RSS /
/
- Se sigue apostando a los combustibles fósiles, no figuran las
renovables, lamenta Greenpeace
México sigue apostando a las energías sucias con la iniciativa de reforma
energética presentada por el Ejecutivo al Senado de la República, lo cual
representa un estancamiento en materia ambiental y una clara muestra de que al
gobierno federal no le importa revertir los efectos del cambio climático en
nuestro país, criticó Greenpeace.
De acuerdo con el discurso del Ejecutivo, la iniciativa está enfocada a
fortalecer a Petróleos Mexicanos (Pemex). Sin embargo, seguir apostando a que el
crecimiento económico del país esté basado en la renta y las ganancias
petroleras es una visión simplista sobre las necesidades y el futuro de la
nación. No tener una perspectiva integral de reforma energética es perder la
oportunidad de enderezar el rumbo del país. Y por supuesto que tampoco va a
fortalecer a Pemex.
“México y los países firmantes del Protocolo de Kyoto tienen un compromiso para
disminuir las emisiones de dióxido de carbono rumbo al 2012, y con la iniciativa
presidencial seguiremos como consumidores de combustibles fósiles y emisores de
gases de efecto invernadero a nivel mundial. Esto representa un retroceso en
materia de política ambiental, toda vez que en la reforma energética no figura
la generación de energías renovables, ni la posibilidad de que las empresas del
estado las administren con esquemas diferentes a los existentes hasta ahora”,
explicó Jorge Escandón, coordinador de la campaña de Energía y cambio climático
de Greenpeace México.
El futuro de México en matera energética no depende de la exploración y
explotación de aguas profundas para continuar con la generación de energía.
Existen alternativas con menor costo económico y ambiental, que deben ser
consideradas porque ofrecen muchas posibilidades de beneficio social.
Dentro del proceso de eficiencia que se plantea para Pemex es prioritario
revisar la historia de daños ambientales provocados por la paraestatal y
garantizar que no se van a cometer los mismos errores, como los que ocasionaron
desastres humanos y ambientales en la plataforma Usumacinta en 2007 y los
derrames de Coatzacoalcos en años anteriores, por poner un ejemplo.
“En el mensaje presidencial se plantea que dentro de la riqueza que puede
generar Pemex se tendrá una producción nacional de fertilizantes mucho mas
barata. Al respecto, es necesario recordar el daño que se produce a las tierras
de cultivo al abusar de los fertilizantes. Ésta es una muestra más de que optar
por las energías contaminantes, generadas por combustibles fósiles, producen
riqueza económica para el país, en el corto plazo, pero se traducen en daños
ambientales con alto costo para el sector campesino mexicano y para todo el país
a mediano y largo plazo”, explicó Escandón.
Para Greenpeace, el futuro del sector energético de México implica:
l abrir un debate y consulta nacional sobre el futuro del sector energético del
país, en el que se promuevan alternativas de energías renovables y no sólo Pemex,
y que cuente con la participación de comunidades, especialistas, técnicos y
académicos.
l buscar alternativas que no repitan el modelo equivocado de sustentar el
crecimiento económico de México en la renta petrolera, debido a que es la
petrolización de las finanzas públicas lo que ha debilitado a Pemex. El hecho de
que el sistema energético mexicano dependa principalmente de las fuentes fósiles
no renovables (petróleo, carbón y gas) hace más vulnerable nuestra economía,
pues está sujeta a la volatilidad de los precios internacionales y a la
disponibilidad de estos recursos.
l diversificar la matriz energética del país al 2030, con un porcentaje de
energías renovables de por lo menos el 30 por ciento y que no se concentren en
grandes hidroeléctricas, para evitar que las próximas generaciones sufran las
consecuencias de daños ambientales y del aumento de emisiones de gases de efecto
invernadero. La opción nuclear no es una medida adecuada por costosa e insegura,
además de que no se deja de importar combustible y conlleva grandes riesgos en
el manejo de las centrales y en la disposición de los residuos radioactivos que
genera.
l transformar la industria de refinación petrolera y petroquímica dando
prioridad al uso de insumos nacionales y cumpliendo con criterios de menor
contaminación ambiental, por ejemplo para la refinación de gasolina con bajo
azufre. En necesario que esta transformación visualice políticas públicas en los
niveles de gobierno federal, estatal y municipal, que fortalezcan el transporte
público en las ciudades más importantes del país y que no incentiven el
transporte individual.
l analizar los ejemplos en otros países, donde la tendencia es un proceso de
reducción del tamaño de las plantas generadoras de electricidad, aprovechando
nuevas tecnologías y la necesidad de reducir la vulnerabilidad que representa la
capacidad de generación de energía en un solo lugar. Estas plantas pequeñas se
encuentran más cerca de los usuarios finales (incluso en sus propias
instalaciones o casas) y permiten, en muchos casos, mayor eficiencia a un menor
costo.
l apostar por la industria nacional y las empresas sociales en el desarrollo y
producción de tecnología para generar energía renovable en pequeña escala, así
como manufactura de materiales, equipos y sistemas que permiten ahorrar energía;
impulsaría la creación y el fortalecimiento de capacidades locales, desarrollo
de pequeñas y medianas empresas, lo cual significaría nuevos empleos.
Debido a que el diseño y la gestión del sector energético están estrechamente
ligados con un amplio rango de asuntos que preocupan a toda la sociedad, dado
que se trata de un servicio público y, por lo tanto, de interés colectivo; al
diseñar una reforma energética en nuestro país se debe asegurar que las empresas
públicas, sean transparentes, informen de sus operaciones y finanzas a la
sociedad y a su vez, acepten el establecimiento de órganos mixtos con
participación estatal y ciudadana que supervisen sus actividades.
Más información con Raúl Estrada, coordinador de prensa, en los tels.
044-55-2746-3236 / 04555-33-96-46-54 y 5687 9595 ext. 120, email: raul.estrada@greenpeace.org
o en la página www.greenpeace.org.mx
También puede navegar por el contenido de nuestras principales revistas: | |
Nube de Tags
horoscopo juegos musica noticias monografias casino tarot blogs tests interpretación de sueños contactos empleos poker angeles consultorio sexual becas diarios de viajes anime clasificados chistes