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| Ante todo mis mas sinceras felicitaciones por la pagina web y por la oportunidad incondicional que le brinda a miles de personas que como yo, necesitan de alguna manera u otra ayuda terapéutica de indole sexual. Queria plantearle un problema grave que me ha venido sucediendo. Tengo 44 años y 18 años de feliz matrimonio. Puedo decir que tengo cierta tendencia al trastorno bipolar. Hace unos dias, aproximadamente una semana, mi esposa me confesó el nombre del hombre con quien habia tenido su primera relacion sexual. Resulta que yo lo conozco y vive en la misma ciudad de mi residencia. Ella me confesó y mantiene que esa primera vez no significò nada para ella y que no sintio nada placentero y me afirma que el primer orgasmo de su vida lo tuvo fue conmigo. El problema es que desde que me lo dijo, no he dejado de pensar en ello a tal punto que a veces imagino a mi esposa haciendo el amor con èl y cuando tenemos relaciones, pienso que ella en ese momento està pensando en èl o si me esta acariciando o haciendome la felaciòn pienso que se lo està haciendo a èl y esta situaciòn en realidad me està matando y creando una situaciòn de ansiedad a tal punto que interfiere con mi vida personal y sexual. De repente son celos mal infundados.Siento como que me engañó, o algo como eso. ¿Qué debería hacer o decir, y cómo debería manejarlo? Porque realmente me molesta. He intentado tratamiento antidepesivo a base de Paxil y Tafil, siento mejorias por momento pero las ideas de imaginarme a mi esposa teniendo sexo con ese hombre vuelven a mi de forma repetida. Le agradezco su orientaciòn profesional al respecto y una pronta respuesta y mil gracias por su ayuda incondicional. |
| La situación que estás atravesando, muy difícil de manejar internamente, no tiene una solución rápida ni superficial y a pesar de que yo pueda darte alguna respuesta por este medio, lo más probable es que necesites acompañamiento terapéutico profesional para ayudarte a salir del tránsito. Lo que estás atravesando es un trastorno de ansiedad que se manifiesta a través de conductas obsesivas. Lo primero que es importantísimo que sepas es que JAMÁS tienes que automedicarte. No sé si la medicación para la depresión te la recetó un médico; en todo caso, si decides que la forma de resolver esta situación emocional es a través de la medicación, la forma correcta de hacer las cosas es consultar a un médico psiquiatra. Si sientes que estás dispuesto a hacer un trabajo interno profundo sin utilizar medicamentos, el trabajo con un psicólogo o psicoterapeuta también es muy valioso. Lo que puedo decirte, así, superficialmente y sin conocer tu historia, es que procures darte cuenta de que el presente es lo único que tienes y que realmente existe. Dices que tienes 18 años de matrimonio con tu esposa. Si ella tuvo su primera relación con otro hombre, ¡¡¡fue hace más de 18 años!!! ¿Cuál es el sentido de celar una relación que sucedió hace casi 20 años? Entiendo que es más fácil decirlo que sentirlo porque imagino que la obsesión de la que eres presa te tortura sin piedad. Por eso, sería importante que pudieras consultar personalmente a un terapeuta que te dará herramientas para ir resolviendo la situación. No es un proceso inmediato ni sencillo, requiere tiempo y mucho trabajo interior, pero se puede resolver. Mientras tanto, la próxima vez que hagan el amor, con tu esposa, procuren estar muy conectados, mírense a los ojos. Intenten que su relación no se reduzca a lo genital, intenten relacionarse desde el ser interior de cada uno. Acaríciense mucho, bésense mucho en la boca, recuerden los primeros años de relación. Sobre todo, procuren mantener los ojos abiertos (con la luz encendida) y estar conectados con la mirada. Usen las caricias en todo el cuerpo para sentir lo que está sucediendo en ese momento, respiren (si es posible intenten hacerlo acompasadamente, es decir, al mismo tiempo) y lleva tu atención a cada una de las partes de tu cuerpo en las cuales ella te acaricia. Si vienen pensamientos, déjalos pasar, no te quedes pegado a ellos. Lo más importante es percibir lo que te va pasando en el cuerpo. Vayan subiendo desde los pies, empezando por la planta y los dedos, luego los tobillos, las pantorrillas, las rodillas, los muslos, los genitales, la cadera, la barriga, el pecho, la espalda, los hombros, los brazos, las manos, el cuello, la cabeza, la cara, la nuca, el cabello. Cada una de estas partes de los respectivos cuerpos tienen su propio peso e importancia. Re-descúbranlas y lleva tu atención a cada una de esas caricias, prestando toda tu atención a lo que siente tu piel, a cómo respiras, mientras miras sus ojos. Sientan el contacto de sus labios, de sus lenguas. Si los pensamientos llegan, déjalos pasar y vuelve a conectarte con la mirada de tu compañera. La respiración es otro de los aspectos en los cuales puedes concentrarte que te ayudarán a volver a tu centro y a tu cuerpo. Se puede aprender a controlar los pensamientos, que nos aturden y nos torturan. Pero es un proceso largo y requiere voluntad y trabajo. Hay otras cosas que pueden hacerse, pero para ello se necesita un proceso personal, individual, adaptado a lo que te va pasando. El trabajo holístico (corporal-espiritual-emocional-mental) es sumamente poderoso y efectivo (sin necesidad de usar medicamentos). Si estuvieras en Buenos Aires, te propondría que me llamaras, para ver si podría ayudarte, pero no sé dónde vives. En todo caso, siempre puedes buscar ayuda personalmente en la ciudad donde estás. Espero que aunque sea estas palabras puedan darte una mano para empezar a salir del pozo oscuro en el que te sientes. La luz al final del túnel está, no lo dudes, porque la tienes dentro. Sólo se trata de limpiar el interior para encontrar tanto la luz como la paz que te pertenecen.
Saludos,
Verónica
------------------- Lic. Verónica Kenigstein Sexóloga holística - Trabajo corporal-espiritual Buenos Aires, Argentina
Por Verónica Kenigstein http://www.deamorydesexo.com.ar Publicado Martes 11 de Octubre de 2005 Escribe artículos en esta revista, si deseas publicar algún texto acorde con los temas de esta web envíalo que con gusto le publicaremos. Si deseas convertirte en editor o co-autor de esta revista infórmate aquí. |