rss feeds RSS / /

Curanderos, chamanes y sanadores: Medicina mágica 2-3

Por MundoMisterioso.com
Otro ejemplo: en Zambia existe un tipo de árbol que al ser cortado expulsa un líquido que, al alcanzar el ojo humano daña gravemente la retina en poco tiempo. Cuando esto sucede, el médico tradicional trae a una nodriza. Esa mujer echa unas gotas de leche de sus senos en el ojo herido y éste se recupera inmediatamente.

Para el indígena africano ni la mordedura de la serpiente ni la savia que daña su ojo son casuales. ¿Por qué es precisamente él quien sufre ese daño y no otro? La causa última siempre es localizada en la brujería, los espíritus o similares. De ahí que el remedio físico de urgencia haya de ser complementado por remedios espirituales. Algunos personajes que tuvimos oportunidad de conocer en Centro-Africa son sumamente representativos al respecto como Ñao, el hechicero de Ionasa, o Yangia, curandero mozambiqueño.

Estos personajes, como Ñao, presentan un inquietante aspecto. Con el cuerpo protegido por una especie de "armadura" de paja y ancho antifaz, junto con su hacha de piedra, sabrán espantar a los malos espíritus que traen la desgracia. Sus danzas y escalofriantes gritos aterrorizarían al más pintado... vivo o muerto. Doy fé de ello. Pero sería un error detenerse en sus estrambóticas danzas, y en su ridículo aspecto para enjuiciar su magia. Más allá de esas creencias ancestrales, que Ñao heredó de sus mayores, se ocultan los conocimientos de generaciones y generaciones de nativos, que han sabido desentrañar los secretos de la selva, para curar el dolor de sus semejantes?

Fórmulas mágicas y ungüentos secretos
Hace pocas semanas, en un mercado de Noadibou, en la frontera de la República Islámica de Mauritania, podíamos fotografiar a algunos "marabus" (médicos tradicionales islámicos) comercializando sus ungüentos secretos y sus extrañas pócimas mágicas. Pócimas y ungüentos muy similares a las que habíamos visto en otros mercados parecidos, en otros puntos de Centro-Africa.

Más allá de los productos vegetales, las sales, las arcillas e incluso los excrementos animales son útiles en la farmacopea de la selva. La boñiga de vaca, por ejemplo, entra en una fórmula contra la hepatitis, la de gallina contra la enuresis, etc.

No es fácil, sin embargo, conocer el contenido íntegro de las recetas tradicionales. Los curanderos, absolutamente discretos en su trabajo, guardan infinidad de secretos. Habitualmente, por ejemplo, presentan a su paciente el remedio molido, precisamente para que no pueda conocer los ingredientes.

Algunos misioneros y cooperantes occidentales, fascinados por esos secretos mágicos, han dedicado su vida a estudiar los efectos curativos de esas formulas secretas, llevándose grandes sorpresas. De hecho, voces tan autorizadas como el Dr. Juan Bartolomé Martín, Coordinador de la Ayuda Humanitaria Española en el Tercer Mundo, y médico con gran experiencia en Somalia, Ruanda, etc, nos confesaba su admiración por los conocimientos botánicos y médicos de los brujos y hechiceros tradicionales en Africa, la India, Sudamérica, etc. "¿Sabes que incluso hay algunos que son capaces de controlar sus constantes vitales hasta casi detener su propio corazón" -nos confesaba el Dr. Bartolomé hace pocas semanas en pleno desierto del Sahara-. Más aún: existen algunos casos en los cuales nativos graduados universitarios de vocación tardía, colgaron de pronto su título para retornar a sus aldeas y convertirse en curanderos.

Eso ha facilitado la convivencia de medicina convencional y curanderismo en Africa. Hemos visto personalmente muchos ejemplos.

En Nwabala (Malawi) nos reunimos con el Dr. Herman Nknoma (los indígenas llaman doctor a cualquier sanitario o practicante), responsable de un centro médico de la zona. Tras una larga conversación, el Dr. Nknoma nos muestra la "despensa de medicamentos". La imagen es caótica: una estantería de madera alberga unas cajas de aspirinas, algunas de preservativos, alcohol, vendas y poco más.

"Igual que en otras muchas poblaciones indígnas del mundo -confiesa Herman Nknoma- los médicos no tenemos más remedio que convivir con los curanderos, porque resulta materialmente imposible disponer de medicamentos para todos los enfermos". Este planteamiento resulta absolutamente comprensible teniendo en cuenta que en algunas semanas, hasta dos mil enfermos han pasado por el centro médico que el Dr. Nknoma dirige con la única ayuda de un grupo de voluntarios mínimamente instruidos. Las palabras del Dr. Nkoma podían haber sido produnciadas por el farmaceutico de La Habana para resumir la identica situación de ambas medicinas?

La mágica medicina afroamericana
Una parte de esa esencia mágica africana fué trasladada a América durante los siglos XVI y XVII. En esa época, los países europeos que habían "civilizado" el Nuevo Mundo comenzaron a trasladar indígenas africanos a tierras americanas en el vergonzoso tráfico de esclavos. A aquellos desgraciados les fue arrebatado todo -hasta a menudo la vida- en el nombre de Dios y de la civilización? afortunadamente algunos pudieron conservar en su interior sólo dos cosas, su religión ancestral, y los conocimientos "mágicos" heredados de sus médicos tradicionales.

De esta forma en Cuba, Jamaica, Brasil, Venezuela, República Dominicana o Haití, podemos encotrar a brujos y curanderos que han heredado de generación en generación, los secretos de esas formulas secretas, y humgüentos mágicos, que vimos en los mercados del Africa Islámica o del Africa negra...

Sin duda el ejemplo más expectacular, e imprescindible, es el increible Putré: el polvo Zombie.

Lejos de ser un producto de extraños sortilegios esotéricos, la zombificación es producto de una excepcional aplicación de la química natural por parte de los bokor -brujos vudú-. El polvo zombie es un compuesto elaborado a partir de un sinfín de productos de origen vegetal, animal y humano que, mezclados en su exacta proporción, producen el veneno más fascinante de la brujería afroamericana.

Extractos de plantas, huesos humanos, tarántulas, sapos venenosos, gusanos y otros ingredientes no menos pintorescos forman parte de ese polvo zombi cuyo principal elemento radica en la tetrodotoxina contenida en el pez-globo haitiano. Esta sustancia es el veneno de origen animal más potente que existe.

Sería largo detallar en profundidad el fenómeno de la zombificación. Baste decir que una vez elaborado el Putré, una auténtica obra de arquitectura química, el polvo es depositado en el suelo donde pisará la victima descalza, o se le soplará a la cara con la ayuda de un guante de goma. El polvo entra en el riego sanguíneo a través de la epidermis. Llega al corazón y produce una muerte aparente. Al menos lo suficientemente aparente como para que los médicos certifiquen la defunción y el "zombi" sea enterrado vivo. Después el bokor (brujo vudú) acudirá al cementerio para desenterrar al "muerto viviente", haciéndole ingerir otro veneno que lo mantendrá permanentemente drogado y amnésico.

Escrito por Manuel Carballal

Comparte y promueve este artículo en Internet con

Cortesía de MundoMisterioso.com
Publicado Thursday 24 de July de 2008



Nube de Tags

horoscopo juegos gratis musica noticias monografias casino tarot directorio de blogs tests interpretación de sueños conocer gente peliculas online empleos poker angeles consultorio sexual becas diarios de viajes anime clasificados chistes fotolog videos online monografias