Si nuestro destino es la playa, probablemente nos llevaremos una colchoneta para
disfrutar del balanceo sobre el mar. Claro, las tradicionales se pueden plegar
fácilmente y caben en casi cualquier sitio, pero ¿y ésta?
Ha sido catalogada como uno de los mejores inventos del 2006 por la revista
Time, y cuenta con todas las comodidades imaginables: posavasos, respaldo,
reposabrazos y... aquí va el invento: dos mandos desde los que se puede dirigir
la colchoneta a nuestro antojo gracias a dos propulsores que quedan bajo el
agua.
Seguro que algo difícil de transportar, y desde luego mi agudo sentido del
ridículo me impediría subirme en esto, pero, en fin, una curiosidad para los
comodones de playa y piscina. Cuesta unos 150 dólares.
Escrito por Eva Paris