
Estoy saliendo con un hombre desde hace poco tiempo. Él tiene 46 años, yo tengo 37. Estoy muy angustiada. Nos ha pasado varias veces que intentamos hacer el amor, pero no pudimos. Él “no funcionó”. Personalmente, me ha ocurrido en otras ocasiones. Me pregunto si estaré haciendo algo para generar esto. Como hace poco que nos conocemos, nos costó mucho, a ambos, entrar en alguna fluidez. Él me gusta y estoy preocupada. ¿Cuál puede ser la causa de estos inconvenientes? Marina.
Afortunadamente, en sexología, casi todo tiene solución. Es natural que estés angustiada, porque es una sensación horrible sentir que "con una, él no funciona", pero la sexualidad de los varones no es tan sencilla como creemos.
Una de las primeras cosas importantes es sacarle presión al asunto. Hacer el amor no es "tener que funcionar", sino disfrutar el momento. Posiblemente, no haya sido aún el momento para ustedes, por lo de que a ambos les costó la fluidez. Lo primero es sentirse cómodos el uno con el otro, sin presiones ni angustias. Hacer el amor no es algo que "hay que lograr con éxito" sino un momento de intimidad para compartir. Si las primeras veces no hay coito, no importa... Conózcanse, acaríciense, tóquense, bésense, hablen. No te exijas ni le exijas a él una erección porque no es indispensable siempre. Sería importante que pudieran hablarlo. No pasarlo por alto ni huir de la situación, sobre todo si él te interesa (y viceversa). A veces, justamente por esa ansiedad de que las cosas "salgan como corresponde" y de "quedar bien" con la mujer, se produce la dificultad en la erección. Porque el varón está tan obsesionado con que todo salga bien que no está plenamente en el momento (disfrutando lo que siente en el cuerpo), sino con la cabeza en lo que "debería ser".
Evidentemente, ambos sintieron mucha ansiedad, lo que les hizo poner barreras en el encuentro. Él probablemente tenía la presión interna de "lograrlo" y justamente por eso, le costó "funcionar". Se encontraban extraños el uno con el otro. Entonces, primero pueden construir un puente de contacto, para sentirse cómodos, fluidos, tranquilos. Las caricias en un encuentro sexual son una de las formas de conocerse y darse placer. Las palabras también. Experimenten ambas. Están empezando a cimentar juntos una relación, en la que ambos ponen ladrillos. Puedes hacerle sentir que su erección no es lo único que esperas de él, porque si no, te conviertes en una "objeto mujer" que sólo espera del "objeto hombre" algo específico en una relación sexual y ambos son mucho más que eso.
Cada pareja necesita encontrar sus tiempos y tomar los momentos para estar juntos como espacios para compartir y disfrutar. El sexo es conocerse. En paz y sin presiones.
Con respecto a si estás haciendo algo, es posible que estés tan ansiosa por que las cosas resulten, que podrías estar transmitiéndosela a él y resulta que te perdés (les sucede a ambos) de disfrutar el momento, relajada y tranquila.
Una de las posibles estrategias para enfrentar esta dificultad es proponerse durante una o dos semanas encontrarse sexualmente SIN PENETRACIÓN. Pueden usar sus dedos, su boca, el pelo, toda la piel, pero está prohibido el coito. Esta tarea bajará el nivel de presión que ambos sienten por “funcionar”.
Por otro lado, también hay que tomar en cuenta situaciones específicas, como que a medida que pasan los años, algunos hombres necesitan más estímulo directo para tener una erección o si es un fumador, puede estar teniendo problemas a causa del tabaquismo. O quizás otra causa orgánica (diabetes, problemas con la próstata u otra que pueda detectarse) o algún motivo más profundo que, en caso de persistir, podrán procurar resolver juntos con la ayuda de un(a) sexólog@.
Ya van a ir aprendiendo a relacionarse, pero para eso es necesario conocerse y armar una plataforma de comodidad y libertad entre ambos. Los seres humanos somos muy complejos y complicados. Cada uno trae sus propios rollos. El objetivo en una relación es hacerlos compatibles.
Mucha suerte y que resuelvan las dificultades.