RSS /
/
- Participa Greenpeace en la Gran Marcha Campesina y demanda frenar la
importación de maíz transgénico
Ante la grave crisis que enfrenta el campo mexicano, organizaciones
campesinas, sociales y ambientalistas, así como artistas, intelectuales,
académicos y ciudadanos participaron en la Gran Marcha Campesina y pacífica para
exigir a las autoridades federales y al congreso que se tomen medidas urgentes
para renegociar el apartado agrícola del Tratado de Libre Comercio con América
del Norte (TLCAN) y para proteger el maíz .
La marcha, que estuvo encabezada por el Movimiento de Resistencia Campesina
“Francisco Villa”, inició el 18 de enero en el puente fronterizo de El Chamizal,
en Ciudad Juárez, Chihuahua, y llegó a la Ciudad de México el día 30, donde los
diversos contingentes con tractores, camionetas, tráilers, caballos, ganado y
bolsas de semilla de maíz e instructivos para su siembra, inundaron el Zócalo
capitalino. Las organizaciones que integran “Sin maíz no hay país y sin frijol
tampoco, ¡¡pon a México en tu boca!!” colocaron varias mantas en los tractores a
lo largo del contingente.
Por su parte, activistas de Greenpeace México desplegaron una gran manta con el
mensaje “¡No a la importación de maíz trangénico!”. Además, llevaron banderines
y un ojo gigante para vigilar a los legisladores y funcionarios que tienen en
sus manos la posibilidad de proteger al campo mexicano.
“Esta gran movilización refleja la realidad del sector agrícola desde la entrada
en vigor del TLCAN. La eliminación de aranceles para el maíz y el frijol, desde
el 1 de enero de este año ha empeorado la situación de quienes producen nuestros
alimentos. Es preciso que el gobierno mexicano tenga voluntad política para
reactivar y fortalecer a este sector y dejar de cerrar los ojos ante lo
evidente: el campo mexicano está en una grave crisis económica, social y
ambiental”, explicó Aleira Lara, coordinadora de la campaña de agricultura
sustentable y transgénicos de Greenpeace.
Desde 1982, México abandonó la independencia alimentaria como prioridad
nacional, y con la entrada en vigor del TLCAN se arrastró al país a una
competencia desigual entre economías y agriculturas profundamente asimétricas.
Con el TLCAN, se cambió el modelo agrícola mexicano por uno que no responde a
las condiciones culturales, socioeconómicas y ambientales de nuestro país,
siguiendo la lógica del modelo económico de expansión capitalista internacional
vigente, en donde el mercado dicta las reglas y deja de lado las repercusiones
sociales y ambientales. El deterioro ambiental es un elemento clave en la crisis
del campo mexicano, en la falta de acceso a alimentos sanos. Hoy, campesinos y
consumidores mexicanos denuncian la política económica neoliberal que intenta
acabar con la soberanía alimentaria.
TLCAN y maíz transgénico
La entrada de maíz transgénico a México, a través de las importaciones
provenientes de Estados Unidos, pone en riesgo a productores y consumidores, ya
que México es centro de origen y diversidad del maíz. Si este importante grano
se contamina con transgénicos, se pondrá en peligro la biodiversidad de esta
especie.
Entre las secuelas ambientales para México a 14 años del TLC, se encuentran:
contaminación de suelos y cuerpos de agua con agroquímicos, el monocultivo y la
deforestación fomentada para expandir la frontera agrícola -para impulsar los
cultivos para alimentación animal y la ganadería extensiva-, y varios puntos de
contaminación de maíz criollo por maíces transgénicos en estados como Oaxaca,
Puebla, Michoacán, Sinaloa, Tamaulipas y el DF.
Por lo anterior, Greenpeace exige una moratoria al apartado agrícola del TLCAN,
para fortalecer la soberanía alimentaria que garantice el derecho a la salud y a
un medio ambiente sano para la ciudadanía; el derecho a una alimentación libre
de trasgénicos que representan un riesgo ambiental, para la salud humana y
animal, comprobado por varias investigaciones científicas (1).
“El secretario de Agricultura, Alberto Cárdenas, es un ferviente promotor de los
cultivos transgénicos y por ello insiste en que esta es la alternativa para
elevar la productividad del campo mexicano, aunque esto no ha ocurrido en otras
regiones donde se ha optado por el uso de transgénicos. Con esto, Cárdenas sólo
responde a los intereses de las corporaciones como Monsanto, que controla el 90
por ciento del mercado global de las semillas transgénicas, señaló Lara.
“Si se permite la entrada de maíz transgénico perderemos las razas criollas
necesarias para enfrentar posibles problemas agronómicos. Los campesinos e
indígenas de nuestro país poseen conocimientos milenarios sobre la forma de
mantener y enriquecer las razas criollas del maíz. Su contribución para
preservar la enorme riqueza de los agroecosistemas y la vida silvestre, así como
para la producción de alimentos, es invaluable y debe ser reconocida y
fortalecida”, agregó Lara.
Porque la defensa del campo mexicano nos concierne a todos, Greenpeace se suma a
esta gran movilización nacional. ¡Alto a las importaciones de maíz transgénico!
¡Fuera el maíz del TLCAN! ¡Sin maíz no hay país y sin frijol tampoco!
Nota
1. Comité de préfiguration d´une haute autorité sur les organismes modifiés.
Projet d´avis sur la dissémination du MON810 sur le territoire français. Pág. 1
Más información con Raúl Estrada en los tels. 04455-33-96-46-54 y 5687 9595
ext.120, email: raul.estrada@mx.greenpeace.org o en la página
www.greenpeace.org.mx
También puede navegar por el contenido de nuestras principales revistas: | |
Nube de Tags
horoscopo juegos musica noticias monografias casino tarot blogs tests interpretación de sueños contactos empleos poker angeles consultorio sexual becas diarios de viajes anime clasificados chistes