RSS /
/
Antecedentes
. ¿Qué tan frecuente es la hiperactividad?
. ¿A quienes afecta más a los niños o a las niñas?
. ¿Por qué confundimos tanto a un niño índigo, uno hiperactivo o uno que no reconoce la falta de límites?
. ¿Qué pasa cuando depositamos nuestros deseos inconscientes en nuestros hijos y no les ponemos límites?
. ¿Cuál es el pronóstico de los niños de hoy y los adultos del mañana que no conocen límites?
. ¿Cuáles son los medicamentos más comunes recetados en estos casos por los médicos especialistas?
. Algunas características observables en el consultorio, la escuela y la casa de los niños hiperactivos, previo diagnóstico de un neurólogo son:
¿Qué hacer? o sugerencias para el cambio
Antecedentes
Los niños son sinónimo de actividad, de movimiento, de curiosidad y de un sinnúmero de características que nos hacen pensar que están sanos. Sin embargo, ¿hasta dónde se encuentra el límite en donde un niño que se mueve poco o demasiado entra en el parámetro de lo que los padres consideran algo "normal"?.
Cuando un niño tiene un exceso de actividad en la casa o en la escuela, de forma empírica, un padre de familia puede suponer sin tener conocimiento de causa que un niño es hiperactivo. Sin embargo, el diagnóstico inicial de los padres la gran mayoría de las ocasiones podría nada que ver con un diagnóstico profesional elaborado por un neurólogo y confirmado por un psicólogo.
¿Qué tan frecuente es la hiperactividad?
Según el DSM-IV, entre el 3 y el 5 por ciento de los niños en edad escolar sufren del Trastorno de Déficit de Atención con Hiperactividad (ADHD por sus siglas en inglés) , de los cuales el 50% mantiene los síntomas en la edad adulta .
Esto quiere decir que cuando como papás suponemos que uno de nuestros hijos tiene hiperactividad el 95% de las veces o más estaremos equivocados y podría más bien tratarse de un asunto en donde nosotros como padres somos incapaces de guiarlos y establecerles límites.
¿A quienes afecta más a los niños o a las niñas?
Es más común en los niños que en las niñas (hay niños por cada niña) .
No solo la confusión se presenta en el diagnóstico empírico elaborado por los papás, las modas (niños índigo), nos ayudan a confundirnos aún más y al mismo tiempo nos permiten sacar nuestros deseos inconscientes como padres de tener hijos superdotados o especiales en cuanto a su comportamiento o rendimiento.
¿Por qué confundimos tanto a un niño índigo, uno hiperactivo o uno que no reconoce la falta de límites?
Es bastante común que los niños índigo o con falta de límites claros sean confundidos con hiperactivos. A continuación se enlistan una serie de atributos de los elaborados por una experta en el tema de los niños índigo, y aunque las presentadas por esta autora son un poco más, sugiere que si cumple con al menos 10, entonces, nos encontramos muy probablemente frente a niño especial. Veamos unas cuantas:
Los niños índigo presentan las siguientes características, según Wendy H. Chapman :
1. ¿Vino tu niño al mundo actuando como si fuera de la realeza?
2. ¿Tiene dificultades con la disciplina y la autoridad?
3. ¿Se niega a hacer ciertas cosas que se le dice que haga?
4. ¿Es una tortura para él/ella esperar en fila?
5. ¿Lo frustran sistemas orientados ritualmente que requieren poca creatividad?
6. ¿Ve formas mejores de hacer las cosas en casa y en la escuela?
7. ¿Es inconformista?
8. ¿No responde a los mecanismos basados en la culpa?
9. ¿Se aburre fácilmente con tareas encomendadas?
10. ¿Presenta síntomas de Trastorno de Déficit de Atención (ADD)?
Curiosamente. 10 de los reactivos que he elegido, los presentan los niños que no conocen límites en sus casas.
En este sentido, si nos encontramos frente a niños índigo, hiperactivos o con falta de límites, bien podría tomarse en cuenta actuar lo que sugiere Osvaldo Cuadro (1999): toda rebeldía de los hijos es un llamado a la conversión de los padres.
¿Qué pasa cuando depositamos nuestros deseos inconscientes en nuestros hijos y no les ponemos límites?
Nuestros hijos, no solo cumplen la función de continuar con la especie. En el terreno de la trascendencia también a nivel inconsciente les hacemos cumplir nuestras propias expectativas, así, queremos que nuestros hijos sean: lo que nosotros no pudimos ser o hacer o que continúen siendo y haciendo lo que nosotros somos.
