
Instrumentos tradicionales (tuba, saxo, trombón y percusión) tocados con
tecnología actual (wah-wah, octavador, armonizador, delays). Eso es lo que
propone el cuarteto vitoriano The Hot Wok. El resultado es una música alejada de
los estándares habituales.
Ritmos nada convencionales, entre el jazz y el funk, emparentados con el estilo
Nueva Orleans, aderezados con alguna pincelada electrónica con las que han
logrado un repertorio de canciones pegadizas y muy bailables, «en la onda de los
Dirty Dozen Brass Band, por mencionar alguna de nuestras influencias más
reconocibles».
A pesar de llevar relativamente poco tiempo tocando juntos, todos sus
integrantes son músicos con amplia experiencia, y algunos de ellos se conocían
de haber coincidido en proyectos anteriores como El Quinteto de la Muerte u
Ortophonk o en otras formaciones. «Es que los músicos tenemos, por definición,
un punto mercenario. Tenemos que estar donde nos llaman, y practicar estilos
diferentes.
De hecho este verano vamos a tocar en festivales tan diferentes como el
Jazzarrean (el 1 de julio en Vitoria), el Lantarrock (junto a grupos como Su ta
gar o Boikot) y el Festival de música de cámara de Haro. Hacemos de todo».
El domingo (a las 20.00 horas) presentarán su primera maqueta en el Jardín de
Falerina. «El público se llevará una sorpresa al ver lo cañeros que pueden
llegar a sonar unos tipos tocando la tuba y el saxo», comentan.