
El último artículo sobre la ciudad de Salamanca se la dedicamos a la sin par Universidad de Salamanca, la más antigua de España. Su construcción data del año 1.415 o 1.433 por requerimiento del Cardenal Papa de Luna, pero para llegar al nacimiento del curso del río del conocimiento salmanticense hay que retroceder varios siglos atrás.
Es emocionante saber que ya en el siglo XII de Nuestro Señor los estudios de Cánones, Teología y Leyes se realizaban en la Catedral Vieja, de la que hablamos en la segunda parte. Uno se imagina a una ciudad con casas de poca altura, tres a lo sumo, con calles muy estrechas en las que el viento del frío invierno y los estudiantes abrigados hasta la cabeza desfilaban por la actual Calle Compañía (fotografía) hasta la mismísima Catedral. Años oscuros en los que las guerras, las enfermedades y el hambre azotaban a España.
En el año 1.218, el rey Alfonso IX de León, hijo de reyes, constituyó el Estudio General en lo que fue la semilla de la actual Universidad. Los estudios se continuaron impartiendo en la Catedral hasta que a comienzos del siglo XV se construyó la actual sede de la Universidad.
En el interior de esta fábrica se hacían los oficios del estudio en sus diversas aulas que aún conservan los pupitres y ese olor rancio, olor a historia. Entre éstas hay que destacar el Aula Salinas, una de las mejor conservadas, en ellas impartió clases de Teología el inigualable Fray Luis de León, sus restos, como no podía ser menos, reposan donde el siempre quiso, junto a sus alumnos, en la Capilla Universitaria. O podemos acercarnos a visitar el Aula de Miguel de Unamuno, en ella dio clases uno de los mayores prohombres de España, el Profesor don Miguel de Unamuno.
Dejando a un lado la historia y centrándonos en la Arquitectura nos encontramos nada más topar con el edificio de la Universidad su fachada plateresca de autor desconocido y única en España junto con la Casa de las Conchas y Escuelas Menores; entre sus innumerables imágenes está la famosa rana, símbolo de la Universidad, para el turista es cuestión de paciencia, para el estudiante es cuestión de tener que presentarse a segundos exámenes.
En su interior destacar, entre grandes obras, la Biblioteca; 400 incunables del siglo XV, 3.000 manuscritos de diferentes siglos, 40.000 volúmenes de los siglos XVI y XVIII... con esto esta dicho todo.
Como curiosidad los Estatutos de la Universidad de Salamanca han servido de modelo para las Universidades de Méjico y Lima (Perú).