rss feeds RSS / /

Confianza en el matrimonio

Por Eccio Leon R

La natural confianza que se deriva de la espontaneidad y de la intimidad que hay en la relación entre los cónyuges puede, a veces, degenerar en abuso y eso no es otra cosa que faltarle el respeto al cónyuge... 

La confianza es uno de los signos que caracteriza la vida conyugal. Pero se puede pecar por defecto o por exceso. En el primer caso nos encontramos con los celos; en el segundo, con las decisiones unilaterales en aspectos que deben ser compartidos entre los dos. Pero hay otras circunstancias que por lo frecuente pasan desapercibidas y que pueden incluirse en uno de los defectos anteriores. 

El reconocimiento de la valía del cónyuge no excluye la responsabilidad que tiene, o debe tener cada uno, de compartir las tareas y responsabilidades comunes. El respeto es, en palabras de David Isaacs, "Aquello que hay que tener para vivirlo" y también es del mismo autor: "No sólo no perjudicar al otro, sino beneficiarle". Ambas frases nos van a dar pie para reflexionar un poco sobre esta cuestión... "El respeto es aquello que hay que tener para vivirlo." El respeto se mueve en dos áreas: la conducta (externa) y el interior. En el nivel de la conducta, el respeto aparece comúnmente dentro de las reglas de los buenos modales y de la educación cívica. En la relación conyugal, o en la vida familiar, este tipo de respeto se manifiesta por ejemplo, al tener detalles con el cónyuge. No sólo regalos de cumpleaños, sino algo cotidiano que pasa más desapercibido y es más importante: utilizar un vocabulario correcto, tener corrección en la mesa, escucharle hasta el final, darle las gracias, etc... Evidentemente en este nivel es donde se calibra la calidad del respeto que se tienen los cónyuges. Para vivir el respeto hay que tenerlo. Pero no es suficiente... El respeto interior se concreta, en la actitud de ayuda y aceptación del cónyuge. No ayuda al otro quien se impone - por el autoritarismo o por la coacción afectiva - ni tampoco quien se inhibe. 

Compartir responsabilidades no quiere decir compartirlo todo, ni en igual proporción. Habrá que atender las capacidades y posibilidades de los cónyuges por un lado y las necesidades reales de sus circunstancias por el otro. Las normas no pueden ser rígidas. Al contrario, los estilos de cada relación conyugal son variados, distintos e irrepetibles, más allá de que ciertos ejemplos puedan servir de inspiración o de referencia (positiva y negativa). Ahora bien, hay un par de criterios que sí deben tenerse en cuenta: 1º.- Los exclusivismos aíslan 2º.- La comunicación conyugal debe ser convergente, no paralela.

Algo hay que compartir y ese "algo" son las cuestiones básicas, tales como los objetivos del matrimonio y los principios fundamentales en que basarán la educación de los hijos. Puntos básicos en los que los cónyuges deben estar de acuerdo desde el principio, o deben ir poniéndose de acuerdo con el tiempo y la "ayuda mutua". Para el resto de las cosas, el respeto debe concretarse en aceptar zonas de personal autonomía, con o sin consulta al cónyuge. "Respetar no es sólo no perjudicar al otro, sino beneficiarle." 

Por: Eccio Leon R

Comparte y promueve este artículo en Internet con

Cortesía de Eccio Leon R
Publicado Monday 2 de October de 2006



Nube de Tags

horoscopo juegos gratis musica noticias monografias casino tarot directorio de blogs tests interpretación de sueños conocer gente peliculas online empleos poker angeles consultorio sexual becas diarios de viajes anime clasificados chistes fotolog videos online monografias