Si no pudimos estudiar en un buen colegio, los ingresamos en este, aunque el nivel académico los rebase y por supuesto reprueban, pero los mantenemos por motivos inconscientes: "pues yo no fui a un buen colegio pero si yo puedo dárselo se lo daré", "me da estatus frente a mi amigos", "como trabajo todo el día, es una manera de compensar mi ausencia", "no me importa que me salga caro, yo lo quiero mantener ahí" y muchas otras razones más.
Lo mismo sucede con los padres que se sienten frustrados por no destacar en un deporte o disciplina artística, por que hablen un idioma diferente, porque viajen al extranjero. Es decir, toleran prácticamente cualquier conducta de sus hijos porque se ven reflejados en ellos para poder cumplir sus propias necesidades inconscientes no cubiertas.
Si retrocedemos en el tiempo, muy probablemente ese niño desde las épocas más tempranas, no contó con una estructura externa para mostrarles límites que les permitan adaptarse más funcionalmente a la vida cotidiana. El cual puede sintetizarse de manera simple en: tener actividades, horarios y rutinas que les permitan hacer más predecible su ambiente, tales como:
. Una hora para comer, hacer la tarea, jugar, descansar o ver simplemente la tele.
. Una rutina para ayudar a las labores de la casa, platicar con sus amigos o familiares
. Una serie de actividades o desarrollo de nuevas habilidades y dominio de las ya incorporadas a la vida cotidiana de cualquier persona: aprender a cocinar, lavar la ropa, el auto, pagar un servicio (teléfono, luz, etc.), barrer, o limpiar la casa. Evidentemente incluye actividades para incorporar nuevas destrezas: tocar el piano, pintar, practicar un deporte y más
Los padres de acuerdo a su experiencia, pueden suponer que un hijo tiene "hiperactividad" por alguna de las siguientes razones: 1) no pone atención a lo que se le indica o 2) es más inquieto en comparación a otros niños.
En cualquiera de todos estos casos, para hacer cumplir las expectativas de los padres y verlas reflejadas en los hijos, ambos pagan un costo emocional sin saberlo:
. Los hijos, que han sido educados con una educación laxa, sin controles, en donde los padres difícilmente les llamaron la atención, crecen con muchos problemas de adaptación esperando que la vida sea como se las mostraron los padres, color de rosa y fácil. Esperando tolerancia de todo el mundo.
. Por otro lado los padres, en un afán de cumplir sus propias expectativas a través de los hijos, se decepcionan pues tarde o temprano se convencen que las sugerencias de los padres eran de ellos, pero como hijos no las comparten.
Existen parejas que viven solo para sus hijos: Estos se realizan con las actuaciones de los hijos, los arruinan con las expectativas que ponen en ellos. Los miembros de este tipo de pareja tienen una gran dificultad para aceptarse como personas independientes de los hijos (Orlandini, 2004).
¿Cuál es el pronóstico de los niños de hoy y los adultos del mañana que no conocen límites?
Si la adaptación de los hijos no pudo hacerse desde edades tempranas, los hijos al llegar a la adolescencia, tenderán a mostrarse más rebeldes, inadaptados, conflictivos y marginados. Y, al llegar a la edad adulta, podrían incluso tener probar más fácilmente las drogas e involucrarse en problemas legales.
Debemos enseñar a nuestros hijos a cuidar de ellos mismos o a entender las matemáticas, pero también debemos inculcarles principios, valores y conceptos fundamentales, como el respeto a sí mismos y a los demás. Quienes hacemos mucho por nuestros hijos, con la buena intención de facilitarles la vida, los estamos privando de que aprendan a ayudarse a sí mismos en el mundo real. En nuestro error de creer que como padres debemos hacerlos felices, les compramos todo lo que piden, resolvemos sus tareas y no les asignamos responsabilidades. Después nos asombramos de que no se interesen por nada, de que no sean productivos, y lo que nos resulta más frustrante, de que no sean felices (Turnbull, 2000).
¿Cuáles son los medicamentos más comunes recetados en estos casos por los médicos especialistas?
Generalmente se tratan con Metilfenidato de liberación prolongada, valproato sódico, gabapentina, risperidona o con Ritalin, entre otras opciones. Por supuesto que todo esto se lleva a cabo con la supervisión de un experto.
Algunas características observables en el consultorio, la escuela y la casa de los niños hiperactivos, previo diagnóstico de un neurólogo son:
1. Presentan movimientos excesivos sin justificación. Como si algo o alguien los moviera a hacer constantemente cosas.
2. Dejan prácticamente cualquier actividad sin concluir: tareas, juegos o al recibir una instrucción por parte de sus maestros o padres.
3. Son guiados fundamentalmente por las emociones, las cuales entran en conflicto con la lógica. Esto es, hacen las cosas "sin pensar en las consecuencias que les pueda traer a ellos, o a quienes estén cerca de ellos".
