Mujer en un silencio que me sabrá a ternura
Durante nueve meses crecerá tu cintura.....
El hueco de tu almohada tendrá un olor a nido,
Y a vino derramado nuestro mantel tendido.
J. Pedroni: Maternidad
El alcohol se podría decir que es la droga más antigua y usada en el mundo. Su
origen seria árabe ya que la palabra original es “al Kuhul “.
Tiene propiedades desinfectantes, se usa en distintos ramos como en cosmética,
en fabricación de pinturas, en la elaboración de medicamentos, bebidas,
perfumes, etc. Se utiliza para consumo humano y para la industria.
Hay 16 tipos de alcoholes, pero los mas conocidos y habituales son: el alcohol
metílico, (alcohol de quemar) que se usa con fines industriales, es incoloro,
inflamable, tóxico, y de olor penetrante. El alcohol etílico es obtenido por
síntesis del etileno o por fermentación de los azúcares y estos se obtienen de
frutas y hortalizas. Este último es usado en la medicina y en la elaboración de
productos para el consumo humano.
El alcoholismo es una adicción altamente destructiva, tanto para la mente, como
para todo el organismo en general, ya que atraviesa la membrana celular y por lo
tanto afecta distintos órganos. El alcohol es el principal depresor del sistema
nervioso central.
Se realizaron distintos estudios en relación con los efectos del alcohol y el
rendimiento físico en humanos. Por lo expuesto, se desprende la siguiente
posición del American College of Sports Medicine:
· El consumo agudo de alcohol ejerce un efecto negativo sobre la psicomotricidad,
como tiempo de reacción, coordinación de ojos y manos, la precision, el balance
y la coordinación.
· Puede alterar la regulación de la temperatura del cuerpo durante el ejercicio
prolongado en ambiente frío.
· El alcohol puede disminuir la fuerza, la potencia, la tolerancia muscular
local, la velocidad y la tolerancia cardiovascular.
· El consumo prolongado y excesivo produce cambios patológicos en hígado,
cerebro, músculo, corazón y puede llevar a la incapacidad y la muerte.
· Educar a deportistas, dirigentes, educadores, médicos, entrenadores, prensa,
etc. para que sepan los efectos del consumo del alcohol sobre el rendimiento
físico y a las alteraciones agudas y crónicas que se puedan producir.
Esta demostrado que el etanol afecta el sistema nervioso central, provocando
euforia, deshinibicion, mareos, disminuyendo la respuesta a los reflejos,
somnolencia, alucinaciones, confusión etc. Cuando la dosis de alcohol es más
alta, aparece enlentecimiento de los movimientos, impide la coordinación de los
miembros, y pérdida temporal de la visión, etc.
Esta presente la agresividad, descontrol de impulsos y puede llegar al coma y
muerte. El alcohol afecta al complejo de la dopamina en un primer estadio
provocando euforia y pérdida del miedo, único efecto que se podría considerar
positivo para el deporte.
El consumo de alcohol con los años, produce daño neurológico irreversible
pudiendo llevar a la demencia alcohólica. Hay dos inconvenientes muy
importantes, uno es que aumentan de peso por la cantidad de calorías que tiene
cada gramo de alcohol (1 gr. 7 calorías) y el otro inconveniente es la acción
sobre los receptores gamma de nuestro cerebro, produciendo una ralentización de
las neuronas.
Por lo expuesto, la función psicomotora es la mas afectada (tiempo de reacción,
coordinación mano-ojos, etc.) y por ende el rendimiento deportivo. Un efecto a
tener en cuenta es la hipoglucemia (azúcar baja en sangre) por disminución de
la, gloconeogenesis hepática (Producción de azúcar por el hígado). Aparentemente
el alcohol no tendría efecto sobre el consumo máximo de oxigeno. Hace unos años
se realizó un estudio en la Universidad de Southern, en el estado de Illinois,
por el cual se investigó durante 19 meses a 51.500 estudiantes con entrevistas y
cuestionario.
La conclusión fue el elevado consumo de alcohol entre los alumnos universitarios
que practicaban deportes (Publicado por la Revista Journal of American College
Health). Por lo que el consumo de alcohol más elevado, estuvo en deportistas que
entre los que no practicaba deportes. Además se observó más consumo entre los
capitanes que en el resto del grupo.
La dependencia alcohólica y los problemas relacionados con el alcohol son, en
nuestro país, más prevalentes que los del consumo de las denominadas drogas
ilegales. Rodríguez Martos sostiene que los consumidores de alcohol que acuden a
la consulta médica pueden ser ubicados en uno de los siguientes grupos:
· Aquellos cuyo consumo constituye un riesgo o perjuicio para su salud aunque no
haya problemas objetibables.
