Hace justo una semana tuve la oportunidad de asistir de una de las
representaciones extraordinarias del Misteri que cada dos años se llevan a cabo
en octubre. En la Basílica de Santa María de Elche disfruté de un espectáculo
único, declarado Patrimonio de la Humanidad en el año 2001.
Se trata de un drama cantado de origen medieval que se representa cada año los
días 14 (primer acto) y 15 de agosto (segundo acto), coincidiendo con la
festividad de Santa María. El drama relata la Dormición, Asunción a los cielos y
Coronación de la Virgen María a través de una capilla de cantores no profesional
y una escolanía infantil de voces blancas para los papeles de María y de
ángeles. El niño que debía bajar en la famosa mangrana o granada sufrió unos
mareos que interrumpieron durante quince minutos la representación, pero a
cambio pude observar la cara de felicidad del niño suplente que se sentaba muy
cerca de mí.
Destaca del Misteri la complejidad de su puesta en escena de inspiración
medieval, con la división del espacio escenográfico en horizontal-terrestre y
vertical-aéreo, y la utilización de aparatos aéreos (la mangrana y el araceli)
que le confieren gran espectacularidad.
Terminó a la 1.30 de la madrugada, ya que se condensa en un sólo día
prácticamente todo lo que normalmente se representa en dos, pero valió la pena
disfrutar del Misteri, el primero para mí, pero seguro que no el último.
Escrito por Eva Paris