hace que tal ser sea humano, es su capacidad de transformar su actividad- en el proceso de desarrollo de su personalidad- en actos humanos, es decir, psicológicamente conscientes y socialmente responsables. Este es un proceso que presupone lo biofisiológico y lo sociocultural, pero ni separados, ni deterministamente asumidos.
Lo importante es destacar la calidad de las interacciones que protagoniza el sujeto en su contexto vital, así como los logros que demuestran ser capaces de alcanzar en tales contextos.
Las investigaciones sobre resiliencia le han proporcionado al campo de la prevención, de la educación y del desarrollo, un conocimiento básico fundamentalmente diferente con un paradigma de investigación y práctica, el cual es una esperanza para lograr cambios en el ámbito humano. El fomentar la resiliencia es un proceso estructural profundo, en el cual cambiamos nuestra forma de pensar: percibir a los individuos, a sus familias, a su cultura, como recursos y no como problemas. Dice Freire (1974) que, en el acto mismo de responder a los desafíos que le plantea su contexto de vida, el hombre se crea y se realiza como sujeto.
Sin embargo, lo importante y que no debemos perder de vista en nuestra práctica profesional, es que una desgracia, en cualquier situación humana, es una invitación a dar una nueva orientación a la existencia, o que llega el momento de hacer algo nuevo. El dar la respuesta depende de cada uno, depende del saber descubrir, con el corazón, con la razón, con la ayuda de otros, qué puedo hacer, qué rumbo empieza a tomar la propia existencia a partir de este momento concreto, a partir de este hecho nuevo e imprevisto.
Una de las enseñanzas de Viktor Frankl consiste en hacer notar cómo muchas vidas normales, que transcurren sin mayores sobresaltos, se desarrollan con poca profundidad, entre el aburrimiento de quien no es capaz de sentirse llamado a dar sentido y valor a todo lo que hace. De este modo, muchos se dejan llevar por la corriente, crecen "pasivamente" como lo hace un árbol hasta que un rayo no lo destruya o la sequía de la desesperanza no seque sus raíces.
Hay que abrir los ojos, hay que ver la belleza de lo que hago desde lo más profundo de la conciencia y del corazón.
Necesitamos volver a escuchar la voz de Frankl, su ilusión por la vida, su confianza en las energías espirituales que hay escondidas en cada hombre.
Dr Héctor Lamas Rojas Psic Alcira Murrugarra Abanto Sociedad Peruana de Resiliencia Por Héctor Lamas Rojas mailto:halamasrojas@yahoo.com Publicado Jueves, Diciembre 29, 2005 Escribe artículos en esta revista, si deseas publicar algún texto acorde con los temas de esta web envíalo que con gusto le publicaremos. Si deseas convertirte en editor o co-autor de esta revista infórmate aquí. |