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Las enfermedades autoinmunes son unas desconocidas pero cada vez son más
habituales, por suerte existen remedios naturales que nos puedan ayudar. Hay
muchos tipos de enfermedades autoinmunes y para cada una necesitaremos sus
remedios naturales.
Definición de las enfermedades autoinmunes
Las enfermedades autoinmunes son aquellas en las que nuestras defensas o
sistema inmunológico funcionan de un modo anormal reaccionando frente a algunas
células de nuestro cuerpo como si fueran "enemigos" y por tanto dañándolas. Este
desajuste puede afectar solo a un tejido, a un órgano o a varios y acaban
incluso produciendo cambios en los tejidos.
Cada vez nuestro sistema inmune verá esta zona más como un cuerpo extraño. Es un
caso parecido a las alergias en donde el cuerpo reacciona de un modo
desproporcionado frente a sustancias que en si no son ningún peligro para
nuestra salud. Los órganos y tejidos más afectados, habitualmente, son: la piel,
los músculos, las articulaciones, los glóbulos rojos y otros componentes de la
sangre y algunas glándulas como el páncreas o la tiroides.
Causas de las enfermedades autoinmunes
Aunque no hay unanimidad al respecto algunas teorías afirman que, junto a
una predisposición genética, el efecto de algunos microorganismos (Virus,
bacterias, etc.) y/o el de algunos medicamentos. Dentro de la medicina naturista
hay un sector muy importante que piensa que el exceso de vacunas y medicamentos
también podrían ser causantes del alarmante incremento de las enfermedades
autoinmunes.
Las dietas muy desequilibradas y llenas de aditivos también podrían "colaborar".
En muchos casos, probablemente sea un conjunto de varios factores. Es necesario
que se continúe investigando ya que cada vez hay más personas con enfermedades
autoinmunes y hay que tener en cuenta que la mayoría son enfermedades que
empeoran mucho la calidad de vida de la persona.
Ejemplos de enfermedades autoinmunes
* Enfermedad de Crohn: afecta al tubo digestivo, produce una inflamación crónica
que cursará de manera progresiva mediante episodios. Suele afectar al tramo
final del intestino delgado y al primero del colon, aunque en algunos casos
podemos encontrar implicados otros tramos del sistema digestivo.
* Anemia perniciosa: el estómago no fabrica factor intrínseco que es una
sustancia indispensable para absorber la vitamina B12 en el tracto
gastrointestinal (vitamina básica para la formación de los glóbulos rojos).
* Artritis reumatoidea: inflamación de las articulaciones (muñecas, dedos,
rodillas, tobillos, etc.) y de los tejidos próximos aunque también pueda afectar
a algún órgano. Ocasiona mucha rigidez y dolor.
* Diabetes tipo I: en esta enfermedad autoinmune el páncreas no produce (o muy
poca) insulina y se disparan los niveles de glucosa en nuestro cuerpo. La
persona suele notar una sed exagerada, un gran apetito, cansancio, pérdida de
peso, visión borrosa y hay una micción (orina) exageradamente abundante.
* Enfermedad de Addison: el sistema inmune ataca a la glándula suprarrenal y hay
un bajo funcionamiento de la misma. Las consecuencias pueden ser muy diversas ya
que esta glándula interviene en la formación de hormonas glucocorticoides,
hormonas mineralocorticoides y hormonas sexuales.
* Enfermedad celíaca: el sistema inmune ataca las vellosidades del intestino
delgado en respuesta a la presencia de gluten (proteína presente en la avena,
cebada, centeno y trigo). El cuerpo pierde gran parte de su capacidad de
absorción de nutrientes y esto puede ocasionar problemas graves.
* Enfermedad de Graves: ocasiona un hipertiroidismo ( la glándula tiroides
trabajo de un modo excesivo).
* Esclerosis múltiple: el sistema inmune daña la vaina de mielina (capa que
recubre y protege a las células nerviosas) y con ello los impulsos nerviosos se
van bloqueando afectando progresivamente al cerebro y médula espinal.
* Lupus eritematoso sistémico: es una enfermedad autoinmune inflamatoria que
puede afectar a las articulaciones, riñones, piel y otros órganos. El paciente
también suele sufrir fatiga y destaca (en la mitad de los pacientes) una
erupción en las mejillas y en el puente nasal en forma de mariposa (suele
empeorar con la luz solar y afectar a otras zonas del cuerpo).
* Miastenia grave: hay una debilidad de los músculos "voluntarios" producido por
un trastorno neuromuscular. Esto puede provocar dificultad para tragar, párpado
caído, dificultad para subir escaleras, para hablar, cabeza caída, etc.
* Síndrome de Reiter: el sistema inmune ocasiona una serie de problemas
inflamatorios en las articulaciones, genitales (urgencia y molestia al orinar,
lesiones) y en los ojos (dolor).
* Síndrome de Sjogren: se van destruyendo las glándulas que producen las
lágrimas y la saliva lo cual acaba ocasionando sequedad en la boca, ojos y en
general en todas las o mucosas.
* Tiroiditis de Hashimoto: es una reacción del sistema inmunitario o inmune
contra la glándula tiroides (la inflama) que suele ocasionar hipotiroidismo o
bajo nivel de funcionamiento.
Síntomas de las enfermedades autoinmunes
Varían según el tipo de enfermedad. La mayoría coinciden en algunos síntomas
como cansancio o fatiga, sensación de malestar crónico y algún tipo de dolor.
Muchos pacientes también sienten un sentimiento de impotencia o desánimo al
tener un tipo de enfermedad que el médico ya avisa que es crónica y sin
esperanza de curación.
