LOS
ÁNGELES, California - Atraídos por la fama y el dinero, la mayoría de los
actores ingresan a la industria pornográfica a muy temprana edad, en un trabajo
que algunos califican de "fantástico y divertido" y otros de "humillante y
destructor".
Claves para ser un actor porno
La estrella Tawny Roberts sabía que poseía una belleza singular. Bastaba ver la
atención que provocaba al caminar por su barrio de Dallas, Texas. A los 21 años,
junto a un ex novio, con el que tenía "un sexo maravilloso", decidió tomar
provecho de "esa pasión" y trasladarla a la pantalla.
"Al principio lo hacíamos sólo entre nosotros, pero después nos animamos a
mezclarnos", relató la actriz, que en tres años de carrera se convirtió en una
de las mejor pagadas del sector.
"Ahora solo hago seis películas al año", afirmó Roberts, quien se jacta de
integrar el elenco de las chicas Vivid, el estudio más grande de la millonaria
industria porno estadounidense.
La actriz se negó a revelar su honorarios pero los expertos afirman que el
salario de una actriz de Vivid supera los 100 mil dólares anuales.
La cifra puede resultar tentadora, sobre todo si se tiene en cuenta que cada
actriz no filma más que 20 escenas al año, de aproximadamente dos horas cada
una.
"El trabajo es divertido, conoces gente encantadora y te llenas de fanáticos",
añadió Roberts, una versión exagerada de una muñeca Barbie.
"Claro está, no es para toda la vida", aclaró mientras se cepillaba su larga
cabellera. "A mí me encantaría tener hijos y no quiero estar en la industria en
ese momento", aclaró.
Kody Coxxy, de Sacramento, California, adora su trabajo. "Te conviertes en una
celebridad sin nunca haber pasado por una escuela de actuación", señaló la
actriz, de 21 años.
"Y ganas mucho dinero haciendo gimnasia", subrayó. La mayoría de los estudios
paga a las actrices entre 300 a 5 mil dólares por escena, dependiendo de la fama
o de lo que ella esté dispuesta a hacer.
Para Wendy Divine, de Florida, el trabajo puede ser "destructor". "Sobre todo si
eres mujer. Un día estás en la gloria y al otro día no eres nadie", relató.
Jenniffer, de 26 años, cree que su ocupación es "muy humillante".
"Quienquiera que diga lo contrario, miente", aseguró. "Por algo nadie se
anima a decir dónde trabaja", resaltó, y agregó: "Yo me largo, me largo".
Pero salir no es siempre fácil. Es muy común ver que algunos actores intentan
cambiar de trabajo y no lo consiguen, perseguidos por su "oscuro" pasado.
Un ejemplo, que dio que hablar hace unos años, fue el de Brandy Alexandre. La
actriz fue expulsada de una empresa funeraria cuando ésta descubrió que la
empleada en la recepción había sido una famosa actriz porno.