RSS /
/
Vale, me faltan un par de días por contar, pero no he tenido muchas ganas de
escribir, imagino que fruto del cansancio. Trataré de resumir…
El viernes por la noche fui a recoger a mi rubia favorita a la estación de
autobuses. Cuando conseguimos llegar a mi casa, que nos llevó bastante tiempo
porque unos pesados se empeñaron en llevarnos en coche y nos perdimos, la rubia
se vistió de reina, se pusó tacón, se pintó y era bella, y nos fuimos para
Chueca a reunirnos con más amigos.
La marcha fue tranquila, si es que se puede estar tranquilo en Chueca con dos
millones de gays adicionales, y la saturación de las calles que ello conlleva. A
lo que me pregunto si realmente Madrid estaba preparada para acoger algo así, o
si no hay preparación que valga. Digo, no creo que pueda agrandarse Chueca para
alojar a los dos millones…
Esa noche nos reencontramos con el chico que calienta, pero que no quema, al que
me refería en el post anterior, quien por cierto llevaba un chalequito la mar de
mono. Con lo que me pone a mí un chalequito… De la conversación que tuve con él
(y de toda la mano que me metió) saqué la siguiente frase dirigida a mi persona:
“Tú y yo podemos hacer muchas cosas, pero es tontería que nos liemos este fin de
semana viviendo los dos en Madrid…”. Total, que me archivé su número en mi móvil
en la f (que cada uno entienda lo que quiera).
El sábado, La Rubia y yo nos fuimos a comer con un mito erótico de la blogosfera,
Alexander, que sigue teniendo esos ojazos azulísimos, que quitan el sentido, y
que aunque no se lo dije en el momento (y recibí quejas por ello), estaba tan
guapo como siempre. Total, que después de comer, de ir de tiendas y de hacernos
fotos semi eróticas en el Mercado de Fuencarral, dejamos a La Rubia en un piso
llenito de lesbianas y Alexander y yo nos fuimos hacia Cibeles, donde había
quedado con mis amigos, para ver el desfile. Durante toda la tarde tuve que
escuchar una y otra y otra y otra vez la frasecita de oye, este chico es muy
“apañao” para ti, refiriéndose a Alexander. ¡Coño, que ya lo sé, pero decídselo
a él, no a mí! ;-)
El desfile, genial. Todo lleno de cuerpazos y de famosetes y famosillos. Eso sí,
me llegó al alma Elenita Furiase (en la foto con el abanico rosa), hija de
Lolita, sobrina de Rosariyo, nieta de Lola Flores y actriz de El Internado, que
iba junto a Ion González, actor también de esta misma serie, en una de las
carrozas. Justo cuando pasaba, Skype, su novio y yo, nos pusimos a gritarle “¡La
Laguna Negra!, ¡La Laguna Negra!, ¡La Laguna Negra!” (quien no sepa de lo que
hablo, que se enganche a la próxima temporada de El Internado). Al principio no
se coscaron de lo que decíamos, pero cuando Elenita nos leyó los labios, se lo
dijo corriendo a Ion, se pusó a corear con nosotros y nos lanzó un besazo con un
gracias con las lágrimas saltadas. Pues me emocioné, que conste. Me declaro fan
total de Elenita, que es “mu salá” la chiquilla y “mu” guapetona.
Y poco más que contar… Que todos se volvieron a su tierra, tanto La Rubia, como
Alexander, con esos ojos azules que tienen los dos, que dan ascooooooooo. Ahora
toca prepararse para el orgullo próximo, ya sin los dos millones, que también se
va a agradecer.
También puede navegar por el contenido de nuestras principales revistas: | |
Nube de Tags
horoscopo juegos musica noticias monografias casino tarot blogs tests interpretación de sueños contactos empleos poker angeles consultorio sexual becas diarios de viajes anime clasificados chistes