4. Son incapaces de mantenerse por más de tres minutos llevando a cabo una actividad. Eso incluye cuando reciben una orden al escuchar o poner atención. Es imposible tenerlos quietos incluso con los video juegos.
5. Su falta de atención, puede crearles problemas en la casa con instrucciones simples a seguir o en la escuela, cuando necesitan utilizar, la lógica, para resolver una situación: exponer en clase, apuntar incompleta la tarea, escribir rápido y mal, hacen las cosas al aventón y pueden incluso a olvidar el sueter, los cuadernos o la mochila incluso.
6. Es mucho más probable que un grado académico regular, se vean en la necesidad de repetirlo.
7. La falta de atención que presentan les dificulta ser asertivos, socializar funcionalmente y aprender con eficacia y al ritmo promedio de los demás chicos. Por lo que generalmente los demás los observan como "poco adaptados a seguir con la lógica de una situación social (abandonar juegos entretenidos, por ejemplo)". Generalmente no respetan límites. Y, son chicos que en la escuela los incorporar a grupos especiales y que generan una mayor cantidad de conflictos con sus compañeros, hermanos, amigos o familiares.
8. Muchas veces son bruscos, destructores y se hacen insensibles a los regaños y castigos por parte de la autoridad (padres, maestros). Y tienen poca tolerancia a la frustración.
¿Qué hacer? o sugerencias para el cambio
. Como padres, aprender a poner límites a los hijos, esto es dotarlos de una estructura externa que les permita socializar de forma más funcional.
. Debido a que los chicos generalmente provienen de una familia disfuncional, con poca cohesión y conflictiva, en general, ellos se convierten en un espejo del ambiente o situación familiar. Por lo tanto, los padres necesitan poner orden en su propia vida y en la de su relación de pareja.
. Capacitar a los padres en guiar a los hijos, revisando sus propias necesidades inconscientes cubiertas o no en la propia infancia.
. Dotarles de una ambiente familiar, más funcional, en donde sean respetados sus espacios de convivencia y donde también sean capaces de respetar las actividades y espacios de convivencia de sus hermanos.
. En caso de ser diagnosticado correctamente, mantener un tratamiento multidisciplinario en donde pueden intervenir: neurólogos, psiquiatras, nutriologos, médicos y psicólogos.
Fuentes consultadas.
Bibliografía
Cuadro Osvaldo (1999). Cómo educar hijos rebeldes. Lumen, Argentina.
Orlandini Alberto (2004). El enamoramiento y el mal de amores. Fondo de Cultura Económica (La ciencia para todos), México.
Turnbull Rae (2000). Cómo ser los padres que su hijo merece. Diana, México.
Internet
Consenso multidisciplinar en TDAH (Trastorno de Déficit de Atención con Hiperactividad)consultado el 12 de Enero del 2007 http://www.f-adana.org//uploads/articulos/TDAH__documento_versi%C3%B3n_3_3_impr_con_Introducci%C3%B3n2.pdf y el sitio www.f-adana.org
Déficit de la atención con Hiperactividad. Una perspectiva de Salud Pública. (consultado el 12 de Enero de 2007 http://www.cdc.gov/ncbddd/Spanish/spadhd.htm y el sitio www.cdc.gov/spanish/default.htm ).
Hiperactividad (Consultado el 15 de enero de 2007 http://www.guiainfantil.com/salud/cuidadosespeciales/la_hiperactividad.htm y el sitio www.guiainfantil.com ).
Los niños Índigo. (Consultado el 12 de Enero de 2007 http://www.cultivaelespiritu.com.ar/ninos/indigo.htm y el sitio www.cultivaelespiritu.com.ar )
Por:: Juan Antonio Barrera Méndez
drbarrera@atencion-psicologica.com
www.doctormente.com
Juan Antonio Barrera participa como especialista en diversos medios de comunicación (impresos, electrónicos y ciberneticos) en temas relacionados con la familia, la pareja, los hijos y otros más. Es investigador de la Universidad Autónoma Metropolitana y Director y Terapeuta de Atención y Tratamiento Psicológico, es autor de numerosos e-books (Relaciones de Pareja Tomos 1,2 y 3 y cursos como: Minicurso sobre los celos y el manejo de la infidelidad y el divorcio. Puedes visitar también mis sitios web donde te espero con los brazos abiertos: http://www.atencion-psicologica.com http://www.doctormente.com
También puede navegar por el contenido de nuestras principales revistas: | |
Nube de Tags
horoscopo juegos musica noticias monografias casino tarot blogs tests interpretación de sueños contactos empleos poker angeles consultorio sexual becas diarios de viajes anime clasificados chistes