| | | |
| Mi gran problema es que desde muy joven me han fascinado las mujeres como cosa normal de un hombre, pero a medida que ha pasado el tiempo y estando casado, el que me guste la mujer se ha convertido para mí en lo que yo llamo una obsesión y fetichismo desenfrenado y eso me ha traído problemas en mi vida de pareja y en todo mi entorno como ser humano. A mis 29 años me preocupa y sé que mi hijo no debe seguir bajo ningún concepto este ejemplo. ¿qué debo hacer? estoy desesperado, quiero a mi esposa pero quiero darle todo el respeto que ella se merece. Por favor ayúdeme con sus sabias palabras o recomendaciones. |
| La situación podría encararse desde distintos ángulos. El primero y más evidente sería analizar qué necesidades profundas estás intentando satisfacer cada vez que quedas atrapado en la atracción por una mujer. ¿Qué necesita tu cuerpo cuando quieres irte con otra persona que no sea tu esposa? ¿Qué sientes, como una sensación de urgencia? Estas son preguntas para que te las respondas tú mismo. Al encontrar respuesta a estas preguntas, sería interesante ver si puedes procurar buscar estas mismas respuestas en la relación con tu esposa. Si por ejemplo, una de las respuestas fuera "necesito adrenalina, la sensación de lo novedoso y distinto", entonces podrían intentar jugar con tu esposa a hacer (por ejemplo sexualmente) cosas distintas, que les diviertan, en lugares insospechados, disfrazándose o usando juguetes, cambiando las posiciones coitales, o las prácticas sexuales. Si la respuesta, por ejemplo, fuera "necesito sentir y confirmar que soy un hombre atractivo y masculino para las mujeres", el paso a seguir podría ser elaborar una lista de todas aquellas cosas que te gustan de ti mismo, muy exhaustiva, de todo aquello que te hace sentir hombre, viril, atractivo y pedirle a tu esposa que te ayude, que te diga las razones por las cuales te eligió como compañero de vida. Y pídele (sí, pídele, abierta y concretamente) que te lo diga, que te refuerce eso que tu interioridad más vulnerable necesita reconfirmar, que lo actúe (no en el sentido de falsedad, sino de acción) para ti.
De alguna manera, estás expresando una necesidad profunda de una manera que no te resulta satisfactoria (porque te produce dolor e insatisfacción). La solución para esto es darte cuenta en realidad de qué es aquello que necesitas (que es en resumidas cuentas lo que te impulsa a actuar del modo en que lo haces) y poder darle eso a tu ser, de una manera que no choque contigo mismo. Todos tenemos una parte luminosa y una parte oscura. No hay que pelearse con nuestra sombra, sino al contrario, la parte oscura nos pide cosas y debemos dárselas de una manera ética y en acuerdo con nuestra propia luz para que no nos embrome la vida.
La segunda alternativa es proponerte un momento y día a la vez, mientras resuelves la causa de lo que te aflige. Si te sientes irresistiblemente atraído por una mujer que no es tu esposa, procura alejarte de ella hasta que puedas manejarlo y dite a ti mismo: "esta vez tendré fuerza de voluntad y no sucumbiré ante mi debilidad". En cualquier caso, si no puedes hacerlo solo, pide ayuda. Conversar con alguna otra persona que te acompañe puede serte de mucha utilidad.
Espero que te hayan ayudado un poquito mis palabras. Saludos y suerte,
Verónica
Por Verónica Kenigstein http://www.deamorydesexo.com.ar Publicado Domingo 7 de Agosto de 2005 Escribe artículos en esta revista, si deseas publicar algún texto acorde con los temas de esta web envíalo que con gusto le publicaremos. Si deseas convertirte en editor o co-autor de esta revista infórmate aquí. |