· Aquellos que presentan una patología asociada al consumo perjudicial del
alcohol aunque no presentan dependencia alcohólica.
· Aquellos que presentan dependencia al alcohol.
Como puede apreciarse, la gravedad va en orden creciente, lo cual muestra la
importancia de la detección precoz ante el consumo de una droga tolerada e
incentivada por todos los medios de difusión masiva. Solo el tabaco y los
medicamentos de consumo libre compiten con el alcohol en su prevalencia en las
encuestas realizadas. Tengamos en cuenta que el consumidor de alcohol puede
arrimarse a la consulta y recibir de los profesionales tratantes, solamente
indicaciones médicas de prohibición del consumo.
Esta prohibición puede resultar ineficaz si el profesional busca como aliado del
tratamiento la voluntad de alguien cuya voluntad es precisamente la primera
victima del consumo de alcohol. El abordaje de los trastornos por consumo de
alcohol requiere la participación de una amplia gama de personas e instituciones
tanto para el tratamiento como para la prevención. En este sentido, tengamos en
cuenta que la detección precoz de los conflictos que predisponen al abuso de
alcohol, se puede dar en todos los ámbitos de la vida; familia, docentes,
vecinos, deportistas, entrenadores, kinesiólogos, amigos, en fin cualquier
persona significativa, antes que llegue a la consulta por presentar problemas
serios de adicción.
Es importante no desestimar ningún ámbito, pues el abuso y la dependencia
alcohólica, si bien pueden tener una base genética, son determinantes las
condiciones que se dan en el desarrollo de la vida del individuo en todos sus
ámbitos de socialización. El alcoholismo atraviesa todas las edades y
condiciones sociales, sin restricciones y se puede dar en personas con o sin
otro trastorno previo, concomitante o posterior al consumo.
En este sentido, nos parece útil, lo aportado por las denominadas ciencias de la
conducta a partir de la década del 70; la conducta de los individuos es algo
explicable, predecible y modificable; y el consumo de alcohol es una conducta.
En realidad tenemos que decir que estas posibilidades se deben a que la conducta
es el resultado de un proceso de aprendizaje social. Cuando decimos aprendizaje
no nos referimos solamente al aprendizaje escolar sino aquel que surge de la
solución de los problemas que plantea la vida en todos los ámbitos donde
transcurre la historia del individuo.
Un paso más importante aún, es no solo considerar que se aprende a tener
conductas de consumo de alcohol, sino también que se puede aprender socialmente
a dejar de consumir excesivamente o que también se puede aprender a no consumir
excesivamente alcohol. Piense el lector, en la infinita gamas de aspectos que
influyen en el consumo de una bebida alcohólica; un éxito deportivo, un
cumpleaños, un bautismo, la nochebuena, una encuentro con amigos, una situación
de tristeza, una situación de alegría, y no hace falta abundar más.
Los poetas como Baudelaire o Pedroni, han dedicada bellos versos al vino y lo
han hecho con una profunda inspiración de las musas. Así que tengamos en cuenta
que el alcohol no es simplemente un combustible sino también un depositario de
muchísimos sentimiento, ilusiones e ideas de la humanidad. Tal vez si pensamos
en términos de moderación, podamos conseguir que aquel que hoy es un consumidor
compulsivo de alcohol pueda aprender que no solo el alcohol puede emborrachar
sino también la tristeza, el dolor, el éxito, la derrota, en fin, las
singularidades de la vida pueden atentar contra ella.
Queremos destacar que, las situaciones de pérdidas significativas como la del
trabajo, oficio o profesión, el retiro, la jubilación, el final de una carrera
deportiva o sucesivos fracasos, y el consumo de alcohol se alimentan mutuamente
entre sí en una espiral creciente.
El tratamiento esta apuntado a un equipo multidiciplinario (psiquiatras,
médicos, psicólogos, asistentes sociales, prof. de educación física, etc. )que
incluyan a la familia, otra forma seria los grupos de autoayuda y llegando al
extremo de la internación en los casos severos, donde el manejo ambulatorio es
imposible.
Por el lado del deporte, los médicos, entrenadores, prof.de educación física ,
etc. , que actúan a nivel de los grupos infanto-juveniles , tendrían el rol
preventivo de crear espacios de acciones y reflexiones sobre estilo de vida
saludables, proyectos de vida , promoviendo un dialogo permanente.
DIFUNDIR ES PREVENIR
Dr. Norberto Debbag - Mat. Nac. 51.320
Deportólogo Cardiólogo - Buenos Aires, Argentina
drdebbag@hotmail.com
Dr. Percy Venegas Picollett - M.N. 39.982
Medico Especialista en Psiquiatría
Medicina Legal y Adicciones