RSS /
/

Después de un fin de semana intenso, la noche del domingo es difícil de
afrontar. Mi rubia favorita se vino a pasar el fin de semana a la capital.
Compartimos horas, paseos, conversaciones y también cama. De hecho, creo que es
la única mujer que ha conseguido meterse en mi cama. Si es que lo que no consiga
ella…
El sábado por la noche reviví muchas cosas. Una nueva fiesta en el piso de las
niñas. La última con anfitriona mexicana. Volví a ver caras de hace tiempo,
mezcladas con otras nuevas. Pero todo era igual que antes. La misma Paquita la
del Barrio sonando a toda voz, los mismos bailes eróticos en el centro del
salón, las mismas copas de alcohol derramadas sobre el parquet y los mismos
vecinos tirando cubos de agua al patio.
Fue increíblemente divertido, a pesar de los nudos atorados en la garganta que
dejaron escapar más de una lágrima. Menos mal que en el corazón seguimos
teniendo sitio de sobra para que las personas que queremos se asienten en él.
Este fin de semana me deja un buen sabor de boca, a pesar de que descubrí que a
ratos sigo siendo un poco imbécil y que a veces espero demasiado de algunos que,
sólo de boquilla, son capaces de decir que son amigos míos. Lo bueno es que sí
tengo claro quiénes son amigos de verdad, de esos de los que no importará jamás
la distancia, ni el tiempo en que se produzca el reencuentro. Porque de esos sí
se puede esperar, porque siempre habrá respuesta.
También puede navegar por el contenido de nuestras principales revistas: | |
Nube de Tags
horoscopo juegos musica noticias monografias casino tarot blogs tests interpretación de sueños contactos empleos poker angeles consultorio sexual becas diarios de viajes anime clasificados chistes