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| Yo, que creo en los árboles y me gustan las palabras como son rosa y flor y raíces y sol y primavera... y que no sé por qué me han gustado |
| Yo, que creo en los árboles y me gustan las palabras como son rosa y flor y raíces y sol y primavera... y que no sé por qué me han gustado las vegetalmete irruptas nociones de lo idílico, debo estar loco: ¡el mundo es duro como guayacanes y muros calafateados! y me dejo engañar con una dulce invocación de rosa, fragancia de cielo, gotas de rocío, sorbos de raíces aromáticas y hasta con neumas cordiales que llegan a los velos de los ojos al soñar, al creer, por mirar al infinito. Yo adoro a la Naturaleza, a esa criatura que, siendo humana, se parece a la mar y los cielos y las flores y los gránulos de cada semilla. Madre Naturaleza: -¡Te he personificado para más creer en tu vínculo conmigo! Si no tienes corazón, tormenta y rayo, mar bravío, violento ciclón, amargo sismo, yo te doy uno; pero sé, mujer, madre, parturienta, amante en celo... Por Carlos López Dzur mailto:miniondascarlos@aol.com Publicado Viernes 3 de Enero de 2003 Escribe artículos en esta revista, si deseas publicar algún texto acorde con los temas de esta web envíalo que con gusto le publicaremos. Si deseas convertirte en editor o co-autor de esta revista infórmate aquí. |