| | | |
| Crece, diosito mudo. Agigántate ad infinitum, payasito del horizonte eventual. Echale ganas. Sube como una enredadera trepadora. |
| Crece, diosito mudo. Agigántate ad infinitum, payasito del horizonte eventual. Echale ganas. Sube como una enredadera trepadora. Ven por tu Iglesia, la amada que espera que la tragues, tu hembra en los puertos, megáspora navegante. Que venga Tu Venganza, bengalí sin bengalas. Mándanos redención a los mandalas porque nos cegó el Segador con hacha de deshonra sólo porque te amamos, payaso primicial. E invocamos Tu oscuro nombre de pirata. Llévanos al rapto. Restáuranos la visión, agujerito de carita pintada, hoyito que estás en los cielos. Baja a los azoteas, descubre a los que cuelgan de los pies y olvidan su cabeza. Sean las torres Tu reino. Clávate en ellas, cáenos de nalga, consuelo de Babel y no perdones el escarnio de aquellos que nos ultrajan a diario. ` Mal rayo los parta, a los que sacan boleto con nosotros y contra tí, morungas los pongas. Amén. Por Carlos López Dzur mailto:baudelaire1998@yahoo.com Publicado Viernes 3 de Enero de 2003 Escribe artículos en esta revista, si deseas publicar algún texto acorde con los temas de esta web envíalo que con gusto le publicaremos. Si deseas convertirte en editor o co-autor de esta revista infórmate aquí. |