Normalmente solo suele haber tratamiento para remitir los síntomas y evitar
complicaciones. Lo que también suele desesperar a los pacientes es que la
mayoría de medicamentos para las enfermedades autoinmunes tienen a su vez
efectos secundarios con lo que poco a poco van empeorando su calidad de vida. A
veces algunos pacientes empiezan a desarrollar, a la vez, otras enfermedades
autoinmunes.
La "estrategia" habitual de la medicina naturista se dirige a mejorar en
conjunto la calidad de vida de estos pacientes. Si nuestro organismo (cuerpo y
mente) está en armonía hay más posibilidades de que nuestro sistema inmune
también lo haga.
Dieta y sistema inmune
Si alimentarse bien es básico para una buena salud en estos casos aún es más
importante. Lo primero es tratar de eliminar de nuestra dieta todos aquellos
alimentos y productos con aditivos químicos. Se trata de evitar sustancias que
puedan alterar nuestro sistema inmune. Dentro de los alimentos también tratar de
eliminar aquellos que puedan producirnos algún tipo de alergia especialmente la
leche de vaca y los lácteos en general. Otras personas observarán que mejoran (o
no empeoran) al dejar otros alimentos (soja o soya, café, naranja, pimiento,
berenjena, etc.).
Hemos de aprender a escuchar a nuestro cuerpo un poco más. No estaría de más
tratar de buscar un especialista que nos recomendara una dieta según nuestro
grupo sanguíneo, según la Medicina Tradicional China o según la medicina
ayurveda. Se trata, como siempre, de individualizar cada caso. En general los
alimentos antioxidantes (frutas y verduras) son los que tiene que predominar
mientras que las grasas saturadas deben disminuirse al máximo.
Los suplementos nutricionales, fitoterapia o plantas medicinales
* Si el paciente sigue una dieta muy desequilibrada durante años puede ser
conveniente un suplemento multivitamínico adaptado a su aso en particular (con o
sin Yodo, etc.). Dentro de los alimentos tenemos algunos que son en si mismos
multivitamínicos (polen, jalea real, levadura de cerveza, etc.).
* Los lactobacilos o suplementos de "flora intestinal" pueden ser interesantes
en casos de enfermedades autoinmunes cuando hay un historial largo de uso con
antibióticos, laxantes, etc. Recordemos que el equilibrio intestinal es básico
en los procesos de absorción y eliminación. Eso siempre favorecerá que la mucosa
intestinal sea menos permeable y puede ayudar a disminuir las tendencias
alérgicas y según la medicina naturista podría facilitar que el sistema inmune
esté menos alterado.
En cada enfermedad concreta será necesario un aporte de suplementos
nutricionales y de plantas medicinales o preparados de fitoterapia concretos.
El sol y la naturaleza
El sol parece tener un efecto beneficioso sobre nuestro sistema inmune,
especialmente durante la infancia y preadolescencia. En verano solo con unos
pocos minutos es suficiente y hay que evitar abusar sobre todo en horas de
máximo calor. Estar en contacto con la naturaleza también favorece nuestro
sistema inmune ya que además de disminuir nuestro estrés y respirar aire puro
estamos en contacto con una flora y fauna (insectos especialmente) distinta a la
habitual. Los típicos granitos o pequeñas erupciones por tocar alguna planta o
insecto son una buena forma, con precaución, de "entrenar" a nuestro sistema
inmune.
Terapias para nuestro sistema inmune
Prácticamente todas las terapias naturales son válidas en estas enfermedades ya
que nos pueden ayudar a tener una mejor calidad de vida evitando a la vez tomar
tantos medicamentos. La acupuntura, la homeopatía, la osteopatía, hidroterapia,
técnicas de relajación, etc. son un buen complemento para lechar contra estas
enfermedades.
Vacunas, exceso de medicamentos e infecciones infantiles
* Si hay un tema que causa controversia es la relación entre vacunas y problemas
autoinmunes. Establecer una relación directa es, en general muy complejo, ya que
la reacción de nuestro sistema inmune a la vacunación no es instantánea y cada
caso es diferente. Lo más importante es que cuando haya que vacunar a una
persona esta se encuentre "fuerte". A veces vale la pena esperar unos días si
acabamos de pasar una infección o tenemos la sensación de que estamos incubando
"algo". Es importante hablar con el médico sobre la conveniencia o no de poner
todas las vacunas y cual es el momento más adecuado.
* Otro aspecto muy importante es el de no abusar de los medicamentos y
especialmente de los antibióticos y antipiréticos (para bajar la fiebre). Sobre
todo no hay que automedicarse a la primera; el médico es el único que debe
decidir si hay que tomar algún medicamento. En general no dejamos que nuestro
sistema inmune "trabaje" ya que impedimos tener siquiera unas décimas de fiebre
o un mínimo de dolor. No hay que ser masoquistas pero tampoco impedir que
nuestro sistema inmunológico actúe ya que sino, junto a otros factores es cuando
se altera.
Relajarse y disminuir el estrés
* Dormir las horas necesarias (unas ocho horas) es importante para todo el mundo
pero aún más para pacientes con enfermedades autoinmunes ya que ayuda a
"recuperar" las fuerzas y el equilibrio a nuestro organismo.
* Buscar aficiones, un ratito para relajarnos y practicar algún deporte suave es
clave para nuestras defensas.
En todos los casos le recomendamos consultar con su médico, terapeuta u otro
profesional de la salud competente. La información contenida en este articulo
tiene una función meramente informativa.
Autor: Josep Vicent Arnau
Naturópata y Acupuntor
Articulista de Enbuenasmanos
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