ecologia


rss feeds RSS / /

Exigen al Congreso una Ley de Bioenergéticos que no afecte la soberanía alimentaria y que contribuya a mitigar el cambio climático

Por Greenpeace.org

ANEC, CEMDA, Fundación Heinrich Böll, Greenpeace, Oxfam y RMALC demandan una Ley de Bioenergéticos, oportunidad histórica para desarrollar fuentes de energía sustentables y alternativas al petróleo

México, 13 de septiembre de 2007. Con el veto presidencial a la iniciativa de “Ley de promoción y desarrollo de bionergéticos” -aprobada por mayoría en el Congreso el 26 de abril del presente año- se abren nuevas oportunidades para legislar políticas de desarrollo de bioenergéticos que no afecten la soberanía alimentaria y que contribuyan a mitigar el cambio climático, señalaron en conferencia de prensa organizaciones ambientalistas, campesinas e internacionales.

La producción de los biocombustibles no puede sustentarse en un enfoque primordialmente agrícola, un argumento que estas organizaciones aplauden en el veto presidencial (a la propuesta de Ley de Bioenergéticos); sin embargo, hacen un llamado al gobierno federal a la coherencia pues paralelamente promueve plantas de etanol a partir de maíz por todo el país.

Al respecto, Susana Cruickshank de Oxfam-Internacional opina "cualquiera que sea el insumo agrícola, debe contemplarse que en primer lugar, no ponga en riesgo la seguridad alimentaria de la población, en segundo que no compita por insumos agrícolas como el agua, la tierra, los fertilizantes, ya que incrementar la demanda de biocombustibles pone en riesgo la viabilidad de la producción de alimentos en los países productores. Además, sabiendo que siempre hay perdedores y ganadores, los países netamente importadores de alimentos se encuentran entre los más vulnerables, debido al la alza de precios de los alimentos”.

Por su parte Ivan Polanco, de la Asociación Nacional de Empresas Comercializadoras del Campo (ANEC) agregó “El congreso y el ejecutivo deben garantizar que la nueva ley deje fuera completamente al maíz de la producción de biocombustibles. Además también deben de asegurar que esta ley sea coherente con una estrategia nacional de soberanía y seguridad alimentaria, la cual garantice la producción nacional suficiente para abastecer a los mexicanos de alimentos sanos. De no hacerlo se corre el riesgo de hambrunas y desorden en el suministro de alimentos. Actualmente, México ya es dependiente de la importación de alimentos. Por ejemplo, 30% de maíz y 40% de otros granos básicos que consumimos los mexicanos son importados. La crisis del maíz ya demostró lo que esto puede significar para México.”

Las organizaciones, que recientemente llevaron a cabo las “Jornadas de Reflexión: biocombustibles, ¿peligro o esperanza?” en la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO-México), señalaron que la Cámara de Diputados deberá considerar la reformulación de la política de bioenergía, como un paso más hacia la urgente transición energética y rural de nuestro país.

En este sentido, Jorge Villarreal de la Fundación Heinrich Böll opina que “la mejor estrategia para la transición energética y mitigación del cambio climático es la diversificación de la generación de energía; los biocombustibles son solo una parte en este portafolio, que debe incluir otras medidas. Es solo a partir de esta transición en nuestra manera de conseguir y consumir energía, que México podrá hablar de una mitigación real de cambio climático.”

Gustavo Ampugnani de Greenpeace considera que, luego del veto presidencial, se abre una nueva oportunidad para que México aborde el tema de la bioenergía desde la perspectiva de las energías renovables y del combate al cambio climático, y no desde los intereses de un reducido grupo de agroindustriales. “Si vuelven a prevalecer los intereses de la agroindustria y del mercado de exportación, los agrocombustibles pueden colocar al país en una dinámica perversa que sólo reproduce el modelo de agricultura industrial y de monocultivo. Y esto desemboca en impactos negativos en la soberanía alimentaria, la agricultura sustentable, la biodiversidad y en la estabilidad del clima global”.

“No se puede considerar a los biocombustibles como la única solución en el sector del transporte frente al cambio climático; éstos son sólo una pequeña parte de la solución que debe recibir su justa -y no mayor- promoción en relación a otras soluciones más efectivas, como lo son la promoción y mejora del transporte público y el desincentivo del automóvil particular.” Concluye Katya Pérez del Centro Mexicano de Derecho Ambiental.

Contacto para medios de comunicación
Jorge Villarreal, 5264 2894 / 52641514 / 04455 3455 7805 programas@boell-latinoamerica.org.mx
Katya Pérez, CEMDA, 5286 3323 extensión 26 o 15
katyap@cemda.org.mx

Compartir Enviar a menéame  Añadir a tus marcadores de Google  Enviar a noticias Top    Añadir a del.icio.us     Añadir a tus marcadores en Yahoo! 

Por Greenpeace.org
Publicado Tuesday 18 de September de 2007 en la Revista ecologia sección noticias



También puede navegar por el contenido de nuestras principales revistas:
 



Nube de Tags

horoscopo juegos musica noticias monografias casino tarot blogs tests interpretación de sueños contactos empleos poker angeles consultorio sexual becas diarios de viajes anime clasificados chistes